¡La guagua va en reversa!

Por Manuel Berges Hijo sábado 21 de octubre, 2017

¡Solo siendo dominicano, se  siente lo que yo siento!

Los dominicanos somos muy propensos a  la crítica y a no promover soluciones  dentro de nuestra idiosincrasia de que todos somos Presidentes o Managers de béisbol,  a señalar lo que consideramos está mal,  sin advertir que tenemos las mismas  con solo ver dónde está el problema, sobre todo cuando los políticos  nos hacen  promesas y estas no se cumplen  en su mayoría,  o son desvirtuados los propósitos, y en la especie como no soy político partidista  me puedo dar el     lujo no solo de desahogarme como parte de un   pueblo cansado de vanas promesas sino también al  tratar   de poner un dedo en  la  llaga, pueden aflorar soluciones.

Queramos  o no,  la guagua va en reversa. Nuestro  magnifico cantautor Juan Luis Guerra, en su canción  la guagua, nos dice” Tú me prometiste una guaracha,  para yo animar mi fiesta y me prometiste una maraca, oye, de un iguano y fruta seca vaya usted a ver, (y el Coro pregunta): ¿Dónde está la fiesta, la guaracha? ¿Dónde está la fruta seca?  ¿A dónde va el ordeño de la vaca? Al bidón  de las promesas, tira la palanca y endereza,  que la guagua va en reversa”.

Y así sigue en siguientes estrofas con la   promesa de un té de Tilo, un cariñito, una siesta  y como nada se cumple,  la guagua va en reversa.

Este símil   lo trasladamos a las actuaciones de las autoridades y efectivamente vemos que la guagua va en reversa.

Si empezamos  por el caos vehicular,  de siete u ocho instituciones que “dirigían” el tránsito, se han refundido en  una sola,  con una   nueva Ley, y ahí es que vamos de  reversa.  Los Choferes de “Concho”, de “voladoras”, de grandes autobuses, con sus denominados sindicatos, que en realidad no lo son, son los dueños del  país, hacen cuanto les viene en gana, las autoridades les tienen  no miedo,  sino pánico a que paralicen el país con cualquier reclamo inverosímil, con o sin razón.

En economía, tenemos desde hace unos 20 años, un Presupuesto Nacional  deficitario por abultado y se rellena con préstamos internacionales, entrando hoy como  señalan varios economistas,  en  una etapa de asfixia, pues se estima  que de los ingresos proyectados un 42.5% tiene  que ser invertido en  el pago de la deuda   externa; el resto se consume en gastos corrientes, de manera que las autoridades  carecen de fondos para invertir en obras sociales. Se señala que  para el 2018, hay que tomar prestado unos US$4,3  mil millones para cubrir el déficit.

En el año 2017, estamos consumiendo  US$3,500 millones, que provienen de préstamos internacionales.   La guagua va en reversa.

En materia de soberanía e independencia, se le puso  la reversa y no hay manera de  enderezar la guagua: Frontera abierta, promoción gubernamental en Haití para que vengan haitianos a invadirnos; otorgamiento de permisos de residencias y de ciudadanía a haitianos sin estar provistos de documentaciones legales, bastando que digan que  aquí nacieron;  empleos  para los haitianos en violación del Artículo 135-145 del Código de Trabajo que fija  en   80-20% la     proporción de empleos; un Ministro que promueve variar ese 80%, para que más haitianos desplacen a los dominicanos en los escasos empleos que aparecen; ¡Autoridades nacionales y poderosos internacionales,  comprendan que no hay solución dominicana al problema haitiano!

Tenemos hoy, una masa dominicana desempleada de 3.7 millones; un caos en los servicios de salud; faltan 18,000 maestros; cada aula que construye el gobierno cuesta unos 2.3 millones y al INFOTEP 600K; exceso de  impuestos incluyendo el más alto en América a las telecomunicaciones de más  de un 30%, cuando se prometió en las campañas reducirlos; un peso  devaluado, que gastado en  el muro de lamentaciones que constituye cada supermercado, no tiene  valor significativo. La guagua va en reversa.

Nuestras autoridades firman con  los EUA antes de ganar Donald Trump, un acuerdo para permitir que la RD se convierta entera, en  una  base militar, ante la proyectada salida de ese país de Guantánamo, Cuba.  La guagua va en reversa.

Nos salvamos de esa insólita violación al territorio dominicano, porque nuestro valiente Tribunal Constitucional  declaró el Acuerdo contrario a  la Constitución.

Tenemos unos 600K empleados públicos, de los cuales solo trabaja quizás un 30%. Un servicio exterior plagado de nombramientos  inútiles, de mucha  gente que cobra pero no trabaja.

Una corrupción e    impunidad  que  nos ahoga; en  las calles se mata por cualquier    cosa, una simple discusión de un ligero accidente de tránsito o por una deuda de RD$50  pesos; los funcionarios corruptos logran su libertad en breve plazo y son descargados; una  famosa empresa internacional soborna autoridades por millones de dólares  y   las autoridades  pactan que  no serán procesados penalmente, además de  que diseñan un expediente legal “flojo” para no ir a la cárcel, cuando en América Latina, hasta Presidentes y altos funcionarios han ido a  la cárcel por iguales sobornos que recibieron. La guagua va en reversa.

Los Estados poderosos nos armaron frente a Haití y ahora les arman a ellos. ¿Por qué y con qué fin? Y nos estamos quedando callados; los poderosos logran imponer un Libro de Educación Sexual o más bien de depravación sexual  en las Escuelas Públicas dominicanas llamado “Hablemos” y peor aún,  también el Ministerio de Educación lo apoya y participa en su elaboración,  distribución y aplicación, y permanecemos callados; se atrapan narcotraficantes dominicanos en nuestro territorio y los deportamos a naciones poderosas porque aquí no hay Jueces que los juzguen y cárceles que los guarden, y sin dignidad, nos quedamos callados. La guagua va en reversa.  ¿Por qué tanto servilismo?   ¿Por qué tenemos que depender tanto de los poderosos nacionales e internacionales? ¡Dominicano, hoy, se necesita sangre tipo Duarte!

 

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