Juramentación autoridades en la UASD: Espectáculo de muy mal atribuible a la seguridad

Por Francisco Rafael Guzmán

Quien escribe es un uasdiano, en la UASD fue profesor, pero no está activo hoy día. Soy uasdiano y defiendo la Primada de América, defiendo su existencia como universidad del Estado, autónoma y popular, la que con tantos sacrificios se ha mantenido abierta a todas las clases sociales, porque en ellas tiene derecho a formarse todo el que tiene vocación por estudiar alguna de las carreras que en ella se ofertan. No solamente han estudiado en ellas las personas pertenecientes a las clases populares o cuya extracción social viene de esas clases sociales, si no que también algunas personas pertenecientes a las clases dominantes han estudiado en ellas, incluso después de ser autónoma y de haberse producido en ella el Movimiento Renovador.

 

La Universidad es estatal, autónoma, popular y abierta a todas las clases sociales y también a las corrientes del pensamiento, siempre y cuando estas no colidan con el quehacer científico, la libertad en el debate filosófico y en la enseñanza de las artes. La universidad es laica y respeta las diferentes corrientes partidarias y creencias religiosas de los profesores, alumnos y servidores administrativos, como parte del fuero interno de cada persona. En tal sentido, la universidad es pluralista y practica la tolerancia con todos sus actores, como escuela de democracia que ella muy bien ha sabido ser, sobre todo desde que se produjo el Movimiento Renovador, después de la Guerra de Abril de 1965.

 

No estuve presente el sábado, cuando se produjo el acto de juramentación de las nuevas autoridades electas para el periodo 2022-2026, ya que ni soy profesor activo y ni fui electo porque no tenía ese derecho al no ser profesor activo, pero pude cerciorarme de lo que pasó según me lo contó un gran amigo que fue muy merecidamente electo para director de una escuela. De acuerdo a su versión, la seguridad del presidente impidió la entrada de directores de escuelas al Aula Magna para resguardar al Presidente de la República. Hasta donde tenemos entendido, nunca antes a un acto de juramentación de autoridades había asistido el Presidente de la República, lo cual es bueno que se tenga presente, pero no es un pecado lo de la asistencia del mandatario, lo que no está bien es que su seguridad le quite la solemnidad al acto, prohibiendo a directores de escuelas ingresar al lugar donde se iban a juramentar. Me comentó que él y otro director de escuela que estaban juntos y se le vedó la entrada al Aula Magna se sintieron que los trataban como si fueran unos vándalos. No sabemos cómo ocurrió todo, pero no creo que no me dijera la verdad de los hechos  el director electo, sobre el cual no voy a revelar su identidad por razones de su seguridad; otra persona electa a un decanato me dio cuenta de que se vociferaron consignas como “Cuatro años más”, por lo que al parecer se quiere tener masas de votantes en la UASD que sufraguen en favor de la reelección  del Presidente.

 

El Presidente parece estar pretendiendo apoyarse en el poder, en lo material y usar lo mediático para lograr reelegirse, no le importa mucho la democracia basada en la razón, en la voluntad de los ciudadanos en el libre debate, etc. El decano electo me dijo que escucha decir a alguien, al parecer vinculado al PRM y al plan reeleccionista del presidente, que este es un frente de masas (se referiría a la UASD) que no se podía perder. Bueno, la Universidad Autónoma de Santo Domingo hasta ahora y desde el Movimiento Renovador ha sido autónoma, pluralista y tolerante. Cuidado con pretender convertir a la Primada de América en una universidad intervenida desde el gobierno. Un alto funcionario del actual gobierno, ex rector de la UASD, el cual probablemente apoyó mucho a Editrudis en esta campaña para que eligieran a este rector, en el prólogo de una obra titulada: Historia de un Triunfo, cuyo autor es Wilson Rodríguez, dice que él apoyo a Edylberto y ganó, apoyo a Rosado y ganó, apoyo a Porfirio y ganó, se apoyó el mismo y ganó, apoyo a Gullón y gano. Él no podía decir cuando Iván Grullón y gano, si no que dijo y ganara, porque aunque ese libro fue publicado en el 2021 lo que él dice lo cita algo que el había dicho en el 2013 en el prólogo de esa obra. Tampoco él podía decir en el 2021 que Editrudis había ganado, pero hay rumores del apoyo de él a Editrudis.

 

Ahora bien, Editrudis ganó porque el poder, es decir, la fuerza o lo material, lo impuso, no porque se usara la razón para preferirlo a él y fuera el más apto para dirigir la UASD. Muchos profesores no estaban actuando como verdaderos académicos de vocación. Ese  ex rector y alto funcionario del tren gubernamental, que está en las filas del Partido Revolucionario Moderno, lo que le importa es el poder. A ese no le preocupa el malestar en que vivimos, el Estado de malestar en que sujetos de la sociedad política, de la cual el forma parte como alto funcionario, mantienen a las clases populares. El defiende a ese grupo de magnates que representan a la clase dominante, el gran capital, el que no está conforme y quiere engullirse en sus fauces todos los activos estatales, incluyendo a los de la UASD.

 

Ahora bien, el Presidente Abinader debe tener presente que lo mediático funciona hasta un día, por más aprestos reeleccionistas que él tenga. Él es como Presidente de la República o viene a ser un producto mediático, lo cual en última instancia se lo debe al Dr. Ricardo Nieves y a Domingo Páez, hasta donde mi memoria alcanza, porque fueron los convocantes a la Marcha Verde por primera vez, porque si no hubiese sido por ese movimiento el PRM no estaría gobernando, por más corrupción que con Danilo y sus gentes hubiera. Marcha Verde se convirtió en una campaña contra todo lo mal hecho por el PLD, pero que solo sirvió para llevar al PRM al gobierno. Hay indicios de que Abinader quiere meter mucho la mano en la UASD pero debe tener cuidado con su autonomía y no convertir los activos de la academia en capital de los grandes empresarios. El presidente debería tener cuidado y no avanzar mucho en sus apetencias reeleccionistas porque este proceso inflacionario no le favorece y ni tampoco la coyuntura internacional, sin embargo, parece que él cree lo contrario porque centraliza mucho las decisiones.

Por Francisco Rafael Guzmán F.

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar