La formación académica y la política

Por Alcides Pimentel Paulino lunes 17 de diciembre, 2018

¿Es necesario tener un título universitario para ejercer un cargo político? Las recientes polémicas sobre curriculums inflados en España, obliga a replantearnos la estrecha relación que se establece entre la formación académica y los políticos. Tradicionalmente, ha existido una estrecha vinculación entre los títulos universitarios y la inteligencia. Hoy en día, esta relación no parece tan directa. En la política, como en la sociedad, hemos entrado en una fase se banalización cuyo alcance real desconocemos.

Vivimos en la sociedad de la meritocracia. Tenemos una tendencia natural a clasificar a las personas. Feos y guapos, altos y bajos, jóvenes y viejos, tontos e inteligentes. Tenemos unos esquemas mentales sobre la sociedad basados en una estructura piramidal. Damos por sentado que las personas que ocupan los cargos políticos más importantes, tienen que ser los más preparados e inteligentes de la sociedad, cuando en la práctica no funciona de esta manera. La mayoría de las personas que integran los partidos políticos, no están ahí por su inteligencia, sino porque forman parte de la estructura del partido. Se trata de una cadena de favores, no de méritos. De ser así, la política estaría llena de científicos.

Es muy curioso observar como la política es un fiel reflejo de la sociedad. Existen políticos muy válidos, pero también muchos frikies. En España, Alberto Rodríguez Rodríguez es un diputado “rasta” que representa a Podemos en el Congreso de los Diputados. Era de esperar que los diputados más conservadores no vieran con buenos ojos los cambios que se producen en la política durante los últimos años. Una diputada del Partido Popular (PP), realizó sobre él, unas desafortunadas reclaraciones, afirmando que el de Podemos llevase rastas ( peinado formado por cabello enredado y tejido, estilo rastafaris) siempre y cuando  estuvieran “limpias y sin piojos“. A pesar de su aspecto, este político, es Técnico Superior de Química Ambiental.

Políticos extraños o personajes cómicos, los encontramos en todo el mundo. En Japón, un tal “Mac” Akasaka es el fundador del Partido de la Sonrisa, con el que aspiraba a la alcaldía de la ciudad japonesa de Osaka. Se presenta a los mítines vestido de Superman o de Extraterrestre. En el país del Sol Naciente encontramos a otro político particular; Mitsuo Matayoshi. Se trata de un político que afirma ser el hijo de Dios, Jesús. Su misión es llevar a la humanidad al Juicio Final. Para que le faciliten el trabajo, pide a sus rivales que se hagan el “hara-kiri“, para facilitarle llegar a Primer Ministro.

En España, Ariel Santamaría, era un político catalán, de Rues concretamente, que imitaba a Elvis Presley. Este “señor” fue consejal durante 4 años del Ayuntamiento. Una de sus propuestas más famosas, era la de plantar marihuana en los jardines de Reus y construir un “follódromo”. Un monumento dedicado a hacer el amor. Logró que la folklórica Carmen de Mairena (una transexual surrealista) fuera de número dos en su partido CORI. En la ciudad de Talkeetna ‘Alaska), fue alcalde un felino llamado “Stubbs”. Este gato fue alcalde entre 1997 y 2017. Era una alcaldía simbólica, ya que se trataba de un distrito histórico.

En Italia, una ex estrella porno llegó a ser palamentaria por el Partido Radical Italiano, que era una formación ecologista. Ilona Staller (Cicciolina), de origen húngaro, antes de ser política, rodó películas como “La profesora lo enseña todo” o “Vicio en la Ciudad“. Se ofreció a tener relaciones sexuales con Saddam Hussein y con Osama bin Laden, a cambio de la paz en sus respectivas regiones. En el 2002, se presentó al Parlamento húngaro con escaso éxito.

En Brasil, encontramos a un diputado payaso; Francisco Everardo Oliveira Silva, más conocido como Tiririca. A decir verdad, era cantautor y humorista. Fue en su momeneto, el segundo candidato más votado en la historia de Brasil. José Estanga (El Alcalde Rockero) estubo 29 años ocupando el cargo de alcalde de Oencia (El Bierzo, España) como representante de un partido conservador como es el Partido Popular (PP).

En el mundo de la política no solo existen personajes particulares, sino también partidos políticos. España es uno de los países con más partidos del mundo. Entre ellos destaca el Partido Libertario (P-LIB). Su lema es la libertad para que la gente haga lo que le dé la gana. ¿Qué hacemos cuando se producen contradicciones? Un bar, por ejemplo tiene la libertad de poner la música alta hasta las 5 de la madrugada. Si no te gusta, te aguantas. El Partido Pirata persigue abolir todas las prohibiciones en Internet. Muerte al Sistema presenta como propuesta que los parlamentarios puedan fumar hierba (marihuana) en el Congreso. Argumentan que así se puede debatir mejor.

Otros partidos curiosos son Falange Española de las JONS, Cultura Natural, Partido del Karma Democrático (PKD), Partido Ibérico de los Rumanos (PIRUM), Democracia Directa, del Amor, la Sonrisa y el Método Científico o el Partido del Mutuo Amor Romántico. Este último, fundado por un hombre chino que al parecer no conocía la sociedad española. En el partido de los rumanos, casi todos sus miembros, son españoles. Sorprende que el partido Honradez Absoluta Española fuese el menos votado en el 2004. En España, y no es una broma, se presentaron 4.681 formaciones políticas a las elecciones.

Hace unos años, se presentó en Ucrania, el Partido de Internet, que tenía como cabeza de lista a “Darth Vade”, el malo de La Guerra de las Galaxias. Poca broma, obtuvo el 3% de los votos, aunque luego fueron anulados. En Polonia, se creó el Partido de Amantes de la Cerveza de Polonia (PPPP), fundado por un humorista con el fin de fomentar el consumo de esta bebida. En las elecciones de 1991 obtuvo 16 escaños, de los 460 totales. Poco después, el partido se disolvió entre los defensores de la cerveza grande y los de la cerveza pequeña.

El Partido Miss de Gran Bretaña, estaba formado por modelos y se basaba en la belleza de sus líderes. En Suiza, se creó el Partido Anti Power Point (APPP). En Estados Unidos el Partido de las Pistolas y el Dopaje. En Canadá, el Partido de la Lucha Libre Extrema y en Colombia, el Movimiento Machista de Colombia.

La política se ha degradado. Todos los ciudadanos tienen derecho a estar representados en política. Esto nos lleva a un debate complejo. ¿Se deben permitir que existan partidos que atentan contra la democracia? Hay que tener en cuenta que la democracia no es perfecta, y que la publicidad y los medios de comunicación influyen mucho en la elección de los ciudadanos. Según el Sufragio Universal (Revolución francesa) todos los votos tienen el mismo valor. El problema es que hay muchos ignorantes políticos. Personas que no saben quienes dirigen su país, el nombre de los ministros o las diferencias ideológicas entre los diferentes partidos. Esto cuestiona que todos los votos valgan igual. A muchos de los que planteamos este problema democrático se les acusa de fascistas.

 

El actor Ronald Reagan llegó a ser uno de los mejores presidentes de Estados Unidos, y era un actor del montón. Arnold Swarzenagger llegó a ser gobernador de California. El presidente de la República de Haití, Michel Martelly, era un músico famoso en su país. El actor, Toni Cantó, dio el salto a la política nacional española con UpyD, y más tarde terminó en Ciudadanos. Critica que le tachen de actor con menosprecio. Duterte, a pesar de sus salidas de tono, se ha convertido en el presidente de Filipinas. Beppe Grillo es un cómico y actor italiano que desde el Movimiento 5Estrellas (M5S) ha revolucionado la política del país.

 

Muchos famosos son cocientes de que su posicionamiento político les puede perjudicar, cuando defienden sus opiniones o preferencias. Es imposible quedar bien con todo el mundo. A los famosos se les critica cuando hablan y cuando callan. Eso fue lo que le ocurrió a la actriz Meryl Streep en la entrega de los Globos de Oro, cuando criticó a Donald Trump.

Nuestra sociedad funciona en base a mensajes simples y directos, a los que llamamos etiquetas. Que un político tenga mucha formación, induce a pensar que está preparado para el cargo. En la mayoría de los países no existe una formación académica orientada a desarrollar un cargo político, sino que se accede a la política desde diferentes disciplinas.

 

Vivimos en una sociedad cada día más compleja, en donde la gran cantidad de información existente para entenderla obliga a especializarse en una rama del conocimiento. Todos no somos igual de inteligentes. Decir lo contrario es poco realista. Existen personas sin estudios muy inteligentes, pero en la sociedad actual la manera de evaluar la inteligencia se realiza a través de “test”, carreras universitarias, máster y posgrados.

 

Un político actual tendría que tener conocimientos de Economía, Ciencias Políticas, Derecho, idiomas y Nuevas Tecnologías. Aunque los líderes políticos se rodean de especialistas en materias concretas (asesores, ministros, secretarios, etc) la última palabra la tiene el jefe, ya sea el Presidente o el Primer Ministro. Tener un título no es obligatorio, pero ayuda en un cargo político importante, ya que demuestra que esa persona está preparada.

 

La relación entre los títulos y la inteligencia ha generado que muchos políticos inflen sus currículums académicos o los falseen. Que los votantes depositen su voto en una persona depende de muchos factores, y no solo de su preparación. Algunos votarán por la formación del candidato, otros por el partido al que pertenece, por ideología, porque sea famoso o simplemente porque sea atractivo físicamente. Muchos cargos son nombrados por los partidos, sin importar la preparación. Es como poner a alguien que no sea médico, al frente de un equipo médico. Para ser un buen político, no basta con que sea honrado, trabajador y buena persona, hay que conocer la materia de la que se ocupa. Trinidad Jiménez, José Blanco, Cayo Lara, José Montilla, Patxi López o Celestino Corbacho, son claros ejemplos de políticos que no tenían o no terminaron ninguna carrera. Leire Pajín (PSOE) no terminó sus estudios, aunque su currículun decía que era licenciada en Económicas y Sociología. Evo Morales, el presidente de Bolivia, no tiene estudios superiores. Existen buenos políticos sin formación universitaria y buenos estudiantes que terminan por ser malos politicos. En general, es más frecuente encontrar políticos sin formación en la izquierda que en la derecha.

 

En países como Alemania, el plagio de tesis doctorales suele terminar en dimisión o cese. La falsificación de su máster, le costó a la ex presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, su carrera política. Esta problemática afecta a todos los partidos. Juan Carlos Monedero (Podemos), Juan Manuel Moreno Bonilla (PP), Elena Valenciano (PSOE). Muchos políticos que no terminaron su carrera, afirman tenerla. Muchas universidades privadas facilitan la obtención de títulos académicos a personajes famosos o de buenas familias, porque esto les da prestigio. Se crea una relación simbiótica en que las dos partes salen beneficiadas. Este fenómeno es muy común en todo el mundo, y especialmente, en América Latina.

En todas las épocas, la política ha sido el reflejo de la sociedad. Hace algunos  años, era imprescindible que los políticos acudieran a los parlamentos vestidos de traje y corbata. Se exigía, una buena presencia. Hoy en día, la fragmentación de la sociedad, exige que todos los grupos sociales estén representadas en los parlamentos. Es un signo positivo de los nuevos tiempos. Hablando en plata, ha perdido valor la “apariencia” o la forma de vestir, y ha ganado importancia, “el mensaje”. En Democracia, todos los grupos tienen que estar representados. Esta heterogénea representación garantiza que las leyes que se aprueben, sigan el principio del interés general.

 

Por Alcides Pimentel Paulino

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