Juventud Acumulada, Años Acortados

Por Victor Elias Aquino lunes 2 de octubre, 2017

Juventud  acumulada, años dorados y no precisamente de merengues y fiestas de de la  década de los 80 del  siglo pasado; es el tiempo del tiempo, donde tal vez volvemos a ser niños, pero con las capacidades del  notaras reducidas y el desplazamiento  menguado.

El Sagrado libro dice que, “ los días de nuestra vida llegan a setenta años; y en caso de mayor vigor, a ochenta años. Con todo, su orgullo es sólo trabajo y pesar.

El  paso por  ésta tierra, las luchas, los deseos de los ojos, del cuerpo, el  personal orgullo. El pasar y el pasar del tiempo  va dejando sus  huellas, sus marcas, en el rostro, en el alma; es como una película, y de un momento a otro volamos a la habitación del lado, que es el otro nivel de la existencia.

Pero todavía no es el tiempo de hacer las maletas.  Hurgando, buscando, disfrutando de ese hobbie que es “aprender a leer”,  como  dice el colega, amigo y hermano Vianco Martínez, leí otra  verso, “ el temor a Jehová aumentará los días, más los años de los impíos serán acortados”. Proverbios 10: 27.

No me refiero a ese temor que infunde  el miedo, sino el respeto del respeto. Esa usanza que sin pompas, poses o dobleces lleva al camino de  la virtud.

No parece buena idea desperdiciar la vida, más bien de rectitud, reposo del alma y buscar la fe que da nueva fuerzas, que levanta al caído, tal  como se levantó  Jesús, luego de que el Cirineo le ayudó la  levantar una vez más la   Cruz del Calvario.

La paz, el ambiente propicio de    realización de los sueños estando despiertos se enfrenta con el estrés que muestra sus garras en éste siglo XXI.  Es el mal de este tiempo, ese mata antes que la muerte  venga por ti.

Pienso en Papi El  Gordo, médico, hermano y amigo; y estoy seguro que hubiera querido que todos sus pacientes  fueran personas reposadas y tranquilas.  Estas  pueden ser las  herramientas de una vida que puede ser larga o corta.

La muerte, parece ser lo más democrático, muere el rico, muere el pobre, el paupérrimo y el multimillonario; es que no hay lugar en la tierra donde no podamos librar de las garras de la mismísima muerte.

El ideal de muchos, cristianos y no cristianos es  llegar a una dorada ancianidad, a   la tumba como cosecha recogida en su tiempo. “ A su tiempo maduran las guayabas”, generalmente las frutas maduran 90 hasta 150 días después de las flores de los árboles

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