Justino del Orbe y el Balaguer de “huelgas”

Por Francisco S. Cruz lunes 8 de junio, 2020

En la década de los años 80s -86 u 87, no preciso bien- la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) organizó un congreso -POASI-, taller o ciclos de conferencias sobre el movimiento obrero en que se dieron cita los más selecto de los líderes sindicales, entre ellos: Julio de Peña Valdez, Barbarín Mojica, Justino José del Orbe, pero también, una pléyades de académicos-intelectuales liberales, progresistas o de abierta orientación marxista: Dato Pagán Perdomo, Roberto Cassá, Francisco Alberto Henríquez Vásquez (Chito), Jesús Tellerías, entre otros. Sin embargo y en término anecdótico, dos de esos participantes-expositores dieron la nota o chispa inolvidable de aquel encuentro: El profesor Chito Henríquez que, cada vez que intervenía, lo hacía con un arsenal de municiones-legajos, por demás irrebatibles, sobre ciertos personajes y hechos; al tiempo, que, también, recibía latigazos -por haber aceptado un cargo público a Balaguer (creo, El Museo de Historia), pero nunca rehuía el debate; y Justino José del Orbe, que casi cierra el congreso con una máxima fulminante: mientras, en el podio, a la sazón, blandía una convocatoria-huelga refrendada por 600 y tantas organizaciones sindicales, se preguntaba:  ¿Señores, con esto -aireando la convocatoria- se tumba un gobierno? Aludiendo al Balaguer resucitado de los 10 años -1986-96-.

El anterior preámbulo, viene a cuento porque hace poco el sector externo del candidato Luis Abinader anunció el apoyo de más de 150 movimientos –Diario Libre, 13/05/2020- a dicha candidatura. Y nos preguntamos: ¿Será que Haina sigue moliendo?

Esto, si dicha “proeza-política” no fuera un chiste-broma -de campaña- tras la caza de un “situado” en el organigrama estatal que, en todo caso, contrasta, a leguas y abismo, con la crítica y honestidad revolucionaria que caracterizó la trayectoria revolucionaria y sindical de Justino José del Orbe.

Pero esta campaña, además de los “150 movimientos de apoyo” (¿?), ya tiene también su registro anecdótico: el millón de viviendas a construir, y del mismo candidato, las 200 camas, de una carpa-hospital, donde solo habían 20.

Y es que nuestros políticos tradicionales, en mayoría, son una cantera de comediantes repentistas, y más en tiempos de zafras electorales donde suelen inspirarse con supina devoción e hipérboles ofertas. Bien harían, Cuquín Victoria y los noveles comediantes, abrevar en tanto “talento” y material que pare nuestra fauna política.

Si lo hicieren, tendrían material suficiente sobre el recurrente transfuguismo-reciclaje -ahora de arriba hacia abajo-, el Pinocho o político compulsivo y el asalto-llegada de “lumpen”-delincuentes a los poderes públicos locales y el asomo, ya en caída libre –Abinader-, del mismo Pinocho que, de llegar (¿…?), nos conducirá a la trágica comedia de un Estado fallido o, de algo peor…

 

Por  Francisco S. Cruz           

 

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