La carta de Reinaldo

Por Francisco S. Cruz sábado 16 de enero, 2021

Solamente he visto una vez a Reinaldo Pared Pérez, a pesar de mis años de militancia peledeísta, pero me alegra, sobremanera, que un dirigente de su trayectoria y aquilata carrera política haya anunciado que se reafirma en su partido y, ese gesto, en medio de su situación de salud, habla bien de su lealtad y arraigada creencia en el instrumento político que fundara el profesor Juan Bosch: el PLD.

Y resulta, tal reafirmación, de suma pertinencia, pues han sido muchas las especulaciones, mal intencionadas o de mala fe, que insinuaban que su salida del PLD era inminente. Incluso hasta una crónica-mentira, con más saña y sesgo que vergüenza ajena: (“Renuncia de Reinaldo…”), así dice el embuste o ¡careta al piso!).

 

Sin embargo, con su carta-reafirmación cierra y despeja, públicamente, esos rumores; y quizás, o sin quizás, deja en el andén cualquier interés de golpe-efecto político-mediático en cabeza de infelices. Porque no todas veces, se puede abusar de la decencia y la cortesía; o creer que se puede traficar con sentimientos ajenos…

 

Nada más lejos de la convicción de un dirigente, como Reinaldo, que, si algo ha dejado claro y firme, en la sociedad dominicana, es que, contra viento y marea, ha sabido fijar postura pública y airear sus ideas, sin cortapisas ni ambages; además, de haber marcado, a todo riesgo y en todo momento, un estilo y una presencia para algunos institucional y para otros de distancia -según oído-, pero nunca de indiferente. Y ello, es hasta normal, en una figura pública que no persigue ser “monedita de oro”, aunque tal apreciación, muchas veces, sin tratarlo.

 

Entonces, cuando un hombre público, por demás político y profesional, se reafirma con la entereza que lo ha hecho Reinaldo en beneficio de su partido y en tiempo de crisis de lealtad, eso merece un reconocimiento y más aún si se acompaña, como en el caso que nos ocupa, de que solicita, a su partido y compañeros -en un gesto de auto desprendimiento-, no tomarlo en cuenta -que es, ¡óiganlo bien!, diferente a renuncia- para la secretaría general ni para el Comité Político; pero resguardando su categoría-jerárquica de miembro del Comité Central. Y con ello, reafirma a Bosch, al PLD y su entrega a la organización política que lo vio crecer, desarrollarse y aquilatar experiencia en el ejercicio de los poderes públicos -municipal-congresual- que ejerció con pulcritud y dignidad….

 

Enhorabuena, compañero Reinaldo; ¡y larga vida…!

 

Por Francisco S. Cruz

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