La confianza de Leonel preocupa a muchos

Por Rolando Robles lunes 9 de septiembre, 2019

Yo soy el primero que pienso, y pienso, y pienso; y no dejo de pensar: si hay un escenario tan convulso como el actual; con tantos actores luciendo extremadamente desesperados; con una situación geopolítica que ya nos preocupa a todos y que no presagia nada bueno para los dominicanos que vivimos en Estados Unidos, ¿cómo es que Leonel Fernández exhibe tanta seguridad en su discurso?

Y fíjense en este detalle, yo no hablo de la capacidad malsana que parece tener el equipo del palacio nacional, para concebir y ejecutar los planes mas diabólicos, contra todo el que se interponga en su camino hacia el objetivo propuesto. No lo hago, porque no quiero contaminar con mi preocupación, el accionar de mi candidato, ni siquiera en una exposición pública de la que él, probablemente nunca se entere.

Lo cierto es que el nerviosismo es tan grande, que pudieran florecer todas las expectativas que la mente de la gente haya podido sembrar. Porque todas, absolutamente todas las conjeturas posibles, han sido puestas en el escenario comprendido entre el 6 de septiembre el 6 de octubre.

Y desde luego, “si los resultados no son los apetecidos por el equipo del presidente Medina, los corceles de la sinrazón cabalgarán cada tramo del territorio nacional, para asegurarse de que Leonel Fernández reciba la mas vergonzante derrota electoral de su vida”. Eso es lo que sostienen ciertos “articulistas”, en funciones de modernas “Casandras”.

Yo sé que mucha gente cree que, en verdad, Danilo Medina haría hasta lo impensable para evitar que, de nueva vez, Leonel sea proclamado Presidente de la República. Pero, no alcanzo a comprender, ni la razón ni el sentido político de un planteamiento tan temerario como ese. Es que todos sabemos que, donde mas seguro puede estar una persona, es dentro de su casa y rodeado de sus familiares.

La realidad es que este supuesto odio del danilismo hacia Fernández es infundado. Amenos que, ellos sepan algo que los demás no conocemos. Pero, pudiera suceder que no sea simplemente odio sino, algo mas profundo, como el miedo, por ejemplo. Si hay “miedo a algo” es posible que se genere odio contra quien pudiera evidenciarlo o juzgarlo en el futuro.

Sin embargo, esta última suposición mía -que creo es compartida por la gente- es aún mas absurda. Porque de lo último que pudiera acusarse al presidente Fernández, es de ser capaz de perseguir o tomar represalias en contra de algún miembro de su partido. Es mas, Leonel ni siquiera canceló a un solo dirigente o militante, por ser simpatizante de Danilo Medina.

Leonel es un “hombre de partido”, que entiende las diferencias personales y políticas, aunque es un abanderado de la institucionalidad y del apego al cumplimiento de los debidos procesos legales. Que nadie espere un apoyo para apañar actos delictivos, pero mucho menos, que se esperance en que asistirá a una “cacería de brujas” contra dominicanos, sean o no del PLD.

De cualquier manera, tanto el pueblo dominicano, como la militancia del PLD, pueden estar seguros que la preocupación de Leonel en este intento de vuelta al poder, no puede ser la venganza de desplantes y percances ocasionados sin justificación alguna contra él, por adversarios políticos.

Fernández tampoco pretende volver al poder porque sienta necesidad de reivindicarse, como erróneamente señalan algunos de sus seguidores. No existe nada mas absurdo que ese cuestionamiento, porque sus grandes obras de gobierno, tienen hoy día, mas que sobrada vigencia.

No hay que arrepentirse de lo que todo el mundo agradece, aunque al principio y por las pasiones propias del subdesarrollo político, nos opusiéramos a sus iniciativas. Por mas anti leonelista que fuera en el pasado un habitante cualquiera de los barrios pobres, no puede dejar de reconocer que, con la construcción del tren urbano, se resolvieron parte de los problemas de transporte de la gente común.

De lo que probablemente se lamente el presidente Fernández, es de que no haya podido cumplir todo el cometido que se impuso en 1996. Y por eso su discurso es tan sereno y sosegado. Porque quiere aprovechar al máximo el tiempo que le queda; porque no se puede distraer en rencillas improductivas y mucho menos en retaliaciones innecesarias.

Devolver “golpe por golpe”, no fue, ni es, ni será, la razón de ser de un gobernante que piense en el bienestar de su pueblo. Y precisamente, esa es la preocupación principal de Leonel Fernández.

Convertir en bienestar, todo el crecimiento económico y el desarrollo que su administración -junto a la de Danilo Medina han generado- a fin de que los mas necesitados alcancen el progreso que han logrado las clases media y alta. 

Por eso, Leonel Fernández luce tan seguro y confiado en que el pueblo lo respaldará el 6 de octubre venidero.

¡Vivimos, seguiremos disparando!

Por ROLANDO ROBLES

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