La Marcha Verde, el PRM, Covid-19, neoliberalismo y el país

Por Francisco Rafael Guzmán viernes 10 de julio, 2020

A raíz de que eclosionara el movimiento social denominado Marcha Verde, estuvo pendiente de la evolución del mismo. Recuerdo que fui al escenario, en el lugar en que comenzó y en el que terminó la primera Marcha Verde, en este último estuve desde antes que la gente  comenzara a llegar y estuvo ahí hasta que terminó. Quería saber, como hombre que cree en los cambios sociales y que cree que esta sociedad requiere de un cambio sistémico que acabe con el neoliberalismo ya, cuál iba a ser el discurso de la Marcha Verde y los resultados de esta. Le dije a Hugo Cedeño que me parecía la composición social de los que marchaban era fundamentalmente sectores de las capas medias (o clase media como dice la gente usualmente), lo que no anula que había gente de las clases populares (trabajadores asalariados, chiriperos, etc.). Se podía decir, hasta por la forma de vestir, que había gente de la burguesía agraria o agropecuaria, pero esos serían los menos. Estuve en el escenario de otra Marcha Verde, la que terminó en el Centro de los Héroes.

La realidad es que la Marcha Verde, siendo un movimiento social que se originó en la Z101, en el programa el Gobierno de la Tarde, por iniciativa de Ricardo Nieves y otro comunicador, nunca tuvo un discurso abiertamente contra el neoliberalismo. Ahora bien, lo que si se escuchaba era un discurso contra el oficialismo, el cual desde el control de los poderes del Estado ha venido aplicando el neoliberalismo a ultranza, consecuencia de lo cual se debe la quiebra de gran parte de la industria transformativa con las firmas de acuerdo de libre mercado y el endeudamiento en grado extremo. Danilo tuvo un discurso, cuando solía hablar, contrario a los resultados de todas sus acciones, en materia de educación, la producción y el medio ambiente, entre otras cosas.

Como la regalía, anillo para el rey, la iniciativa de la Marcha Verde sirvió no para convertir al perínclito Dr. Ricardo Nieves y a otros en líderes de los jóvenes, si no para que el Partido Revolucionario Moderno saliera victorioso en el reciente certamen electoral. Así de sencillo. Lo sospechamos y llegamos a plantear en dos artículos publicados avanzado el 2017 que podía resultar ser así y así fue, sólo que no quiso el autor ser categórico en su discurso.

En realidad, quien escribe creyó que el PRM capitalizaría la marcha, pero el PRM se llama Partido Revolucionario Moderno -salió del Partido Revolucionario Dominicano, el que negoció con el FMI y al que no niega en su esencia- tal quien crea que es moderno dicho partido lo cree por lo de que la planilla de sus dirigentes está integrada mayoritariamente por jóvenes, pero no es anti-neoliberal. El neoliberalismo ni es nuevo ni es bueno, mas bien ha  propiciado es un capitalismo salvaje.

Para posicionarse bien el PRM, como partido del sistema, necesita erosionar el tanto poder mediático con que contaba el PLD, pero sobre todo Danilo Medina. Algunos dirigentes del PRM fueron vistos participando en la Marcha Verde. El poder mediático del oficialismo era muy grande hasta antes de iniciarse el movimiento Marcha Verde, que no era un grupo organizado, aunque algunos jóvenes aparecieron como voceros, pero no fue un partido y ni siquiera una asociación de personas.  El movimiento no era un club político y se convocó a los demás -por iniciativa de algunos de los promotores o participantes- a través de las redes.  El PRM cosechó lo que no se  había sembrado por iniciativa suya, cosechó lo que se había cosechado por iniciativa de comunicadores rebeldes contra el oficialismo.

Veamos lo que el autor planteó en los dos artículos:

En unos de ellos publicado en  El Nuevo Diario después del 21 de noviembre del 2017, pero que no puedo decir la fecha exacta de su publicación ahora,  dije entre otras cosas:   En El Nuevo Diario del martes 21 de noviembre de este año 2017, el gestor cultural de la región Enriquillo José Antonio Pérez Valenzuela escribió un artículo, bajo el título: La Marcha Verde pone en juego el poder de los empresarios. El autor, que  parece relativamente joven, hace un ejercicio de los conceptos elementales del materialismo histórico, lo cual me recuerda al manual de Marta Harnecker, que desde antes de ingresar a la licenciatura en sociología de la UASD -en el año propedéutico del  Colegio Universitario-  teníamos que leer en la materia de Introducción a las Ciencias Sociales.

Parece que el joven y a otros que así piensan  ignoran lo que es el poder mediático. Es interesante lo que La Marcha Verde ha logrado en cuanto a movilización de las capas medias y los sectores y clases populares, pero dicho evento que se ha repetido en el tiempo no es una organización política ni ha articulado una organización política, en torno a la demanda de fin de la impunidad, en su lucha contra la corrupción, ni dicha demanda es un programa de gobierno. ¿De qué poder hablamos? La corrupción no es un sistema, ella es sistémica porque es parte de un sistema de dominación, donde la hegemonía está en manos del capital financiero.

La convocatoria a La Marcha Verde en sus inicios fue una iniciativa de los comunicadores sociales Ricardo Nieves y Domingo Páez, desde el programa El Gobierno de la Tarde a través de la emisora de radio La Z-101, la cual ha tenido éxito, ya que han sido multitudinarias las concentraciones de personas. Sectores políticos del gobierno y las clases dominantes es posible que deben haber sentido alguna preocupación por La Marcha Verde, pero esta es un movimiento que se convoca desde las redes de la internet, no convoca a ella una organización política y ni ella es un grupo organizado; no es ni siquiera un club político como el de los jacobinos en Francia, la Sociedad Fabiana de Inglaterra o la Sociedad Secreta La Trinitaria de República Dominicana que encabezó la lucha por nuestra independencia nacional, no es una asociación de personas ni está convocada por una asociación de personas y ni tampoco tiene un programa político de gobierno porque el que se esté luchando. No hay un fin o propósito claramente definido por el que se esté luchando……

No hay un instrumento político creado a partir de La Marcha Verde ni esta tiene un programa de gobierno como agenda alternativa al neoliberalismo, propiciador este de las grandes desigualdades sociales. De ese modo, con el deterioro de la popularidad de Danilo Medina y del Partido de la Liberación Dominicana, lo que puede ocurrir de cara al 2020, después de La Marcha Verde, es el relevo con el PRM y la continuidad del modelo neoliberal. Nadie espere que en un gobierno del PRM se va enfrentar la corrupción, porque ese partido es uno de los partidos del sistema, la corrupción es sistémica y el modelo neoliberal que la genera fue con el PRD que se inició y el PRM es la proyección del PRD de Antonio Guzmán, Jorge Blanco y Peña Gómez…

Ahora bien, ya antes de ese artículo escrito muy a finales del 2017, en El Nuevo Diario del 30 de agosto del 2017, en un artículo titulado: La Marcha Verde y el Neoliberalismo, en el último párrafo de su artículo, el autor escribió lo siguiente:

 

La Marcha Verde ha ganado un espacio de movilización, pero no basta con reclamar el freno de la corrupción porque esta es sistémica, si pretende que haya una sociedad justa. Una debilidad de ese movimiento social es la gran heterogeneidad de los sujetos sociales que aglutina. No obstante, que no crea el PLD y el gobierno que van a salir muy bien parados haciéndose sordos a los reclamos e intereses de las grandes mayorías populares y empobreciendo a las capas medias.

Hoy por hoy, el PLD ya no moviliza a las gentes en grandes concentraciones, lo que sí está haciendo la Marcha Verde.

Ahora bien, si la Marcha Verde no tiene un liderazgo consistente, que no parece puede eclosionar pidiendo la renuncia (como lo han hecho) del Presidente de la República, si no con discurso programático que reclame el fin del neoliberalismo, se va a diluir y el descontento contra el gobierno y el PLD lo van a capitalizar los líderes de los partidos tradicionales como el PRM (que es un partido del sistema y no es moderno),  el PRD o el PRSC.

El PRM cosechó de la Marcha Verde, sin que aparentemente fuera su iniciativa, cosechó la derrota mediática contra  el gobierno del PLD, la cual se la merece este partido que como me dijo JD (un ex militante prestigioso de ese partido) a raíz de la crisis de 1990 es una basura de partido, bueno yo diría es un partido que se ha convertido en club de vividores de la política. Pero según el entender del autor, eso no ocurrió porque Juan Bosch le enseñara eso, ni porque Juan Bosch fuera un cobarde. El autor, por informaciones de fuentes orales y escritas, no es partidario de la calificación de cobardía atribuida al Profesor por algunas personas vinculadas a la izquierda; en el 1965, el profesor no podía asumir un rol militar, pero en Cayo Confites-contrario a lo dicho por Hamlet Herman, en su libro: Eslabón Perdido- Bosch demostró que no era un cobarde y estuvo a punto de perder la vida por hacer una huelga de hambre.

Ahora bien, nadie espere que el PRM   gobernará muy diferente a gobernó el PLD, ya que el PRM es un partido diseñado para favorecer los intereses del empresariado. El PRM ha logrado captar el descontento de las capas medias contra el oficialismo, las cuales han sido golpeadas en los gobiernos de Danilo Medina.

El PRM parece tener un  maridaje con el grupo empresarial más viejo del país, el grupo de la familia Vicini y defenderá los intereses de ese grupo y de otros grupos empresariales. Yo creo que en el PRM, entres sus dirigentes, hay un hombre de Estado, un hombre -según mi percepción- que tiene vocación de vivir para la política. Ese Tony Raful Tejada. Ahora bien, yo no veo que esa sea una mística en los hombres del PRM.

De un partido que no rompa con el neoliberalismo, y quisiera equivocarme pero creo que el PRM no romperá con el neoliberalismo,  no puede esperarse un buen manejo de la crisis sanitaria y el freno a la pandemia del Covid-19.

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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