La ley de Confotur:  Plataforma esencial en el apogeo de la inversión inmobiliaria turística

Por Joan Feliz

En los últimos años la República Dominicana ha experimentado un auge en las inversiones inmobiliarias en zonas turísticas. Cada día se hace más normal  ver a personas o grupos invertir en proyectos en un  lago, en una playa, un campo de golf, una montaña o en un proyecto ecoturístico. Esto se debe a las facilidades que se pueden obtener a través de las distintas leyes de incentivos como resulta ser la Ley 158-01 o ley de confotur.

Esta ley se ha convertido en uno de los principales aliados tanto de los desarrolladores como de los adquirientes de proyectos inmobiliarios turísticos, ya que éstos permiten tener reducciones significativas en los costos, tanto de la construcción como de la adquisición de las mismas.

Para que el proyecto pueda acceder a los beneficios de esta ley debe primero ser clasificado por el consejo de fomento turístico (CONFOTUR) como un “proyecto turístico”, y para ello tiene que cumplir con una gran cantidad de requisitos.

Entre las exigencias está la que debe comprobarse la vinculación del proyecto con el sector turístico; asimismo, el nivel de desarrollo alcanzado por la zona en que será establecido o en la que será desarrollado; de la misma ,manera está la viabilidad económica y de ejecución del proyecto y su capacidad para mantener los estándares de calidad y competitividad internacional; y también,  que el otorgamiento de los incentivos se corresponda con un proceso racionalizado de desarrollo de la industria turística, acorde con los planes de desarrollo de la República Dominicana.

Una vez recibe la clasificación,  los principales incentivos que representa para los desarrolladores es la exención del 100% del Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), igualmente recibe exenciones por la importación de materiales de construcción que serían utilizados en la construcción del proyecto, significando esto una reducción de un 25 a 26 por ciento en el costo original del proyecto.

Si bien es cierto que los beneficios de confotur para el desarrollador resultan sumamente atractivos, también tiene una parte directamente enfocada a los adquirientes, quiénes son beneficiados principalmente con algunas prerrogativas. Una de esas ventajas es la exoneración  del impuesto de transferencia inmobiliaria que representa el 3% del valor total del inmueble, y además el comprador se beneficia con  la exoneración del pago del impuesto al patrimonio inmobiliario (IPI) equivalente al 1% del impuesto anual del excedente de RD$ 7,710,000 durante los primeros 10 a 15 años, dependiendo el tiempo  aprobado al proyecto.

Además de esto, las personas físicas pueden desgravar de la renta neta un monto imponible de sus inversiones de hasta un 20% en su declaración de impuestos.

Indiscutiblemente los beneficios de esta ley se han convertido en un “pie de amigo” para la recuperación del turismo y de igual forma para la inversión inmobiliaria en las zonas turísticas del país.  Hace un mes el Ministerio de Turismo informó que amparados en la ley Confotur, hay en carpeta la realización de 19,000 habitaciones hoteleras, principalmente enfocadas en las áreas de Punta Cana, Samaná y Puerto Plata. Al día de hoy la ley Confotur tiene aprobados más de 119 proyectos con licencias definitivas ya emitidas en alrededor de 10 provincias.

Como podemos ver las estadísticas dan testimonio de que la inversión inmobiliaria turística en la República Dominicana avanza a pasos agigantados con la ayuda de un aliado ideal que han encontrado tanto los desarrolladores, como inversionistas y  hasta los adquirientes en la ley Confotur.

Por Joan Feliz

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