Jesús de Nazaret: Diferentes versiones

Por Francisco Rafael Guzmán martes 6 de abril, 2021

Contrario a lo que quieren vender los judíos, ya que se consideran el pueblo elegido por Dios, el reino de Israel se diluye mucho antes de la Era Cristiana, no en la octava decida (año 70) del siglo primero  de Nuestra Era. Los judíos vivieron tanto en Israel como en Judea, ambos eran reinos judíos. Jesús era de Nazaret de Judea y era hebreo de nacimiento al igual que eran hebreo de origen Karl Marx, Max Weber y Albert Einstein. Hubo judíos, por confesión religiosa, tanto en Judea como en Israel, pero este ultimo reino se extinguiría primero que el de Judea. Es difícil entender porque los judíos contemporáneos se aferran tanto al nombre de Israel, pero hoy día quieren reivindicar que la capital del reino de Judea, Jerusalén, es su capital. Muchos cristianos reivindican que Israel es el pueblo elegido, cuando para el no debe haber ningún pueblo elegido.

 

Para el cristianismo teológico ortodoxo contemporáneo Jesús vino a predicar un proyecto teológico divorciado de toda doctrina social, lo que no parece ser fue la predica de Jesús a sus seguidores. Aunque es difícil encontrar documentación que avale las vivencias de Jesús y su practica de vida, porque al parecer los rollos de papiros no son tan confiables, porque el material de origen vegetal se degrada muy fácil con el paso de los anos, mientras que los pergaminos de pieles de animales al parecer también presentan algunos inconvenientes y al igual que el papel que fue inventado por los chinos. De todos modos, lo que puede colegirse es que el cristianismo primitivo fue un movimiento político y religioso, donde lo teológico y la política no podían escindirse. José me envió un pequeño escrito, en el que hace un pequeño comentario de la biografía titulada: Vida de Jesús de Ernest Renan.

Este autor hace referencia en esa obra al interés de Jesús por las relaciones sociales con personas de su misma generación, poco interés por su socialidad con su familia, su interés en compartir actividades como la pesca y las comidas con a sus coetáneos, etc. Esto no tiene que colidir, al contrario, confirma lo planteado por Erich From, en su obra El Dogma de Cristo, en la cual plantea que el cristianismo representa una rebelión contra la autoridad, una rebelión del débil contra el fuerte, una rebelión del hijo contra el padre, una rebelión del pobre contra el rico y del joven contra el adulto o mayor.

El cristianismo, al parecer defendió a la mujer contra las agresiones del hombre. El segregacionismo y machismo de separar tanto a las mujeres de los hombres, llegaba tan lejos entre los judíos, que no podían entrar las mujeres por las mismas puertas que los hombres a las sinagogas a los cultos, mientras que las prostitutas eran apedreadas si se acercaban al templo. Jesús representaba al pobre, al hijo y defendía a las mujeres contra la brutalidad del varón. Los cristianos de Jesús promovía la autoridad del hijo, el débil, en lugar del exceso de autoridad del padre, que en vez de tener este autoridad moral se había convertido con el judaísmo en un tirano que usaba la fuerza ejerciendo el poder.

En tal sentido, el cristianismo fue un movimiento político  de rebelión social de los trabajadores urbanos artesanos, los desarrapados de las ciudades, contra los ricos, contra el Imperio Romano  que los sometía a pagar impuestos altos unas veces y otras veces  a la esclavitud, una rebelión de trabajadores jóvenes contra las medidas severas de los consejos de ancianos, en fin, una rebelión de los pobres contra los ricos. Ahora bien, luego de la muerte de Jesús las cosas irían cambiando. Entre los que siguieron a Jesús, Saulo (Saulus) de Tarso era el único que no era pobre.

El 3 de abril el periódico Hoy (digital) sacó un reportaje de la BBC de Londres, en el cual se hace referencia a que en la vida de Jesús aparentemente es casi imposible deslindar lo teológico de lo político. Sin embargo, hay referencia a las Cartas de Pablo, las Cartas de Saulo de Tarso, las que fueron escritas en los años de la década del 50 de siglo I y al parecer en ellas se le despoja de contenido político al cristianismo. Pablo hizo esto basándose en lo que escribieron los evangelistas.

Debemos recordar que Pablo era el único de los seguidores de Jesús que no era pobre, por lo que sería coherente con sus intereses de hombre rico de hombre rico despojar la religión del contenido político social y solo dejarla con el contenido teológico. Esto preparaba el camino, con un Imperio Romano de Occidente en el siglo V de Nuestra Era, al cual se había enfrentado el cristianismo y era una tradición ya vieja, para que la clase feudal tomara las riendas y la iglesia cristiana (católica) se convirtiera en religión dominante en el occidente europeo.

Al mismo tiempo, esta iglesia cometió atrocidades contra el paganismo politeísta, destruyéndoles a los paganos los bosques que consideraban sagrados, pero también hubo crímenes de niños hijos de sacerdotes, para que los bienes pasaran a la iglesia, en los primeros siglos de la Era, cuando todavía no había celibato.

Lo que decimos en las últimas líneas del párrafo anterior, aparecen en libro Historia Criminal del Cristianismo (Alta Edad Media: El siglo de los merovingios) de Karlheinz Deschner, Barcelona, Martínez Roca, 1994, 281 pp. Desde luego, el cristianismo no es monolítico ni semejantes prácticas de los primeros tiempos en Europa se practican por parte de los cristianos, aunque otras conductas aberrantes se ven en algunos religiosos y su oposición a todo tipo de abortos, aunque la vida de la madre esté en peligro antes de nacer la criatura. Permitir la maternidad cuando hay graves riesgos, cuando la vida de la madre corre un alto riesgo de muerto, cuando hay evidencia de que el hijo será un enfermo y cuando el nacimiento seria  producto de una violación, es tan criminal como matar a alguien. En el cristianismo de Jesús, al parecer, no se planteaban semejantes injusticias.

Carlos Marx le decía a su hija menor, Jenny Eleanor Marx, con la cual tenía una gran empatía, que a los cristianos había que perdonarle muchas cosas sobre todo porque adoraron al niño. Además, le decía que lo que más le gustaba de Jesús era su adoración por los niños y su amor por los pobres; decía gustarle la historia del hijo del carpintero (Jesús) a quienes los hombres ricos crucificaron.

 

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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