Juan Antonio Alix: Un enfoque histórico-bibliográfico(*)

Por Miguel Collado viernes 27 de abril, 2018

I. Perspectiva biográfica

Juan Antonio Alix nació en Moca el 6 de septiembre 1833 y falleció en la ciudad de Santiago de los Caballeros el 15 de febrero de 1918. Es el exponente principal de la poesía popular dominicana de todos los tiempos. Fueron sus padres Juan Mateo (Félix) Alix Dupont, oriundo de Cabo Haitiano (Haití) y de descendencia francesa, y María Magdalena Rodríguez Rojas, prima hermana del prócer dominicano Benigno Filomeno Rojas.

Sus padres se unieron en matrimonio en la comunidad de Moca en 1829 y luego, siendo él un adolescente, se trasladaron a la ciudad de Santiago de los Caballeros, donde transcurrió el resto de su pintoresca vida. Viviendo allí es que, a los 16 años de edad, hace su entrada al mundo de la poesía popular. Los santiagueros le llamaban, como modo de expresar su cariño y respeto hacia él, «Papá Toño». Lo admiraban y lo amaban.

Con Petronila Francisca Liriano Bidó, Alix procreó seis hijas: Petronila Hortensia, Tomasina, Olivia Juana Antonia, Rosalina, Carmen y Agripina Alix Liriano, quien, de su unión con el puertorriqueño Ramón Goico, le dio un nieto poeta y periodista: Juan Goico Alix, autor del poemario Los poemas del insomnio (1937).
No era el Cantor del Yaque un hombre de letras formado, pero poseía cierto grado de educación, además de ser autodidacta y de hacer gala de un sentido pragmático extraordinario y de una singular capacidad intuitiva: supo captar la psicología del campesino de la región cibaeña, identificarse con él y ser el intérprete de su realidad cotidiana a través de sus décimas.

Alix era un filósofo sin academia, un sabio desde la perspectiva del campo cibaeño, y con un sentido patriótico a toda prueba. Formó parte militante del movimiento patrio de la Restauración en febrero de 1863 ―recién cumplidos los 30 años de edad―, teniendo al General Gregorio Luperón como su mentor y guía político. Con rango de cabo del Ejército Restaurador participó en las luchas revolucionarias libradas contra el imperio español, en la línea noroeste, en los poblados de Guayubín y Beler. Cabe citar aquí al ilustre culturólogo Mariano Lebrón Saviñón: Nadie le podrá negar, nunca, verdadero valor patriótico. ¡Ya era poeta! Y un poeta de armas a tomar.

II. Perspectiva literaria

a) De la publicación de sus décimas en vida

Caso curioso: a pesar de no haber publicado en vida volúmenes con características de libro en cuanto a la extensión o número de páginas, Juan Antonio Alix ha pasado a ser el poeta más popular en toda la historia de la literatura dominicana. Y es que supo colocar la décima en el corazón pueblo; logró que éste la hiciera suya y parte de su cotidianidad pueblerina.
Fue pionero del criollismo en nuestras letras, que es el movimiento literario que a finales del siglo XIX tiene lugar en los países de la América hispánica que logran su independencia frente al imperio español dominante. En su producción poética se dan todos los rasgos característicos de ese movimiento, igual que en las décimas de Eulogio C. Cabral, más literato que Alix, pero menos ingenioso.

Juan Antonio Alix dejó dispersa, impresa en gran parte en volantes y hojas sueltas que él mismo vendía para subsistir, su abundante producción poética, que algunos críticos ―Manuel Rueda y Joaquín Balaguer, por ejemplo― han considerado que excedía las mil décimas. O no se interesó o carecía de los medios para publicarlas en volúmenes, no en folletos de poca extensión como lo hiciera —hasta donde sabemos— en tres ocasiones: Viaje de Gerardo Etanislao por la mayor parte de los pueblos de la República Dominicana (1885, 26 páginas); El ferrocarril de Samaná a Santiago (1887, 23 páginas); y Apuntes para la historia de San Francisco de Macorís (1894, 15 páginas).

b) De las publicaciones póstumas de sus décimas

Entre 1927 y 1966 fueron realizados cuatro valiosos esfuerzos editoriales tendentes a rescatar de la dispersión la obra poética del «Cantor Popular del Yaque», como el mismo Alix se autoproclamara en una de sus célebres décimas:

►Décimas de Juan Antonio Alix (1927), compilación y prólogo de José Ramón López;

►Décimas (1953), selección y prólogo de Joaquín Balaguer;

►Cancionero de Lilís: poesía, dictadura y libertad (1962), de Emilio Rodríguez Demorizi, quien anteriormente había incluido algunas décimas de Alix en su antología Poesía popular dominicana publicada en 1938; y

►Décimas inéditas (1966), compilación de su biznieta Teresa Pereyra Goico de Pierre y prólogo de Rodríguez Demorizi.

Posteriormente a la publicción de esas compilaciones, vieron la luz pública dos antologías de sus décimas que consideramos oportuno mencionar:

►Décimas políticas (1977), selección y prólogo de Juan Tomás Tavares; y

►Eso e paja pa la gaisa y otras décimas (2005), sin la identificación del nombre del responsable de la selección, aunque sí se indica cuál fue la empresa que asumió la edición: Editorial Galaxia.

El volumen de sus Décimas inéditas constituye un importante aporte de Pereyra Goico de Pierre al rescate de la obra poética de Juan Antonio Alix, puesto que ella da a conocer 44 nuevas décimas de la autoría del juglar mocano. Muchas de ellas ahora forman parte del repertorio de las décimas más notables de Alix: «Corroboro, corroboro», «A onde iremo a parai», «El basín», «Felicitación al Gral. Ulises Heureaux», «Segundo Imbert», «Un jeringazo» y «Viva el 16 de Agosto! ¡Viva La Restauración!», entre otras. En total son 49 piezas poéticas, pero 5 ya habían sido incluidas en el citado Cancionero de Lilís…

c) De su lugar en la historia de la literatura dominicana

La muerte del poeta popular Juan Antonio Alix en 1918 dejó un profundo vacío en la literatura dominicana, específicamente en la décima, subgénero poético del que fue su mayor exponente. Nadie, ningún otro decimero, ha podido llenar ese vacío dejado por él hace 100 años y unos meses.
Pedro Henríquez Ureña —en su «Reseña de la historia cultural de la República Dominicana» (1945)— sitúa a Juan Antonio Alix en la historia de la literatura dominicana, ubicándolo dentro de la generación esa de brillantes creadores de la segunda mitad del siglo XIX, en la que incluye a Salomé Ureña de Henríquez, José Joaquín Pérez, Francisco Gregorio Billini, Federico Henríquez y Carvajal, Federico García Godoy, César Nicolás Penson, Enrique Henríquez, Emilio Prud’Homme y al reconocido poeta popular Eulogio C. Cabral, entre otros.
La obra poética del Cantor del Yaque le mereció su atención al insigne humanista dominicano:

…es ingenioso y fácil: Juan Antonio Alix. […] Todos los sucesos nacionales y todas las costumbres figuran en sus versos. [A]parece en la literatura el matiz criollo […] en los versos dialectales de Juan Antonio Alix.

En torno a las décimas de Alix se han hecho estudios académicos dentro y fuera de la República Dominicana. Quizá el más reciente sea el de Samuel Guzmán Mercedes en la Universidad de Sevilla, España: Las décimas de Juan Antonio Alix: prácticas de consumo y apropiación en la construcción de la cultura popular dominicana. Es un trabajo final de Maestría en Comunicación y Cultura presentada en la Facultad de Comunicación de esa universidad y el mismo fue editado por ese reconocido centro académico en 2014.
Previamente a la de Guzmán, el escritor dominicano Tomás Modesto Galán había publicado en 1987 ¿Es popular la décima de Juan Antonio Alix?, tesis de grado presentada en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

Pero anterior a esos estudios señalados cabe destacar el publicado por el crítico y académico cubano Carlos Fernández Rocha: «Aspectos literarios en as décimas de Juan Antonio Alix», ensayo aparecido en la revista Eme Eme-Estudios Dominicanos de la Universidad Católica Madre y Maestra (Santiago de los Caballeros) en 1974. Es el trabajo crítico más enjundioso realizado de la obra poética de Alix hasta el momento: es informativo y novedoso.
Aunque no necesariamente el que un poeta sea muy antologado es un indicador de la calidad literaria de su obra —sabemos el modo antojadizo con que suelen trabajarse esos productos de la investigación literaria en República Dominicana—, nos pareció un hecho relevante, y destacable además, que un poeta popular, casi callejero, como Juan Antonio Alix haya sido más antologado que muchos connotados poetas dominicanos. Sí, él es el decimero dominicano con mayor presencia en antologías literarias editadas en República Dominicana desde 1938:

►Poesía Popular Dominicana (1938), de Rodríguez Demorizi.
►Nuestra poesía (1944), de Rafael Emilio Sanabia.
►Fabulas dominicanas (1946), de Rodríguez Demorizi.
►Cancionero de la Restauración (1963), de F. A. Mota y Rodríguez Demorizi.
►Antología dominicana (1969), de Emilio Quirós.
►Antología de la literatura dominicana (1972), de José Alcántara Almánzar.
►Lecturas dominicanas (1977), de Carlos Fernández Rocha y Danilo de los Santos.
►«Antología poética» en Enciclopedia Dominicana (1978), editada por Enciclopedia Dominicana, S.A.
►Antología de la literatura dominicana (1981), editada por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).
►Décimas dominicanas de ayer y hoy (1986), de Publicaciones América [Pedro Bisonó, editor].
►La décima escrita en la República Dominicana (Antología histórica) (1994), de Luis Beiro Álvarez y Huchi Lora.
►Dos siglos de literatura dominicana (Ss. XIX-XX) (1996), de Manuel Rueda.

Otros críticos e historiadores de la cultura dominicana que han valorado la obra de Alix son: Max Henríquez Ureña, Vetilio Alfau Durán, Tomás Hernández Franco, Rufino Martínez, Esthervina Matos, Mariano Lebrón Saviñón, Marcio Veloz Maggiolo, Diógenes Céspedes, Cándido Gerón, Miguel D. Mena y Margarita Vallejo de Paredes.

d) De lo temático en la obra poética de Alix

Durante el proceso de lectura de algo más de 200 décimas de Juan Antonio Alix —cuyo objetivo es el de editar una selección de sus textos más notables atendiendo a su calidad estética, al valor histórico-documental y al grado de popularidad alcanzado por muchas de ellas— nos llamó poderosamente la atención el amplio espectro temático en la obra poética de ese singular decimero.
Escogimos, para nuestro análisis temático, 101 décimas y las clasificamos en 10 grupos temáticos tomando en cuenta el amplio espectro temático que caracteriza la vasta obra lírica de Alix: de amor, de humor, de crítica social, folclóricas (costumbres, tradiciones y estampas), de tema político, de tema histórico (acontecimientos y personajes), intimistas (familiares y personales), informativas (o noticiosas), de tema haitiano y fábulas.
Los temas más dominantes en la poesía de Alix son los referidos a la política y a la crítica social. Era un censurador de la realidad político-social dominicana de su época. Es bueno aclarar que en el caso de las fábulas, más que un tema es un género literario, muy cultivado para satirizar y criticar los males sociales por los fabulistas clásicos (Esopo en el siglo VI a-C., Jean de La Fontaine en el siglo XVII, Tomás de Iriarte en el siglo XVIII) y nuestro José Núñez de Cáceres en el siglo XIX.
Esa clasificación temática —que aparecerá en la antología de Alix en proceso de edición: Corroboro, corroboro y otras décimas— tiene, a nuestro modo de ver, un valor didáctico y puede servir de faro a quien se interese en estudiar algún campo temático específico de su obra: el tema haitiano en la poesía de Alix o la realidad socio-política dominicana en la segunda mitad del siglo XIX, por ejemplo. Nada de lo que acontecía en su época, en su región o fuera de ella, en su país o en el mundo, le era indiferente: era como una especie de cronista época: un verdadero juglar del siglo XIX y de principios del siglo XX. Y era un cronista popular con ese donaire picaresco característico en su persona y reflejado en su obra.
Cabe decir que es un tanto arriesgado intentar hacer una clasificación temática de las décimas de Alix, puesto que en la mayoría de ellas encontramos la concurrencia de temas diversos. Por ejemplo, en «Las juntas de fomento» hay una crítica a los comerciantes inescrupulosos y una defensa del campesino, pero a la vez el poeta informa al público sobre una decisión tomada por el gobierno de turno de crear juntas de fomento a fin de garantizarle al campesino la buena venta de sus productos, evitando ser explotados por los comerciantes de la ciudad, a quienes Alix critica. Con optimismo dice:

Debo de manifestar
Que si el Gobierno consigue
Lo que con afán persigue
El país se ha de salvar.

Al vicepresidente de la República se refiere así: …el progresista Don Eugenio Deschamps, Vicepresidente y Delegado del Gobierno del Cibao. Es decir, el elemento político también está presente en la citada décima: el presidente de turno era Alejandro Woss y Gil y el vicepresidente Eugenio Deschamps Peña. Y así podríamos seguir analizando décimas en las cuales concurren los temas del humor, de la denuncia, de lo amatorio y de la crítica social o la sátira.
En la mayoría de las piezas poéticas de Alix la chispa del humor siempre está presente, aunque con variados niveles de intensidad. En este sentido, justo es que reconocer que es él quien de modo más brillante introduce en la lírica dominicana el humor, no siendo superado en ese aspecto por ningún otro poeta dominicano. Solo el nombre de Mario Emilio Pérez nos viene a la mente al tocar el tema del humor en la literatura dominicana, pero el celebrado creador de las estampas dominicanas tiene bien ganado un sitial en la prosa, no en la poesía.
Es importante consignar lo siguiente: las décimas de Alix no tan solo reflejan su visión sobre el vecino país de Haití, sino también la del pueblo dominicano durante todo el período del siglo XIX posterior a la independencia y hasta principios del siglo XX: un pueblo de brujos y bárbaros. El célebre poeta popular aprendió creole durante el tiempo en que tuvo que vivir en la parte occidental de la Isla. Es notorio su aprendizaje especialmente en la emblemática décima «El dominicano y el haitiano».

e) De nuestro primer contacto con la obra de Alix

Para concluir de manera anecdótica esta breve reseña histórico-bibliográfica en torno a Juan Antonio Alix, contaremos el modo peculiar en que hicimos contacto por primera vez con la obra poética de Juan Antonio Alix. Fue en Jánico en 1976. Recién habíamos dejado atrás la adolescencia: teníamos 21 años de edad. Ocurrió por un fenómeno serendípico, ya que durante el proceso de la investigación que realizábamos en torno a las raíces históricas de Jánico, municipio perteneciente a la provincia de Santiago, una de sus décimas folclóricas se cruzó en nuestro sendero: «El 23 del corriente» es el título.
Esa décima ―que aparece en el libro Cancionero de Lilís ya citado― está datada en la ciudad de Santiago de los Caballeros el 19 septiembre de 1900 y en ella Alix no tan solo anuncia la celebración de la tradicional festividad que en honor a Nuestra Señora de las Mercedes tiene lugar en dicha comunidad cibaeña entre el 15 y el 24 de septiembre, sino que ofrece detalles intrahistóricos interesantes sobre la vida cotidiana de ese poblado, con nombres y apellidos de munícipes destacados. Esos detalles nos demuestran que el célebre decimero mocano visitaba Jánico y conocía muy bien a su gente, compartía con ella y, con ese don natural de cronista observador y visionario que le caracterizaba, le había tomado el pulso a la cotidianidad de aquel lugar, tan perdido en la serranía. He aquí algunos fragmentos de la mencionada décima:

Señores, hago saber,
por medio de estas canciones,
las grandes preparaciones
que Jánico suele hacer
para mejor complacer
en esa bendita zona,
a la divina Patrona,
Las Mercedes bendecida,

[…]

El Presbítero Ramón
Antonio Pérez, sabemos,
Que al frente allí lo tenemos
En esta celebración.
Pues con mucha antelación
La Iglesia hizo pintar,
Y todo bien adornar
Para que sea más lucida,
La fiesta a la bendecida
Patrona de aquel lugar.

[…]

Daniel Báez, Comandante
O Jefe allí Comunal,
Se empeña lo más formal
En quedar lo más triunfante;

[…]

El Pichardo Danielito,
Como Alcalde del lugar,
Que se afana sin cesar
Por el bien del pueblecito;
Un discurso muy bonito
Tiene ya en preparación,

Y en forma muy simpática el singular poeta popular concluye así: «Y allá nos veremos, les dice también su amigo y servidor Juan A. Alix».

___
(*) Ponencia leida en el Panel «Juan Antonio Alix, gran poeta popular de la literatura dominicana», realizado el jueves 26 de abril de 2018 dentro de la programación oficial de la XXI Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2018, respondiendo a una invitación especial de la Dirección General de la Feria del Libro del Ministerio de Cultura.

Por Miguel Collado
Bibliógrafo

Anuncios

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar