La  correcta política migratoria de Donald Trump

Por Luis Columna Solano lunes 10 de junio, 2019

El reciente acuerdo alcanzado entre los Estados Unidos de México y los Estados Unidos de América firmado por los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump, respectivamente, pone en evidencia la debilidad de México en cuanto a su economía dependiente de EEUU y la efectividad de la política migratoria de este último, a través de la guerra comercial que  sin ningún tipo de miramientos, ejecuta el presidente Trump.

A pocas horas de entrar  en vigencia una polémica subida de  aranceles a productos mexicanos, el presidente López Obrador se vio obligado a ceder en su enfrentamiento con Trump y comprometerse no solo a implementar un ambicioso plan preventivo contra la inmigración ilegal en la frontera sur con el  vecino país, sino también a recibir las denominadas devoluciones en caliente de todas aquellas personas que hayan cruzado legal o ilegalmente la frontera y a que las personas con solicitudes de asilo, permanezcan en suelo Mexicano  hasta que dicha solicitud sea fallada.

Pero los compromisos del país azteca no terminan ahí; pues igualmente se ha comprometido a garantizar para aquellas personas, sanidad y trabajo. En suma, podríamos afirmar que México ha firmado el peor acuerdo migratorio en su histórica relación bilateral con Estados Unidos de América, a pesar de que la firma del mismo,  evitó la perdida instantánea de un millón doscientos mil empleos directos e indirectos si Trump terminaba en cumplir su amenaza.

Pero como la moneda tiene dos caras, el presidente Donald Trump se ha apuntado ante su pueblo, un punto importante en su carrera a reelegirse como inquilino en la Casa Blanca  en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre del 2020.

Desde su llegada al poder el 20 de enero del 2017, el presidente Trump ha puesto en marcha  sus  polémicas promesas realizadas durante la campaña presidencial de 2015-2016 donde no solo venció  a los barones de su propio partido Republicano (derecha),  sino también  a la candidata del Partido Demócrata Hilary Clinton y al presidente de la Nación Barack Obama. Este último de forma inusual en la política estadounidense, se implicó de forma directa a favor de la esposa del ex presidente Bill Clinton, llegando incluso a solicitar a los líderes republicanos, que retiraran su apoyo a Trump por supuesta incapacidad para ejercer el cargo.

 Las actuaciones de Trump desde el poder, van consorte con lema electoral “Make América Great Again”- Haz América (Estados Unidos) grande de nuevo y lo está logrando, ya que  el poderío y la influencia de ese país, siempre ha estado vinculado al uso de la fuerza, la supremacía comercial, política, militar y económica ante otras potencias emergentes, pero sobre todo, a través de una diplomacia activa y silenciosa que ha dado resultado histórico.

Su guerra comercial con China, la exclusión de Estados Unidos de importantes bloques y acuerdos transnacionales, su política para con  Medio Oriente, los reclamos económicos a sus socios de la Organización para el Tratado  del Atlántico Norte (OTAN) y más recientemente, su apoyo a Reino Unido para que abandone la Unión Europea, han hecho de Trump, el centro del debate político mundial, cualidad que le encanta  a sus conciudadanos, educados creyendo que son los dueños del mundo. Dicho esto, su reelección está asegurada.

Por Luis Columna Solano

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