John Milton y El paraíso perdido: más que un relato una expresión de adoración a Satanás

Por José Santana Guzmán

De pura lengua

John Milton fue un poeta y ensayista inglés, el cual es distinguido esencialmente por su poema épico El paraíso perdido. Hay que destacar, a su vez, que en el ámbito político Milton jugó un papel preponderante como figura significativa entre los que apoyaron la Mancomunidad de Inglaterra (gobierno republicano que gobernó inicialmente Inglaterra (incluido Gales) y posteriormente Irlanda y Escocia desde 1649 hasta 1660). Nació el 9 de diciembre de 1608, en Londres, Reino Unido y falleció el 8 de noviembre de 1674, en esa misma nación.

La razón por la que los hombres perdieron el paraíso constituye sin duda alguna el eje central sobre el cual gira El paraíso perdido de John Milton, narración que, a juicio de muchos críticos literarios convirtió al escritor inglés en el autor más admirado después de Shakespeare. Por consiguiente, esta epopeya, la cual es poseedora de una formidable energía dramática, y la que sostiene los porqués del pecado original, al tiempo ofrece un contexto específico –la expulsión de Satanás del cielo–.

El paraíso perdido está compuesto por más de 10 mil versos libres contenidos en 12 libros, y el mismo describe los precipicios que posee el infierno, lo cual al mismo tiempo devela los misterios que componen la psicología humana. Por tanto, el texto abunda en detalles, lo que queda demostrado, por ejemplo, a la hora del sujeto autor referirse a la intimidad sexual entre Adán y Eva, lo que sin duda enlaza o reseña la transición o el paso del Antiguo al Nuevo Testamento.

En cuanto al contenido, la obra, relata los celos de Satanás contra Jesús, el hijo de Dios, para lo cual organiza una insurrección en el cielo, situación que provoca su expulsión hacia el Infierno. Por tanto, en represalia, este seduce a Adán y a Eva para que prueben del árbol de la ciencia o fruta prohibida. Lo que le acarrea como consecuencia, el hecho de ser los primeros seres humanos que deben abandonar el paraíso, y la mortalidad y el pecado original son su castigo. Más tarde, Jesús aceptará toda la culpa y salvará a los hombres con su muerte.

Hay que reiterar que el asunto central de la narrativa de Milton es, sin lugar a dudas, la relación entre la autonomía del ser humano y la supremacía divina. Por tanto, Milton, quien antes de escribir esta obra se dedicó a la escritura de textos revolucionarios, lo que, al igual que como piensan escritores románticos como William Blake, quien lo considera como un adorador secreto de Satanás, nos llevaría a compartir esta idea con el pintor británico.

Por José Santana-Guzmán          

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