La gran estafa de Andrew Yang y Jeff Yass

Por Rolando Robles

Nexos profundos con un billonario de Philadelphia revelan la agenda secreta del candidato a la alcaldía de Nueva York

Siempre ha habido algo extraño en la campaña de Andrew Yang, pues, desde el inicio de su carrera política, él ha cometido “errores” imperdonables para un demócrata, aun siendo un político novato. Veamos:

 

 

  • Cuando buscaba la nominación presidencial demócrata, indicó que su plan de Universal Basic Income iba a ser financiado parcialmente, a través de recortes a los Programa de Welfare, en momentos en que una mayoría de votantes demócratas y americanos en general, apoyaban estos programas. Su “promesa”, darle $1,000 al mes a cada americano (330 billones de dólares mensuales, unos 4 trillones al año) ¿Perciben ustedes la imaginación desbordante de este hombre?

https://thehill.com/policy/finance/465906-universal-basic-income-advocates-warn-yangs-freedom-dividend-would-harm-low-income-americans

 

  • Ahora, en campaña para alcalde, Yang, silenciosamente cambió su plan de UBI de $12,000 al año para todos, a solo $2,000 al año para los 500,000 ciudadanos más pobres de la ciudad. No hay datos claros de cuántos votantes apoyarían a Yang para alcalde por entender falsamente que recibirían $2,000 al año, pero, con uno solo que lo haga, ya es una calamidad.

https://city-journal.org/andrew-yang-dubious-basic-income-plan

  • Mantuvo una posición firme en apoyo al estado de Israel y en contra del pueblo de Palestina, cuando las olas políticas se movían hacia la neutralidad y el apoyo a la búsqueda de la paz entre las partes. https://nymag.com/intelligencer/2021/05/andrew-yang-israel-tweet-controversy.html
  • Aseguró que su agenda como alcalde no vendría con aumento a los impuestos de los más ricos, en momentos en que la gran mayoría de sus votantes apoyan esta posición.

https://www.politico.com/states/new-york/albany/story/2021/04/01/yang-cautions-against-taxing-the-rich-in-front-of-pro-business-group-1371337

 

Esta lista no rebuscada de “pecados políticos” de Yang, invita a algunas reflexiones, es un “misterio”, para ser algo dramático: ¿Por qué será que este hombre vive siempre “con la pata en el hoyo”? ¿Por qué Andrew Yang, habiendo recibido una oportunidad dorada de ser, posiblemente, el próximo alcalde de la ciudad, insiste en meterse en controversias y escándalos -en cada oportunidad que se le presenta- y de paso, perder la ventaja en las encuestas? En los siglos de historia política que se estudian con detalle en la academia, nunca se ha visto un candidato tan propenso al autosabotaje.

 

Existe una explicación obvia y corriente a este misterio y es que, Andrew Yang, como novato que es en el ámbito político, no ha podido perfeccionar su mensaje y expresa sus opiniones, no como un político entrenado sino, como un ciudadano cualquiera; con las contradicciones e ignorancias que son comunes a alguien que nunca ha vivido  envuelto en la política.

 

Esta es la conclusión a que se llega sobre el comportamiento extraño (por meses) de Yang. Pero, un artículo aparecido en el diario Philadelphia Inquirer, apunta a un inadvertido detalle financiero de la campaña de Yang que, ha abierto las puertas a un motivo más avieso, detrás de las acciones del candidato.

https://www.inquirer.com/columnists/attytood/jeff-yass-andrew-yang-new-york-city-mayor-20210525.html

Jeff Yass es un billonario de Philadelphia, envuelto discretamente en la política de este país. Es un donante significativo de los candidatos republicanos y uno de los líderes del “think tank” conservador llamado Cato Institute. Similar a otros en su rango de ingresos, Yass es un fiel creyente del “Libertarianismo”, una filosofía popularizada por la autora Ayn Rand y que registra como seguidores al mago Penn Jillette, a Gary Johnson, exgobernador de Nuevo México y al ya fallecido dictador chileno Augusto Pinochet.

Dicho en palabras simples, “los libertarios creen que los actos estatales, para bien o para mal, son generalmente inmorales” y que el gobierno y las leyes, deben reducirlos al mínimo necesario; sólo para esforzar y mantener el comercio y los contratos entre ciudadanos. “Los Libertarios” son opuestos a todos los programas de bienestar público y creen que servicios gubernamentales como las escuelas públicas, los bomberos, y en casos extremos hasta la policía y las calles mismas, deben ser privatizadas, porque el grueso de impuestos recaudados compulsivamente para el bienestar común de la sociedad es fundamentalmente inmoral.

Como libertario, Yass ha apoyado y promovido leyes que reducen impuestos a los más ricos de este país, reducen el financiamiento de servicios fundamentales como la educación de nuestros niños, la salud pública y el correo, y ponen estos servicios en manos de corporaciones privadas que priorizan sus fines de lucro, en lugar del bienestar general. Yass apoya financieramente a un número de candidatos que comparten su visión del mundo, y en lo relativo al caso que nos ocupa, es el principal donante a la campaña y  del super-pac que apoya a Andrew Yang.

Todas las controversias extrañas en las que Andrew Yang ha estado envuelto en estos últimos meses se pueden explicar fácilmente, dado que Jeff Yass es su mayor sostén económico. Esos comentarios que agregan “leña al fuego” en el conflicto entre Israel y Palestina y que terminan deshumanizando a las víctimas inocentes del enfrentamiento en Gaza, se explican cuando uno sabe que Yass ha puesto gran cantidad de dinero en organizaciones que apoyan los asentamientos ilegales en tierras palestinas, violando la ley internacional y la del propio estado judío.

Una cosa es respaldar la existencia del estado de Israel -tan legítimo como es el estado palestino- y que yo, como estudiante de la historia y del sufrimiento generacional que ha sufrido el pueblo judío a lo largo de más de 2,000 años de hostilidades, no puedo pasar por alto; y otra cosa es apoyar el gobierno del partido Likud en Israel cuando cometen atrocidades contra inocentes y violan la ley de convivencia internacional que tanto demandaron antes ellos mismos.

Está claro que Andrew Yang se decanta por la segunda opción, la de agredir a los palestinos y ocupar su territorio. En tales circunstancias, es justo preguntarse si su conexión financiera con Jeff Yass está influenciada por esa dependencia económica. Pero algo mas preocupante aún: esta relación financiera entre Yang y Yass, implica una desnaturalización del programa de Universal Basic Income que propuso el candidato y lo que casi se ve venir, no es una mejoría en las condiciones de vida de los newyorkers -si ganara Yang- sino, un descalabro de los servicios públicos en la Gran Manzana, para ponerlos a tono con las vetustas ideas libertarias que propone Yass, apoyados en los irracionales planteamientos que hoy hace el candidato.

Como se puede inferir, sin la mas mínima posibilidad de error, la campaña de Yang es una gigantesca estafa contra los newyorkers; ¡y no debe pasar!    

Si Yang cumpliera su promesa de no aumentar los impuestos para financiar el billón de dólares que su programa requiere, las únicas dos opciones posibles para recaudar los fondos son recortes brutales de los servicios públicos que la ciudad debe proveer; o, contraer una deuda masiva a través de bonos municipales que, también resultará en recortes a los servicios públicos.

Fundamentalmente, el programa de Yang significa arriesgar programas que ayudan a la ciudad entera, para que menos de un 6% de la población reciba cada año un cheque de $2,000. Peor aún, como UBI es un programa piloto, la alcaldía puede cancelar en cualquier momento el experimento; pero, para entonces, ya el daño sería irreparable. Muchos servicios públicos estarán recortados o eliminados y otros privatizados.

Visto desde este ángulo, el programa de UBI de Yang es un sueño hecho realidad para un libertario como Jeff Yass, pero, será una triste pesadilla para todos los residentes de Nueva York. La Capital del Mundo se vislumbra sumida en la más oscura pesadilla de su historia si estos libertarios ganaran la nominación el 22 de junio.

Es imposible adivinar la conciencia de la gente. Y también es posible que Yang tenga buenas intenciones. Pero donde hay humo, es porque hay fuego, y resulta peligroso confiar en un candidato que tiene de aliados políticos a un grupo ideológico que busca terminar lo poco que reciben los ciudadanos en ayuda de la ciudad.

Por suerte para los 8.5 millones de neoyorkinos, no todo está perdido. Pero, debemos cerrar filas detrás de un candidato que represente exactamente lo contrario del dueto maléfico de Andrew Yang y Jeff Yass.

 Un político de verdad, no un empresario neoliberal o libertario  su nombre es Eric Adams 

 

   POR ROLANDO Y ALBERT ROBLES

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