La importancia de la Ley de Partidos para la República Dominicana

Por Félix Nova Hiciano Sábado 1 de Abril, 2017

Los Partidos Políticos son instituciones esenciales para el funcionamiento del sistema democrático, se basa en una ideología y un programa de gobierno que busca alcanzar objetivos mediante el ejercicio del poder político; y que dicho ejercicio busca ocupar cargos públicos electivos.

Empiezo dando esta definición idónea sobre los partidos y su importancia dentro de un régimen democrático, que tiene en la composición de nuestro país, 26 partidos políticos (7mo en Latinoamérica) y por ende deben propiciar una ley que garantice la democracia dominicana.

Entre leyes y reglamentos, una que en verdad puede aportar y aún no existe es la “Ley de Partidos Políticos” la cual se ha pedido en muchos años y hasta la fecha no ha sido aprobada en el Congreso Nacional, en la cámara alta algunos senadores la han propuesto desde hace años.

En total han sido seis propuestas elaboradas y sometidas, tanto por la Junta Central Electoral (JCE), como órgano rector. En este año ese mismo organismo y su presidente el Magistrado Julio Cesar Castaños Guzmán, a ratificado en ocasiones que la ley debe ser aprobada lo mas pronto posible.

La Ley de Partidos Políticos en su exposición expresa los motivos donde se indica que su objetivo es «garantizar» el funcionamiento del sistema democrático, impidiendo que un partido político pueda, de forma reiterada y grave, atentar contra ese régimen democrático y derechos civiles de las personas, justificar el racismo y la xenofobia o apoyar la violencia.

La forma de hacer política en la Republica Dominicana no puede seguir como se ha estado haciendo todos estos años, si al principio mencionamos que los partidos son en pocas palabras instituciones fundamentales para la participación política de la ciudadanía y base del sistema democrático, es decir, cualquier ciudadano que sea miembro de ese tal o cual partido, tiene el pleno derecho de aspirar a posiciones electivas por el pueblo, siempre y cuando conste con las reservas económicas necesarias para poder cumplir con tales aspiraciones.

Los partidos, no tienen un dueño en particular como se ventila en la República Dominicana, donde vemos a los actores disputándose posiciones internamente, como si el partido en si, fuera su propiedad privada cuando es algo de todos, muchas veces olvidan que los partidos políticos no son patrimonio personales, sino de todos sus integrantes y la sociedad, los cuales han hecho esfuerzos para que el mismo haga aportes en ideas, proyectos, desarrollo y ocupe el mayor poder poli´tico, llegar a la presidencia de la República.