“La batalla por el Banco Interamericano de Desarrollo” 

Por Manuel Cruz domingo 16 de agosto, 2020

El paroxismo cotidiano que caracteriza la singular y estridente personalidad del presidente Donald Trump, motiva a que muchas personas que no hurgan con regularidad en el tablero político internacional ignoren acciones o pronunciamientos que son de vital importancia para la geopolítica global o regional.

Dentro de ese contexto, la decisión de Trump de violentar una regla no escrita que viene aplicándose desde 1959 cuando se fundó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), presentar como candidato a Mauricio Claver para presidir la institución se ha convertido en la manzana de la discordia latinoamericana y otro capítulo de la nueva guerra fría entre China y EE.UU.

¿Por qué es tan Importante el BID? 

Aunque después de la irrupción de los bancos chinos en Latinoamérica y el Caribe el Banco Interamericano de Desarrollo no tiene la preponderancia ni la hegemonía que tenía, pero, no ha dejado de ser una organización importante desde el punto de vista geoeconómico y geoestratégico y que deberá tener un relanzamiento.

Dicha premisa parte del axioma planteado por el Consejo del Atlántico Norte quienes afirman, que “las inversiones en proyectos en otros países y el apoyo en áreas no convencionales son las armas estratégicas más importantes del siglo XXI”; máxime, hoy que estamos en pleno apogeo del llamado “Soft Power” de Joseph Nye.

Desde esa perspectiva, hay que valorar como una decisión inteligente la nominación de Claver por parte de Trump aun resulte ser displicente al paladar latinoamericano; toda vez que, antes de la última elección China no era miembro del BID, no tenía sus bancos con la radiación de hoy y tampoco había una guerra comercial entre ambos.

Por tal razón, muchos se preguntan ¿cómo puede China influir en el BID si solo tiene un 0.4% de capacidad de votos en su Asamblea de Gobernadores? La respuesta es simple, si llegara un presidente pro-chino eso sería un éxito más y si logra boicotear el candidato de Trump sería un jaque mate ya que su interés subrepticio es sustituir al BID en la región con sus bancos Eximbank y Development Bank.

 

El BID un Alfil de la Guerra Comercial

A pesar de su virgen membrecía la influencia de China en el BID ya se ha manifestado, por ejemplo, el año pasado debía celebrarse la reunión anual del BID en la ciudad de Chengdu la que se canceló porque China no autorizó la entrada a su territorio de Ricardo Hausmann quien fue designado representante de Venezuela ante el BID a petición de Juan Guaidó.

Asimismo, el propio BID brindó su apoyo a la XII Cumbre Empresarial China-Lac celebrada en Panamá donde participaron más de 1,000 multinacionales y, allí el BID presagió que las exportaciones con Asia van a crecer a mediano plazo un 29% equivalente a unos 75,000 millones de dólares y que las exportaciones de la región hacia China han crecido un 20.4% de manera constante.

En virtud de ello, ante la decisión China de incluir la región como pivote geoestratégico de su proyecto la nueva ruta de la seda ejecutado a través de China-Celac y, la carencia de una política exterior definida para América Latina de las últimas administraciones estadounidenses no les queda otro camino que tratar de ocupar los espacios de poder.

En ese sentido, la decisión de Trump de ir detrás del BID es muy acertada ya que en la resiliencia económica pospandemia dicha institución tendrá que jugar un papel fundamental en la región. Sin embargo, ante la coincidencia con el proceso electoral de EE. UU y la pandemia comparto la visión de varios líderes de que esas elecciones deben posponerse hasta ver finalmente que pasará con Trump.

Autor: Lic. Manuel Cruz (M.Sc.)

Geopolitólogo, Abogado

Catedrático & Comunicador

 

 

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar