La epidemia de la República Dominicana (2 mil 100 muertos en el 2016

Por Humberto Salazar Miércoles 22 de Marzo, 2017

Parece que estamos tan acostumbrados a las muertes violentas a causa de accidentes de vehículos de motor, que el informe del Observatorio de Datos para la Seguridad Vial dado a conocer en el día de ayer, pasó desapercibido y perdido entre las paginas de los periódicos, a pesar que habla de mas de 17 mil víctimas por accidentes de transito, entre muertos y lesionados, el pasado año 2016.

Las cifras publicadas por esta institución, que se dedica a realizar estudios sobre este tema, pone ,los pelos de punta, 2 mil 100 muertos en los 365 días del año, lo que significaría que cada día mueren poco mas de 5 personas en promedio a causa de esta verdadera epidemia de violencia en las calles y carreteras de nuestras ciudades y campos.

Para dar una idea de la gravedad de la situación al compararla con otros países en este tema, hablamos de una tasa de mortalidad de 43.82 muertes por cada 100 mil dominicanos el pasado año, lo que quiere decir que aumentamos casi un 10%, un indicador negativo en el que ocupábamos el primer lugar en el mundo desde hace varios años.

El estudio hace referencia a que se considera que un país tiene estadísticas críticas sobre el problema de la seguridad vial, cuando está en el umbral de los 12 muertos por cada 100,000 habitantes, en el caso nuestro estamos cuatro veces por encima de ese número, algo realmente alarmante.

Si tomamos estas cifras fríamente y sin apasionamiento ni intentos vanos de justificación, estamos ante una epidemia de violencia vial inadmisible para un país que se considere medianamente civilizado, y que a su vez podría ser un factor que conspire hacia el futuro en contra de la principal industria que poseemos, los que nos visitan en calidad de turistas.

Ya en algunas paginas de referencia de viajes y reportes de turistas que han estado en la República Dominicana, hemos visto y leído las advertencias que se hacen sobre los peligros que acechan a los extranjeros, no acostumbrados a la locura colectiva que existe en nuestras calles, lo que de expandirse podría causar un serio problema económico para el país.

Y ni hablar del costo económico que nos están causando estos accidentes, no solo se pierden vidas, también cuantiosos recursos económicos que son usados para tratamientos médicos, terapia de rehabilitación, procesos quirúrgicos que por los materiales que se usan resultan largos y costosos, así como los pagos que se realizan para reparar los bienes dañados en estos eventos.

Según el estudio antes señalado, solo durante el 2016, se estima que se gastaron las de 160 mil millones de pesos a consecuencia de los accidentes de transito, es decir lo que equivaldría al 25% de todo el presupuesto nacional, lo que da una idea aproximada de la gravedad de una situación como esta para un país tan urgido de recursos como es el nuestro.

Y de toda esta suma y resta hay que resaltar que sobre el 70% de los muertos y heridos en accidentes de transito en la República Dominicana, es el resultado de sucesos donde están envueltas personas que se desplazaban en motocicletas, es decir vehículos de motor de dos ruedas.

Ya a muchos nos duele la lengua de tanto advertir sobre el libertinaje que existe sobre el uso de las motocicletas, para quienes las conducen no hay ley, ni la antigua 241 sustituida por una nueva y moderna legislación, ni nadie tiene deseo de resolver este terrible problema de salud publica y seguridad en que se han convertido estos vehículos.

Se supone que todo el que maneja un vehículo, aunque sea de dos o tres ruedas, debe poseer una licencia para conducir, un seguro que ampare a quien lo conduce y a los demás y debe estar matriculado y con una chapa que lo identifique, en el caso nuestro nada de eso se aplica a los que conducen motocicletas en la República Dominicana.

También es de supone que no deben transitar sobre los vehículos de cualquier tipo, mayor cantidad de personas que las que permite el fabricante e indica la matricula, pues todos hemos visto a familias enteras encimas de las motocicletas que se desplazan raudas y veloces con niños hasta recién nacidos, algo que solo se ve en nuestra República Dominicana.

De regularse el uso de las motocicletas, según las estadísticas publicadas por los organismos dedicados al estudio de la seguridad vial en el país, disminuiríamos de modo drástico esta funesta estadística de muertos y heridos que cada día de cada año ocurre en nuestro país, pero no solo eso, bajaría la tasa de criminalidad y nos sentiríamos mas seguros en las calles, ya que este es el vehículo preferido de los asaltantes y sicarios.

Si esto lo sabemos todos, quisiéramos preguntarnos, ¿porqué nadie hace nada para resolver este problema? ¿Será que nos hemos convertido en una sociedad insensible al dolor que produce la perdida de una vida humana?.