¡La diferencia!

Por Germán Martínez
El Presidente Luis Abinader es heredero por sangre y  crianza de la honestidad acrisolada de su progenitor, yo soy testigo, fui su amigo y su empleado por varios años igual que miles de dominicanos. 
Nadie en nueve meses ha visto ninguno de sus hermanos haciendo presencia pública ni en Palacio ni en ninguna institución del gobierno. Sus hijas por igual, salvo para hacer uso de su derecho a salir a la calle de compras u otra actividad, y ni que decir de la Primera dama y sus grandes trabajos en pos de un mejor presente y futuro para los dominicanos. 
El Presidente no tiene que preguntar por cuál corrupción, ni temer a su salida del poder, tiene amigos, no cómplices ni socios  esa es la diferencia del hoy que vivimos los dominicanos, y el país está claro en esa realidad, y satisfecho de una gestión de gobierno que es la gran diferencia, y así tenía que ser, y así seguirá para satisfacción del Presidente Abinader y beneficio del pueblo dominicano. 
POR GERMÁN MARTÍNEZ

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