La homofonía en algunos apellidos de origen español

Por José Santana Guzmán viernes 30 de septiembre, 2022

LOS ASPECTOS NORMATIVOS DE LA LENGUA SE APRENDEN PRACTICANDO, PERO MÁS QUE NADA LEYENDO, EN FORMA CONTINUA Y PERMANENTE. (Gabriel Álvarez Undurraga, chileno)

Con la llegada de los castellanos (luego llamado españoles) en 1492 (XV) al hoy mal nombrado Continente Americano, no solo heredamos buena parte de sus costumbres –buenas y malas–, sino también su cultura y su lengua, entre otros rasgos no menos importantes para el desarrollo del continente y, además, gran parte de los apellidos que hoy nos identifican.

En ese sentido, los primeros apellidos que se registran en España, por ejemplo, se remontan al último tercio del siglo IX, cuando se formaban, entre otras circunstancias, por derivación del nombre del padre de la criatura o de un antecesor del portador de las clases nobles. Sin embargo, esta costumbre se fue propagando poco a poco hacia todas las clases sociales con el paso de los años.

¿Cómo se forman los apellidos?

Según el portal www.abueling.com, los apellidos se constituyen de diversas formas, por ejemplo, dependiendo de la situación, existen los apellidos: toponímicos (lugar); patronímicos (proceden del nombre de pila del padre); los formados a partir de profesiones o cargos; también los hay formados a partir de rasgos físicos, familiares o morales; están los relativos a las circunstancias del nacimiento; y apellidos de origen incierto.

Los llamados apellidos patronímicos, se formaron en España, añadiendo al nombre los sufijos “az” (menos abundantes), “ez”, “iz” y “oz”, ejemplo: Día/Díaz; Fernando/Fernández; Lope/López; Bermudo/Bermúdez, Muño/Muñiz o Muñoz (Hay que aclarar, de manera oportuna que, en Portugal, también existen estos sufijos patronímicos, pero terminados en s, en lugar de z: “as”, “es”, “is” y “os”). Estas terminaciones significaban “hijo de”, y se desconoce cuándo y cómo surgen: vienen siendo el equivalente al inglés “son” (hijo): Johnson (hijo de John). Pero en el caso del español dominicano, muchos de estos patronímicos heredados del castellano o español de España, han sufrido marcadas variaciones gráficas, por diversas causas, como por ejemplo errores al escribirlos, lo que, a su vez, lo convierten en palabras homofónicas, es decir, sustantivos que poseen pronunciaciones idénticas, pero de diferentes significados. Por consiguiente, este fenómeno, también lo encontramos en los siguientes apellidos patronímicos –en su mayoría–, de uso frecuente en nuestro país, República Dominicana. Veamos una representación de sólo diez casos de los tantos que existen:

  • Jiménez y Jimenes
  • Valdez y Valdés
  • Vásquez y Vázquez
  • Tavárez, Tavares y Tabares
  • Fulcar y Furcal
  • González y Gonzáles
  • Velásquez y Velázquez
  • Féliz y Félix
  • Pérez y Peres
  • Beras y Veras

Nótese, que, en algunos casos, los apellidos terminados en consonante “s”, a diferencia de los finalizados en “z”, no se le marca la tilde, mientras que en otros sí. Sin embargo, estas diferencias grafemáticas no alteran la naturaleza fonológica (pronunciación) de la palabra en lo absoluto.

Otras variantes se dan por asuntos de etimología, como es el caso del nombre Enrique, que originalmente lleva h (véase Heinrich, en alemán; Henry en inglés, y Henri en francés), excepto en español e italiano, y de ahí que el apellido Henríquez (hijo de Enrique) lleve h; otros, por el cambio fonético de alguna de sus letras, como Xavier (antiguamente) y Javier (su escritura actual). Este fenómeno es muy común en el hermano país de México (Méjico), en donde aún subsisten muchos nombres en los cuales el antiguo sonido de la x solía aspirarse como la j en algunos casos.

Fuentes:

Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

https://es.thefreedictionary.com/homofon%c3%ada

https://esp-apellidos.com/t/tabares/

https://www.abueling.com/origen-apellidos-espanoles

Molina García, Bartolo. 2017. ORTOGRAFÍA: Inferencial y Operativa. Novena edición. Surco. Santo Domingo.

 

 

Por José Santana-Guzmán y José Joaquín Colomé Reyes

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar