La complicidad de la complicidad

Por Gregory Castellanos Ruano martes 12 de enero, 2021

Hablar de “complicidad de la complicidad“ podría generar, quizás, alguna que otra sorpresa entre aquellos que por vez primera se adentran dentro del campo de la Dogmática Penal y probablemente aún dentro de aquéllos con algún que otro pequeño o mediano tiempo en el ejercicio de la profesión en el ámbito Penal; pero lo cierto es que dicha “complicidad de la complicidad“ es dable en la realidad de los hechos y la misma encaja armoniosamente, es decir, perfectamente, dentro de la Teoría del Derecho Penal dominicano.

No se trata de un invento, esto es, no se trata de un delito inventado: es consecuencia directa de la aplicación del Derecho Penal vigente entre nosotros.

Ya la Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana, a través de una sentencia de fecha diecisiete (17) de Marzo de mil novecientos treinta y tres (1933), publicada en el Boletín Judicial No. 272, página No. 8, sentó y esclareció dicha posibilidad de que exista “complicidad de la complicidad“; en efecto, a través de dicha sentencia nuestra Suprema Corte de Justicia expresó lo siguiente:

“CONSIDERANDO…que, como se ve, la recurrente declarada por la Corte a-qua culpable de complicidad en el asesinato C. A. R., o sea culpable de haber participado en ese crimen por uno de los medios determinados en el artículo 60 del Código Penal; que si el legislador dominicano en el Art. 59 del mismo Código ha distinguido el grado de culpabilidad respectivo de los autores principales y de los cómplices y no ha querido aplicar a unos y a otros la misma pena, el texto del Art. 60 del Código Dominicano no se aparta del Art. 60 del Código Penal Francés para exigir que la participación accesoria del cómplice sea siempre una participación inmediata y que existan relaciones directas entre el autor principal y el cómplice; que aquí, como en el país de donde procede nuestro Código Penal, basta que haya una relación directa entre el hecho principal y el hecho del cómplice, una participación positiva del cómplice en el acto del autor, aunque la relación del cómplice con el autor no sea directa; que el artículo 60 del Código Penal dispone que se castigará como cómplice de una acción calificada crimen o delito; aquellos que por dádivas, promesas, amenazas, etc., provocaren esa acción o dieren instrucción para cometerla, y en el caso objeto del presente recurso la recurrente fue declarada cómplice del asesinato de C. A. R., o sea de la acción calificada crimen cometida por J. M. de los S. (a) B., y cómplice por dádivas, promesas e instrucciones; que la materialidad y la moralidad del hecho de haber dado instrucciones para cometer el crimen perpetrado por…o de haber provocado esa acción por dádivas y promesas, es la misma que esas dádivas, promesas e instrucciones hayan sido dadas o hechas por ella al mismo…o a…quien asistió o ayudó a éste en la consumación del crimen; que en un caso como en otro élla cooperó positivamente, y al decidirlo así y condenarla en consecuencia, de acuerdo con el artículo 59 citado, la Corte de Apelación a-qua hizo una recta aplicación de los artículos 59 y 60 del Código Penal y no violó el artículo 4 del mismo Código, por lo que debe ser rechazado el primer medio en que se funda el presente recurso.“

 

Para la comprensión de esta cita jurisprudencial es importante resaltar las siguientes expresiones capitales de la misma:

 

1.- “basta que haya una relación directa entre el hecho principal y el hecho del cómplice, una participación positiva del cómplice en el acto del autor, aunque la relación del cómplice con el autor no sea directa;“

 

2.- “que la materialidad y la moralidad del hecho de haber dado instrucciones para cometer el crimen perpetrado por…o de haber provocado esa acción por dádivas y promesas, es la misma que esas dádivas, promesas e instrucciones hayan sido dadas o hechas por ella al mismo…o a…quien asistió o ayudó a éste en la consumación del crimen; que en un caso como en otro élla cooperó positivamente,“

 

3.- “y al decidirlo así y condenarla en consecuencia, de acuerdo con el artículo 59 citado, la Corte de Apelación a-qua hizo una recta aplicación de los artículos 59 y 60 del Código Penal y no violó el artículo 4 del mismo Código, por lo que debe ser rechazado el primer medio en que se funda el presente recurso.“

Es decir, que al hablarse de “complicidad de complicidad“ no se está inventando, sino que, por el contrario, lo que se está haciendo es reconociendo una realidad.

 

¿Qué es lo que en la Lógica del sistema interpretativo del Derecho Penal valida la aceptación de que pueda darse la “complicidad de la complicidad“?

 

Respuesta: Hay que recordar que la complicidad es una infracción penal; ciertamente de naturaleza secundaria (por ser accesoria respecto de un acto principal que es la infracción penal principal); por lo que al ser la complicidad una infracción penal puede haber una complicidad respecto de esa infracción penal que es la complicidad.

 

Si hay una infracción penal principal respecto de dicha infracción penal principal puede haber la accesoria infracción penal que es la complicidad; y respecto de esa complicidad primera puede haber una complicidad de dicha complicidad como eslabones que se suceden y ello es posible hasta donde la norma penal vigente lo permita, es decir, hasta el punto en que la norma penal vigente recorte tal posibilidad.

 

La progresión, pues, sería de esta manera: Autoría-Complicidad-Complicidad de esa primera complicidad-Complicidad de la segunda complicidad-Complicidad de la tercera complicidad-Complicidad de la cuarta complicidad y así sucesivamente hasta donde la legislación penal de que se trate permita que la complicidad puede extenderse en forma eslabonada. Se habla entonces de “la cadena complicitaria“, donde las complicidades se eslabonan haciéndose sucesivas y sólo no es posible que tal fenómeno se siga verificando o extendiendo si se llega a un punto a partir del cual la legislación penal en cuestión no permita tal cosa.

 

Sobre este tema Zaffaroni expresa lo siguiente:

 

“210. (Participación en cadena) Tanto la instigación como la complicidad pueden darse en cadena, o sea instigar a la complicidad, cooperar en la instigación, cooperar en la cooperación o instigar a la instigación. …“

(Zaffaroni, Eugenio Raúl: Estructura Básica del Derecho Penal, página No. 42)

 

Obsérvese el título que usa Zaffaroni: “Participación en cadena“.

 

Debe de recordarse que en materia contravencional no existe complicidad.

 

Por Lic. Gregory Castellanos Ruano

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