La palabra

Por Victor Elias Aquino Martes 7 de Febrero, 2017

Desde tiempos inmemoriales el pensamiento convertido en idea firme y resuelta, esta a su vez llevada al plano de la palabra, primero revestida de oralidad, y luego con el ropaje de la escritura; ha sido uno de los saltos más importantes que ha dado la humanidad.

¡Oh! Me emociono, al pensar en una hilera de hombres y mujeres que asisten al espectáculo de contemplar el inmenso mar por vez primera, al astro sol en el día más claro sin lluvias; distante a unos 150 millones de kilómetros, su hija la hermosa señorita Luna, a sólo 185 mil kilómetros; las estrellas a lo lejos en galaxias distantes y parecen estar al alcance de la mano.

Parecía una escuela de mudos, todos enmudecieron y callaron ante la belleza, tomaron fuerzas para mirar las llanuras, los bosques tropicales y helados, verdes y blancos.

Es que nunca se sacian los ojos de ver, las aves de los cielos, las serenatas de sus cantos, la hermosa cadena de la vida; un animal se convierte en almuerzo, mientras el otro hace la digestión pesada, animales que mugen. El un concierto muy especial el burro y el caballo rebuznan, la mula relinchan y el toro muge; mientras el león hace saber con su melena, los gruñidos y su caminar por qué es el rey de la selva.

Los animales tienen su canto, pero no piensan. Tocó a los hombres en un arranque de emoción e inspiración hacer brotar los caracteres convertirlos en palabras, que cual semillas dieron frutos y nació el lenguaje de la poesía, esa capacidad soñadora de ver un mundo de justicia, de paz, de igualdad entre los hombres.

El camino, el fin, es una sociedad en que no se mida la gente por el color de la piel, donde crezca la fraternidad protegiendo los bosques y los casquetes polares del planeta y el equilibrio de un mundo en que los que más tienen paguen más impuestos, y que los que menos tienen paguen menos.

Es triste que, el animal pensante sobre la tierra, ese que fue a la luna en 1969, los Estados Unidos y las Agencias Espaciales del Planeta estiman que en 15 o 20 años se estaría en condiciones de enviar a humanos a Marte, eso ha dicho Barack Obama, poco antes de abandonar la presidencia de su país.

Ese mismo que trabaja gastando miles de millones de dólares en la empresa espacial mata por puro placer, odia sin motivo, mata por venganza y permite que, una de cada siete personas se va a dormir con hambre, y de acuerdo con datos de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), cada día mueren 25 mil en el mundo a causa del hambre y la pobreza, y al año fallecen 6 millones de niños menores de cinco años por las mismas causas. Esas son las contradicciones que entristecen el alma y hacen pensar si valió la pena la palabra.