La ONU llama a garantizar el trabajo decente para las mujeres en el campo

Por El Nuevo Diario Miércoles 8 de Marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, ROMA.- Las agencias de la ONU para la alimentación instaron hoy en Roma a garantizar el trabajo decente para las mujeres en el campo con el objetivo de mejorar sus condiciones de vida y reducir brechas como la salarial, sobre todo en los países pobres.

La Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) llamaron en un acto conjunto a redoblar los esfuerzos para trabajar con la mujer rural y acabar con el hambre y la pobreza.

Maria Helena Semedo, subdirectora general de la FAO, recordó que las mujeres cobran de media un 23 % menos que los hombres por realizar la misma labor, una diferencia todavía mayor en las zonas rurales, y que todavía muchas de ellas trabajan de forma informal y no están reconocidas en las estadísticas.

"La igualdad de género no es una opción, sino una obligación", afirmó la responsable, que expresó la importancia de reforzar las capacidades de las mujeres para desarrollar negocios a diario y aprovechar las oportunidades en distintos sectores como la agroindustria o el procesamiento de alimentos.

En un contexto global complejo en el que cada vez más hombres emigran de los países pobres y dejan solas a las mujeres, que se deben encargar de la economía de sus hogares, la ONU destacó la necesidad de ayudarlas a tomar decisiones en el ámbito agrícola.

El vicepresidente del FIDA, Michel Mordasini, apuntó que las mujeres en el campo tienen problemas para acceder a financiación, integrarse en el mercado y poseer derechos sobre la tierra, al tiempo que afrontan condiciones laborales precarias -que les obligan a tener varios empleos- y tareas domésticas sin remuneración.

Aseguró que la desigualdad de género tiene un "impacto directo en el bienestar de las familias y la resiliencia al cambio climático", por lo que no es posible avanzar sin la participación de las mujeres.

Por su parte, el subdirector ejecutivo del PMA, Amir Abdula, insistió en que el acceso al trabajo decente de las mujeres es "fundamental", así como el hecho de que ellas controlen los ingresos y puedan decidir cómo gastarlos para garantizar la alimentación de sus familias.

Los representantes también reclamaron la inversión en tecnologías e infraestructuras para que las mujeres en los países en desarrollo puedan ahorrar tiempo y no dedicar tantas horas a realizar labores diarias como recoger agua o madera para cocinar.

Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un 30 % de todas las personas empleadas en la agricultura en el mundo son mujeres, una tasa que ha ido bajando en los últimos años como consecuencia de un trasvase de mano de obra hacia los servicios.

El sector primario sigue siendo la principal fuente de empleo para las mujeres en los países de bajos ingresos como, por ejemplo, entre los del sur de Asia y África subsahariana, donde más del 60 % de las mujeres trabajadoras se dedican a tareas del campo, a menudo intensivas y poco o nada remuneradas.