La Biblia y la violencia

Por Manuel Hernández Villeta miércoles 19 de junio, 2019

La Biblia no es la causante de los grandes males que tiene la educación dominicana. Hoy hay que sacar la violencia que se anida en las aulas. La explosividad personal se deja sentir en niños y adolescentes. Hay una mala formación en las aulas, y la vemos cuando los bachilleres terminan su ciclo de estudios.

Un niño, un adolescente, un menor de edad, todavía no tiene alternativas, ni puede fijar su camino a seguir en la vida. Por lo tanto es necesario que conozca todas las corrientes del pensamiento, para que llegado el momento, sepa por dónde ir..

La enseñanza de la Biblias tiene que estar en el programa de la educación básica. Su lectura tiene que ser parte del sistema de enseñanza. Obligatoria o no la enseñanza de la Biblia es un hecho fundamental. Todas las materias que están en la básica tienen que ser estudiadas por los muchachos.

La fortaleza moral e intelectual que aporta la Biblia es necesaria para poder iluminar el camino de los adolescentes dominicanos. Una gran mayoría va a las aulas y no aprende. Otros llevan un arma blanca en la mochila. Están los ejemplos de niños muertos o golpeados salvajemente por sus compañeros.

Ha colapsado la escuela dominicana. La familia se fraccionó debido a los nuevos tiempos. Hay que tener una columna moral, y eso lo puede aportarla biblia. En el país hay libertad de ideas, y libertad de cultos, pero para saber el lugar que corresponde en la vida, hay que estudiar todas las corrientes del pensamiento.

En nuestras escuelas se imparte una historia sin crítica. Se glorifica a villanos, se levanta héroes de bandidos, y se crea de los Padres de la Patria una aureola inmaculada, sobre todo de Duarte, como un Cristo de la Libertad. Pero la realidad es que nadie honra a los patriotas, sus fechas se dedican a fiestas, y en la vorágine política, todo se compra y todo se vende.

La religión llegó a ser considerada el opio de los pueblos, hombres que se colocaban la sotana y el crucifijo cometieron barbaridades, crímenes de lesa humanidad, para tratar de imponer creencias religiosas. Un ejemplo claro es la colonización de América.

Pero la Biblia no es culpable de la aplicación antojadiza que le dieron algunos que falsamente la levantaron, para justificar el corte de cabezas. Creo que la Biblia se debe impartir como materia en las escuelas, que se coloque a nivel de la historia, la geografía, las matemáticas, y que se le despegue la etiqueta de materia obligatoria. Tenemos que conocer la verdad, y la divulgación de la Biblia puede ser un buen camino para ello. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

Por Manuel Hernández Villeta

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