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La marcha del domingo 22 y yo…

Por JOSE ANTONIO MATOS PEÑA Jueves 19 de Enero, 2017

Voy a la marcha convocada para rechazar la corrupción y su impunidad, el próximo domingo 22 del año que discurre, lleno de esperanzas de redención de las finanzas de un pueblo que no aguanta más problemas insolutos; voy a la marcha de 22 vestido con verde y sin ningún color o espíritu partidario, henchido de luto por la pérdida de un querido hermano, recientemente, mi hermano, y prácticamente padre, el capaz en vida ingeniero Paulino Matos, Ahí, perdido a destiempo por designios de la ley de la vida, pero abatido también, a lo mejor, por no tener el país las inversiones necesarias, para mantener nuestros centros de salud a tono con los nuevos tiempos y sobre todo, a nivel con que la salud del pueblo lo demanda.

Lleno de luto, no en la vestimenta, porque esta, mi piel, imaginariamente llevará puntos de color verde esperanza en cada uno de los alrededor de 8 metros cuadrados que la componen, sino en el interior, el cual, además del luto familiar, lo llevo por la gran población, muerta, desvalida, sufrida o atrasada en su desarrollo de por vida, a consecuencias de unas negociaciones, que se descubre y trasciende lejos de nosotros, porque al parecer, Dios que ve de último, según el dicho que reza “lo mucho hasta Dios lo ve”, lo vio desde la corte de New York, ya confirmado y admitido por un señor de apellido Rondón, quien reconoció haber recibido coima por el orden de los 92 millones de dólares, alguien dedujo que este ciudadano en su tiempo de negociaciones percibió por este concepto, ingresos a razón de 23 millones de pesos por mes.

Un refrán muy viejo escuchado por nosotros establece que “del cuero sale la correa”, y… efectivamente, los noventa y dos millones vienen siendo lo menor en cuanto a la cadena de perjuicios causados al través de esta práctica mafiosa instalada en las estructuras gubernamentales hecha con alianza privada, en la cual, el pueblo dominicano luce como el novillo atado al matadero, con la única esperanza de esperar su degüello y consecuente sangrado.

Un inventario visual y sencillo lleva a cualquier ciudadano a darle un lleyo, cuando al analizar obras hechas por estas compañías mafiosas, auspiciadas por gobiernos, la carretera Piedra Blanca-Constanza, o mal llamada Cibao-Sur, denuncia el notable ciudadano, Hugo Tolentino Dipp, más la develación de su fraude, provocada por las lluvias del Cibao, los vicios de construcción, contratos abultados y adendas publicadas al efecto, como las de Cesar Sánchez, sobre sobrevaluación en el orden de los 7 mil millones de pesos, son muestras suficientes para uno imaginar porqué la presa de monte grande no arranca, aunque con ella, se arrancó de las faz de la tierra la palabra del actual presidente de la republica al afirmar, in sito y nosotros presentes, que inauguraría ese monumento a la dignidad del país, palabras mías, en julio del año 2016. Igual suerte atribuimos nosotros, al canal de riegos “lateral Neiba”, no tengo detalles del porqué no se termina, pero razones hay para dudar.

¡!!A la marcha!!!, ¡voy pallà allá!!!…