La importancia de la diáspora: un mensaje al gobierno dominicano 

Por Alfredo de la Cruz lunes 25 de enero, 2021

El ministro de Hacienda, José Manuel Vicente, ninguneó a Eligio Jáquez, al aclarar ayer que el gobierno dominicano no ha contemplado un impuesto a las remesas. Estas declaraciones llegan después que el cónsul de Republica Dominicana en New York, el ingeniero Eligio Jáquez recomendara al gobierno dominicano colocar un impuesto del 1% a las remesas que envían hacia el país, los dominicanos que están en el exterior.

En esta entrega tratamos las desafortunadas declaraciones que hiciera el cónsul Eligio Jáquez sobre grabar las remesas, la sutil desautorización del gobierno dominicano al cónsul Jáquez. Así como la entrega y sacrificio de la diáspora para contribuir al desarrollo nacional.

El pasado miércoles, el cónsul general de Republica Dominicana en New York, ingeniero Eligio Jáquez recomendó aprobar una ley que establezca un cargo de 1% a las remesas enviadas por los nacionales dominicanos desde el exterior y crear un fondo fiduciario para inversión y desarrollo de obras y servicios en beneficios de los dominicanos de la diáspora. Se refirió a, hospitales, escuelas y acueductos, poniendo como ejemplos a Taiwán y Estados Unidos. Incluso fue más lejos y aventuró cálculos expresando que de los aproximados 8 mil millones de dólares remesados por la diáspora, el uno por ciento equivaldría a 82 millones de dólares.

Rápidamente el ministro de Hacienda, José Manuel Vicente, a través de Twitter desautorizó a Jáquez declarando que el gobierno no ha contemplado ningún impuesto a las remesas y que una medida como la sugerida, seria ilógica e impracticable.

Miren señores, desde hace algún tiempo se observa en todo el mundo, un interés creciente por el compromiso de la diáspora. El mundo es más global hoy y mucho más interconectado, lo que lo hace más interdependiente que nunca antes. Las sucesivas crisis económicas y hoy la crisis sanitaria desatada por el COVID-19, nos muestran que ya no es posible para ningún país considerarse una isla, como tampoco es posible permanecer inmune a los flujos y oscilaciones del comercio internacional.

Para poder aprovechar al máximo las ventajas que ofrece la interdependencia, las empresas, países y organizaciones han impulsado complejas redes para generar beneficios sociales, culturales y económicos, (Garrido, 2012). Es en ese sentido que las diásporas constituyen colectivos de personas obvios, a través de los cuales se pueden crear y movilizar redes para un beneficio mutuo. Atención a la palabra mutuo.

Tradicionalmente, se buscaba en las diásporas las remesas de efectivo y la filantropía, lo cual, quizás, sea una visión limitada, (Alkins, 2015), Hoy en día las diásporas son también puentes para el conocimiento, la experiencia, los recursos y los mercados para sus países de origen, continúa diciendo (Alkins, 2015). Lo que en el pasado fueron actores perdidos, hoy en día se han convertido en actores nacionales. Lo que una vez fue un flujo de personas en una sola dirección hoy son un flujo de personas, redes, conocimiento y finanzas en dos direcciones. Si antes perdimos muchísimo con la emigración, ahora estamos beneficiándonos.  

La fuga de cerebros se ha convertido hoy en intercambio de cerebros. La globalización del comercio ha ido impulsando este fenómeno, por la lucha en todo el mundo por el talento, el cambio del crecimiento económico a las economías emergentes y de acuerdo con la Conferencia Ministerial Sobre la Diáspora de junio de 2013, el ser conscientes de que las redes de la diáspora son importante fuente de comercio, inversión, turismo, educación, cultura y deporte. Entonces lo que hacen falta son esfuerzos para conectar a estos individuos altamente capacitados e involucrarlos en proyectos de desarrollo económico nacionales. 

De alguna manera, los desplazamientos de personas son un fenómeno común de nuestro tiempo y la migración es un tema caliente y a la vez políticamente delicado.

A lo largo de la historia, las diásporas han tenido importantes roles y ahora que la tecnología y la comunicación permiten a las diásporas ejercer ese rol sin tener que volver a sus países de origen, esto solo tiene vía para aumentar. Los migrantes han impulsado la innovación a través de la historia y han sido pioneros en la creación de empresas de éxito. Más de 200 de las empresas en la lista Fortune 500 en Estados Unidos fueron creadas por inmigrantes o hijos de inmigrantes. La lista Fortune 500, es la publicación anual de la revista Fortune que presenta las 500 empresas mayores de Estados Unidos de capital abierto por su volumen de ventas. ​

Muchos extranjeros, emigraron por estudios otros por asuntos económicos y se quedaron allí. Estos inmigrantes tienen lazos familiares y empresariales cercanos a sus países de origen. Por ejemplo, en Estados Unidos los migrantes consiguen el 50% de todos los doctorados en ciencias e ingeniería, inventan patentes dos veces más rápido que los no migrantes y han creado el 25% de todas las empresas de ingeniería y tecnología. La mitad de los premios Nobel de Estados Unidos son nacidos en el extranjero.

Es importante notar que lo que une a todas estas iniciativas es que estas personas han creado y desarrollado redes en Estados Unidos. Estas personas, las mejores y más brillantes, luego han ampliado estas redes a sus países de origen trasplantando instituciones, relaciones, actitudes y generalmente capital y negocios que están cambiando la cara del comercio global.

Pero, las diásporas suelen incluir, además de aquellos que han tenido un gran éxito, a aquellos que pasan por dificultades y a un gran número de personas entre estos dos grupos. Una estrategia integral para la diáspora deberá incluir otras estrategias sectoriales conexas para involucrar a todas las categorías. A través de este enfoque se pueden identificar personas que pueden dar un empujoncito en la toma de decisiones a favor de su país de origen. Estos pueden ser importante en campos como la Inversión Extranjera Directa y una de sus subcategorías, la Inversión de la Diáspora Directa, (CEPAL, 2019). 

Pueden colaborar en el desarrollo de la marca país y en la promoción del relato nacional del país en el extranjero. A través de programas de mentores, prácticas, colocaciones de trabajo, intercambios y becas pueden involucrarse en la aceleración del talento de las personas aquí en el país. El asunto aquí es ‘preguntar y desarrollar tareas con individuos clave y grupos comprometidos en tareas específicas con plazos y resultados cuantificables.

El mejor papel que pueda tener el gobierno, es ser un facilitador, más que un ejecutor de las actividades para la diáspora. Tiene un papel fundamental a la hora de imprimir su sello y ofrecer respaldo, dejando claro a las personas en la diáspora que se les escucha y que sus puntos de vista y sus opiniones son importantes y se toman en cuenta. El gobierno tiene un papel clave en la creación de instituciones y la realización de cambios legislativos para dar apoyo a políticas y programas. Si el mercado no proporciona actividades efectivas, entonces el gobierno puede que tenga que intervenir para fomentar actividades. Pues las diásporas hoy en día, como dije más atrás, son puentes para el conocimiento, la experiencia, las redes, los recursos y los mercados para sus países de origen.

Por Alfredo De la Cruz

Comenta