La ONU denuncia graves abusos en lucha por control de área petrolera en Libia

Por El Nuevo Diario martes 14 de marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, GINEBRA.- La ONU denunció hoy graves violaciones y abusos de derechos humanos en Libia desde que se desataron las hostilidades en la región oriental del llamado "creciente petrolero" en el país, como ejecuciones sumarias, secuestros, tortura, redadas en viviendas de civiles y detenciones arbitrarias.

"Desde el inicio de las hostilidades en el área del creciente petrolero -donde se encuentran las principales instalaciones de crudo del país- hemos recibido numerosas informaciones de graves violaciones y abusos de los derechos humanos internacionales y del derecho humanitario internacional cometidos por las partes en conflicto", señaló la Oficina de Derechos Humanos de la ONU.

La portavoz de la oficina Ravina Shamdasani indicó en rueda de prensa que informes "creíbles" sugieren que se han producido asesinatos, ejecuciones sumarias, secuestros, detenciones arbitrarias y redadas extendidas en casas de civiles, en particular en las ciudades de Ajdabiya, Bengasi, Brega y Beishir.

Los dos principales grupos armados que luchan por el control de la parte occidental del creciente petrolero son el Ejército regular libio (LNA), bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del este de Libia, y las llamadas "Brigadas de Defensa de Bengasi", milicia de tendencia salafista.

El pasado 3 de marzo, las brigadas y sus afines arrebataron a Hafter este golfo esencial para la producción de crudo en Libia y el LNA ha respondido con bombardeos aéreos en la zona.

"Nos alarma profundamente que los combates y los bombardeos aéreos por parte del LNA pudieran continuar y escalar en los próximos días, conduciendo a más violaciones de derechos humanos de civiles", señaló Shamdasani.

La ONU recibió alegaciones graves acerca de la ejecución sumaria de dos combatientes del LNA en el centro médico Ras Lanuf el 3 de marzo, suceso al que siguieron redadas extendidas por parte del Ejército de Hafter de casas de personas presuntamente afines a las brigadas y la detención de sus familiares, añadió la portavoz.

Aparentemente, más de cien hombres y niños fueron detenidos durante las redadas, algunos de 13 años y otros mayores de unos 70 años, y miembros del LNA golpearon e insultaron a hombres y mujeres y robaron su dinero y otras pertenencias de sus casas, de acuerdo con la misma fuente.

Los detenidos estuvieron incomunicados y muchas familias afirmaron que no sabían dónde estaban sus familiares varones.

La ONU recibió además informaciones que indican que los detenidos estaban sometidos a torturas y amenazas, afirmó Shamdasani.

Instó a todas las partes enfrentadas a respetar plenamente el derecho internacional humanitario y de derechos humanos, a tomar todas las precauciones posibles para asegurar que los civiles no sufran y a tratar a todos los detenidos de manera humana.

También urgió a todos los socios con influencia sobre las partes que trabajen para reducir la tensión.