La percepción de los 132

Por Jesús M. Guerrero lunes 24 de abril, 2017

Una desagradable sorpresa al hacerse de conocimiento público, que la escolta para la seguridad del Director de la Policía Nacional; asciende a 132 oficiales de la institución del orden y seguimos esperando la aclaración sobre este asunto. Mientras la ciudadanía pide a gritos que se enfrente de manera feroz a los desaprensivos sociales que se han dado a la tarea de agredirla fatalmente.

Es comprensible que el Director de la P.N., tenga a su disposición un equipo que garantice su seguridad; por la sensibilidad de su cargo. Sin embargo, es irracional y abusivo que tenga a su disposición 132 hombres de la institución del orden para esto.

De ser cierto que esta sea la magnitud del cuerpo de seguridad a la disposición de la cabeza de los oficiales del orden, sería superior al de su comandante en jefe, el primer mandatario de la nación. Lo cual es un soberano absurdo y por demás; una bofetada sin contemplaciones al reclamo de más seguridad ciudadana.

Es bien recordado, que luego del anuncio del aumento con el cual se ensalzaría a los policías. El director, dijo rotundamente que no se les aplicaría a los miembros del organismo que estuviesen en asignaciones ajenas a su razón de ser; los catalogo de vagos sin reparo alguno.

Lo cual causa suspicacia, porque en su supuesto convoy de 132; habría tres agentes asignados para el lavado de vehículos. Peor aún, según mas partes de este reportaje que abrió esta caja de pandora, la nómina de esta ignominiosa protección asciende a dos millones de pesos.

De esto ser cierto, es una clara señal de una pésima administración de los recursos humanos y económicos de la Policía Nacional.

Lo que ha hecho surgir cuestionamientos, como el siguiente: ¿Por qué no se ha pronunciado el Ministro de Interior y Policía, en su condición de superior jerárquico del Director la P.N.?

¿Por qué razón el vocero de la P.N., no ha salido al ruedo para explicar esta bochornosa situación?

Al momento de los casos recientes que han aturdido a la sociedad, como los de las señoras Delcy Yapor y Jaqueline de la Cruz. La respuesta de la institución del orden tiene el objetivo de dar a entender que son hechos aislados y que la criminalidad está siendo controlada.

Siendo un hecho notorio, que los delincuentes hacen lo que quieren cuando quieren y nadie los somete al orden.

Pero con esta información que sale a relucir por la responsabilidad periodística de Ramón Rodríguez. El país está obligado a preguntar, lo siguiente; si la delincuencia es un asunto de percepción, ¿Por qué el Director de la Policía necesita 132 guardaespaldas?

Los ciudadanos que transitan las calles para buscar el pan de sus mesas, también quisieran una protección de 132 agentes policiales; pero la penosa realidad es que se encuentran a la merced de los criminales, que aparentemente nadie quiera enfrentar.

La interpelación imprescindible de ser comprobado este alegato, será; ¿Cuáles acciones se tomaran para corregir este absurdo y colocar a estos oficiales en las calles para que realicen sus funciones?

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