La Diatriba en el PLD: ¿Le Conviene al País?

Por Francisco Rafael Guzmán jueves 18 de julio, 2019

Ciertamente el país necesita de un cambio sistémico, requiere de una ruptura con el modelo neoliberal -por lo menos-, el  tenemos instalado desde que se negoció con el Fondo Monetario Internacional hace poco más de 30 años, palio que le sirve de adorno en el vestido a la burguesía financiera hegemónica en el actual momento de la dominación capitalista.

Es necesaria la ruptura con ese modelo neoliberal, en el que la burguesía financiera -con su dominación- provoca un estado de entropía social, como algo laberíntico. Ese modelo hay que cuestionarlo y el discurso político de algún candidato o candidata  debería tener la orientación programática de ruptura con ese modelo.

Se trataría como de una  fisión -romper el modelo- como con el átomo de la bomba atómica o radiactiva, pero a diferencia de la fisión del átomo de la partícula con la que se crea un estado de entropía en la naturaleza del mundo físico que por supuesto afecta la sociedad humana, con la ruptura con el modelo neoliberal se generaría un orden que acabaría con todo el desorden que genera la dominación hegemónica del capital financiero.

Ya estamos hartos de tantas medidas neoliberales que provocan el caos en la economía, el país no aguanta más la hegemonía de la fracción financiera de la burguesía, la cual no sólo ha golpeado tanto a los trabajadores asalariados -con los salarios de miseria que ganan en las empresas privadas-, como a las capas medias (sobre todo a las que  no forman parte de la alta burocracia gubernamental), a la pequeña burguesía (tanto a los pequeños productores, los pequeños comerciantes y los dueños de pequeñas empresas de servicios y a los pequeños productores rurales) y a sectores de la burguesía dueños de medianas empresas industriales, comerciales y de servicios, muchas de las cuales han quebrado.

Pensemos nada más en el cierre de muchas empresas de capital local que han sido cerradas con las vigencia de este modelo, las fábricas de camisas, calzados y de otras empresas que han sido cerradas desde que se instauró el modelo neoliberal en la economía, con la peor consecuencia que viene siendo el desempleo.  ¿Cuantas sastrerías se han cerrado en barrios como el San Carlos de Santo Domingo y otros sectores de La Capital? ¿Cuántos zapateros han dejado de reparar calzados?  Pensemos en marcas de camisas como Bazar, Van Heusen, Gualco, Botany 500, Cactus, Checo y Manhattan , así como las marcas de medias Corona, Once Once y Punto Azul, las cuales no se ven en las tiendas de tejidos y confecciones, pero en su lugar difícilmente encontramos marcas de medias o camisas elaboradas en el país.  Lo mismo ocurre con las fábricas de calzados Cueli y Royal Special.

En medio de una desindustrialización que vive el país, rara vez se habla de ella, además de la superpoblación, el deterioro de la agricultura orgánica, el avance la agricultura química que tanto deteriora la salud de los seres humanos, la incidencia de los juegos de azar con la consiguiente mal llamada ludopatía, la inseguridad ciudadana y el crimen organizado en nuestro país, no podemos desleírnos en diatriba entre danilistas y leonelistas. ¿Por qué hablar tanto de quien tiene la razón si los danilistas o si los leonelistas, si ese no es el problema fundamental o uno de los problemas fundamentales del país?

Ni Danilo, ni Leonel, ni Abinader, ni Hipólito, ni Guillermo Moreno y ningún otro precandidato o candidato plantea hasta ahora la solución a ninguno de los problemas fundamentales, porque no hay una visión anti-sistémica del problema, ninguno se plantea una política anti-neoliberal para solucionar grandes problemas del país, ninguno se plantea una ruptura con el modelo neoliberal vigente desde hace unos 35 años, cuando el gobierno del Dr. Salvador Jorge Blanco negoció con el Fondo Monetario Internacional la deuda pública en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

La nación dominicana debe hastiarse de los aspirantes y sus partidos, incluidos todos sin excepción mientras no emerja un candidato a la presidencia de La República con un discurso contrario al modelo neoliberal, ya que los candidatos de los distintos partidos y los precandidatos de cada uno de estos sólo saben hablar de las diatribas, con sus filípicas en los discursos y no hablar de soluciones programáticas a los grandes problemas sociales del país.  Eso es así y no de otro modo, no puede ser visto de otro modo.

¿Cómo es posible que dentro del PLD o de cualquier otro partido político haya un debate basado en los insultos personales? Esa es la pregunta que cualquiera se haría. La respuesta es que quien o quienes han escogido la carrera política para acumular recursos pecuniarios cobrando sueldos lujosos, comprar casas y  además invertir sumas millonarias en empresas de servicios o de cualquier otro tipo, no puede o no pueden tomar medidas que tiendan a satisfacer las grandes necesidades de la población y no puede romper con la hegemonía del capital financiero.

Muy por el contrario toman medidas desde el Estado que favorecen la hegemonía de la burguesía financiera y les favorecen a ellos para acumular riquezas, no solo cobrando sueldo de lujo sino también cobrando comisiones con las compras del gobierno o con las ventas de servicios como lo hacen algunos funcionarios públicos.

La génesis de la hegemonía del capital financiero venía gestándose con la crisis de la deuda pública externa y posterior negociación de esta, dándose esta última cuando el grupo de Santiago, la burguesía de Santiago, releva a Balaguer en el dominio del poder político.

El modelo de dominación política de Balaguer de corte despótico bonapartista y paternalista daba signos de agotamiento años antes de 1978, cuando le renunció Luis Julián Pérez de la Comisión Nacional de Desarrollo, representante de los terratenientes; la deuda se estaba haciendo impagable. La crisis era ya insoportable en el gobierno de Jorge Blanco, no todavía en el de Guzmán. Al negociarse la deuda con Jorge Blanco en el poder triunfa el modelo neoliberal impuesto por el FMI. ¿Para qué diatribas si en nada contribuyen a la solución de problemas?

 

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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