Joaquín Balaguer

Por Ramón Saba

Nació en Navarrete, Santiago, el 1 de septiembre de 1906 y falleció por insuficiencia cardíaco en Santo Domingo el 14 de julio de 2002, a los casi 96 años de edad. Su nombre completo era Joaquín Antonio Balaguer Ricardo.

Poeta, ensayista, maestro, diplomático, abogado y político dominicano, que gobernó la República Dominicana en seis períodos diferentes. Se graduó de licenciado en derecho en Universidad Santo Domingo en el 1929. Posteriormente obtuvo un doctorado en ese mismo ramo y en Economía Política en La Sorbona de París, Francia. Impartió docencia a nivel secundario. Fue corrector de estilo y posteriormente articulista del periódico de Santiago, La Información.

Durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo Molina, ocupó las posiciones de abogado del Estado en el Tribunal de Tierra; Secretario de la Legación Dominicana en Madrid; Sub-secretario de la Presidencia; Sub-secretario de Relaciones Exteriores; Embajador Plenipotenciario ante los gobiernos de Ecuador, Colombia y más tarde de México; Secretario de Estado de Educación Pública y Bellas Artes, donde realizó reformas importantes, como la creación de las escuelas normales, rurales y urbanas para la formación de maestros; también la creación de liceos nocturnos para la clase obrera; Secretario de Estado de Relaciones Exteriores; Secretario de la Presidencia; Vicepresidente de la República y finalmente Presidente de la República Dominicana. Luego de desaparecido el tirano Trujillo Molina, fundó el Partido Reformista (posteriormente Partido Reformista Social Cristiano), con el cual llegó a la presidencia en 6 ocasiones más.

Su producción literaria incluye poesía, ensayo, crítica literaria; pero abordó también los renglones de historia y fue un brillante orador. Su obra denominada Historia de la Literatura dominicana, fue el libro de texto que durante muchos años sirvió para el cuarto año de secundaria, en el que abrevé yo también. Muchos analistas consideran que no fue un gran poeta pero si un notable historiógrafo; los más son de opinión que su poesía trataba de buscar espacio entre los modernistas pero carentes de innovación, sin embargo sus novelas gozan de un alto contenido político.

La vida privada de Joaquín Balaguer se manejó con mucho hermetismo, por lo que no se sabe a ciencia cierta, que hacía en la intimidad. Nunca se casó ni reconoció tener hijos, a pesar de que casi llegando a su muerte, aparecieron nombres que se vinculaban con su sangre, siendo el más conocido Alexis Joaquín Castillo.

Como exponía en el párrafo anterior, el amplio haber bibliográfico de Joaquín Balaguer incluye títulos en diferentes espacios escriturales. En Poesía: Salmos Paganos; Claro de luna; Tebaida Lírica, Cruces iluminadas; La cruz de cristal; Huerto sellado; Galería heroica; Voz silente; La venda transparente; Antología poética bilingüe y Poemario. En Povela: Los carpinteros. En Ensayo: Nociones de métrica castellana; El Tratado Trujillo-Hull; Guía emocional de la ciudad romántica; Letras dominicanas; Palabras con dos acentos rítmicos; Los próceres escritores; El cristo de la libertad; Literatura Dominicana; Apuntes para una prosódica de la métrica castellana; Historia de la literatura dominicana; Cristóbal Colón: precursor literario; El centinela de la frontera; Martí, crítica e interpretación; La isla al revés; Memorias de un cortesano en la Era de Trujillo; España infinita y La raza inglesa; entre muchos más.

Joaquín Balaguer gozó de importantes reconocimientos a su obra escritural, incluyendo haber compartido con el profesor Juan Bosch, el Premio Nacional de Literatura 1990; que dicho sea de paso es la primera vez que se otorga a dos escritores en el mismo año, destacándose que eran grandes rivales políticos. Esta premiación ha sido altamente criticada porque esto se produjo siendo Balaguer, jefe del gobierno dominicano.

En la campaña electoral de 1986, fui contratado como Director Creativo de la Oficina Técnica de Campaña (OTCA), apéndice del Partido Reformista Social Cristiano, y produje para este una de las consignas más recordadas en el renglón de propaganda política: “Eso lo hizo Balaguer”, destacando que su mayor aporte al país radicaba en sus obras de infraestructura; a la postre resultó ganador de esas elecciones.

 

El intelectual Humberto Salazar considera que Napoleón Bonaparte, quizás el personaje histórico más admirado por Balaguer, cuando le preguntaron por sus amores con Josefina contestó: ¨mi novia es Francia, vivo por ella, lucho por ella, muero por ella¨. Parafraseando al genio militar corso, en cuanto a Joaquín Balaguer podríamos decir: ¨su novia fue la República Dominicana, vivió por ella, luchó por ella y murió por ella¨. Porque durante su vida esto fue lo que ejemplificó: siendo uno de los tribunos admirados, a pesar de su juventud, por el naciente dictador en 1930, prefirió irse a Europa, primero España y luego Francia, a escuchar los debates en las Cortes españolas en plena ebullición preguerra civil y luego estudiar economía política en la Universidad de Paris.

El también intelectual Ramón A. Font-Bernard expresa que no le parece ocioso consignar para el beneficio de quienes lo ignoran, que la iniciativa actividad literaria del doctor Balaguer, fue la publicación con apenas catorce años de edad, en el 1922, su obra titulada Salmos Paganos, seguida consecutivamente por Claro de Luna y Tebaida Lírica, con lo que se constituyó en el más joven de los poetas dominicanos con obras publicadas. Fue aquella, una cosecha poética en agraz, en la que como era natural, en la misma estaban presentes los lirios, los mármoles, las perlas y las rosas, en una fragante conjunción de palabras, escogidas para cincelar el ánfora de una frase.

Finalmente, el bibliógrafo y escritor Miguel Collado nos dice que la obra literaria de Joaquín Balaguer es vasta y temáticamente diversa, imponiéndose el ensayo como el género en el que mayores y más significativos aportes hizo éste a las letras nacionales. Al margen de sus ideas políticas –combatidas por muchos-, su grandeza como intelectual talentoso y persistente ha sido reconocida hasta por sus más enconados adversarios políticos. Fue un brillante orador, enfático, enérgico y culto: impactaba con su oratoria hasta a los más ignorantes, aunque no lo entendieran.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un soneto de Joaquín Balaguer:

 

La ceguera de mi madre

Rodeada de tinieblas, sumergida
antes de tiempo en una noche larga,
llevaste ese dolor como una carga,
por la paz del Señor fortalecida.

 

La ceguera en tus ojos extendida,
te impidió contemplar cuanto es de amarga,
la tristeza mortal que nos embarga,
al llegar la suprema despedida.

 

Tu ceguera también nos permitía
engañarnos; yo a ti si te mentía
cuando me hallabas muchas veces triste;

y tú porque llevabas encubiertos,
pesares que tú jamás descubriste,
en el espejo de tus ojos muertos.

 

Por Ramón Saba

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