La pandemia: Incertidumbre

Por Francisco Rafael Guzmán lunes 4 de enero, 2021

A nivel mundial y a nivel local existe una gran incertidumbre en la opinión pública sobre la pandemia. El afán de lucro, mediante la búsqueda de ganancias, apropiándose de la plusvalía como parte del valor creado por los que trabajan en la creación del producto, lo cual es lo que impele al capital a realizar inversiones no importa la devastación que se haga de la madre naturaleza. Aunque sea un poco osado, el autor de este artículo sostiene que la gran traba para la profilaxis y la cura de la COVID-19 es el mercado. La industria farmacéutica a nivel internacional es la gran responsable del retraso en la respuesta para frenar y erradicar la pandemia de la COVID-19, aunque hay otro elemento que también retrasa el éxito en el combate a la pandemia y es la dificultad en producir la vacuna efectiva contra un virus que muta y que se transfiere de otros animales al ser humano.

El virus del COVID-19, si no leí mal la obra Contagio de la autoría de David Quammen, pasó de una especie de murciélago salvaje a los humanos, como debió ocurrir con el virus del VIH que pasaría de una especie o raza de monos o antropoides al ser humano en Camerún. Estos virus mutaron al pasar de esos animales al ser humano, transformándose (mutando) ambos virus al pasar de otros animales al ser humano. Dejaron de basarse, en su composición química, en el ARS (ácido ribo nucleico) para basarse en el ADN (ácido desoxiribo nucleico) al penetrar al torrente sanguíneo del ser humano. Ya habiendo estado presente en el torrente sanguíneo de algunos humanos, estos virus no comenzaron a propagarse manera masiva de una vez, en el caso del VIH este comenzaría  a contagiar a algunos humanos mordidos por monos en 1908, pero no es hasta 1959 o 1960 que el virus comienza a propagarse en humanos en el Congo Belga de donde paso a Haití y de ahí a Estados Unidos (Los Ángeles).

El virus COVID-19 tuvo su origen en un especie de murciélago, según el autor, por tanto, el VIH y COVID-19 están entre las enfermedades virales zoonoticas, es decir, enfermedades que han pasado de otros animales al ser humano. No son  las únicas enfermedades zoo noticas, ni tampoco son las únicas en que los virus han mutado.

A pesar de esto último, al parecer la vacuna rusa podría ser la gran solución al problema, porque está fundamentada en las sugerencias de una investigadora de que se investigara la fabricación de una vacuna tomando de base el ARN, ya que todas las vacunas para combatir o prevenir virus en humanos elaboradas hasta ahora han tomado de base el ADN. ¿Por qué la vacuna rusa no ha sido más atractiva que la británica o de Oxford, si es la que tal vez podría dar la respuesta más certera para erradicar la pandemia? La respuesta seria: por intereses comerciales o de afán de lucro de grandes empresas de la farmacopea internacional. No es el bienestar de la humanidad lo que le importa a esas grandes empresas farmacéuticas, por eso es que la vacuna rusa ya casi ni se menciona. De la misma manera que a quienes depredan los bosques de las selvas en todo el mundo para lucrarse no les importa el destino de la humanidad, aunque algunos lo hacen para sobrevivir,  la gran industria farmacéutica internacional pone trabas a las curas y prevenciones de las enfermedades para aumentar sus ganancias.

Otro problema que no deja de ser importante en la lucha contra la pandemia, lo constituye el hecho de que los funcionarios públicos han perdido autoridad, no solo ocurre en nuestro país, la campaña para frenar la pandemia no encuentra respuesta de los ciudadanos. Esto no es exclusivo de nuestro país, parece estar ocurriendo en todo el mundo. La solución al problema estaría en que el Estado, cada Estado en cada país, asuma roles como otrora tenia y se olvide del libre mercado abandonando el estandarte del neoliberalismo y procure el bienestar para los ciudadanos, reclamando de estos los deberes para el bien común.

Cada gobierno debe procurar el bienestar de sus ciudadanos, debiendo tomar en cuenta la opinión de estos cuando van en beneficio del bien común, reclamando de estos los deberes para el bien de los demás ciudadanos. Las vacunas no pueden ser compradas a un laboratorio o a una empresa y no a otro laboratorio o empresa porque un grupo empresarial se beneficia más, sino porque contribuyen a solucionar el problema evitando que los ciudadanos mueran de COVID-19. Deberían ir a la cárcel los que juegan con la salud de la población pensando en el lucro, si queremos salud los Estados deben frenar el afán de lucro de los empresarios; las ARS y las AFP deben dejar de ser entidades privadas, como también deben desaparecer los bancos privados. Es el Estado el que debe importar la vacuna y no las empresas privadas. La salud pública o los problemas sanitarios, con el advenimiento de la pandemia, definitivamente se han convertido en un asunto de seguridad nacional.

Al Pan Pan y al Vino Vino. Con el neoliberalismo y el gran capital no vamos a resolver lo de la pandemia. Nadie sueñe con los discursos bonitos, ni con los anatemas de las alianzas público-privadas.

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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