Interpretación sociológica del palpitar político dominicano

Por Alcedo Margarin lunes 22 de abril, 2019

 En República Dominicana se debate constantemente que nuestro atraso político se originó con la Guerra de la Reconquista de Santo Domingo 1809, encabezada por Juan Sánchez Ramírez, quien carecía de desarrollo político,  su falta de capacidad  impidió  proclamar nuestra  Independencia Nacional.

De poco sirvió que derrotara al Ejército Imperial de Francia, porque prefirió poner a nuestro país a la disposición de España cuando las demás colonias hispanoamericanas buscaban independizarse de su “madre patria”. Este acontecimiento da origen a la tesis denominada: “Arritmia Histórica”.

El autor de la indicada tesis es el escritor Juan Bosch, en su libro titulado “Composición Social Dominicana” publicado en  1970, siendo esta una de las obras más leídas en nuestro país y otras latitudes.

Cada vez, que grupos políticos crean convulsiones por utilizar recursos y discursos altisonantes sin asideros legales y faltándole a la ética en la administración pública, los opositores hacen alusiones a nuestra arritmia histórica, atribuyéndole la falta de desarrollo económico, social y político del país.

Estas agitaciones políticas nos lleva a realizar una exhaustiva  investigación en la historia  de las ideas políticas, la interpretación sociológica de la realidad dominicana y  la conclusión es la poca credibilidad  que tienen la mayoría de líderes  y lideresas  involucradas  en las luchas  por el poder.

Los dominicanos no conocieron durante casi el primer siglo  de vida independiente o republicana la existencia  de partidos organizados. Solo la confrontación de grupos  políticos sin programas  ni estatutos, los militantes,  simpatizantes de un bando político giraban en torno  al jefe o caudillo  nacional y que a su vez  este basaba su poder en una estrecha  red de influencias  personales y familiares  idénticas a las suyas y se extendía  por todo el territorio nacional.

Uno de los primeros científicos en estudiar el comportamiento  y las clases de líderes dominicanos, lo fue el médico  Francisco Eugenio Moscoso  Puello, por haber nacido 1885 y  quien vivió 74 años  viendo las convulsiones y confrontaciones  de los lideres caudillistas  que subían y bajaban gobiernos  sin propósitos saludables  para la nación.

El retrato del pueblo  dominicano está descrito  en el libro de Cartas a Evelina, una parte escrita en 1913 y la mayor parte,  entre 1930 y 1935.

Debemos aclarar que el conjunto de artículos  recogidos por Moscoso Puello, escritos en forma de cartas y publicados en el Listín  Diario, están dirigidas a  reflejar  ideas reinantes en su medio, no necesariamente  compartidas por este  eminente intelectual  dominicano.

El doctor Moscoso Puello  ha expresado con mucha claridad  la podredumbre de los líderes de su época.

…”Los lideres a pesar de ser civiles, usan revólveres,  eso no importa. La política es muy peligrosa. Y los líderes son señores  de horca  y cuchillo. Hacen y deshacen  en sus comunes (municipios) y regiones respectivas. Para recoger favores de la administración, hay que estar cerca del líder, ver al líder, acompañar al líder; en una palabra, estar con él.  El tal líder es, la mayoría de las veces, un sinvergüenza de marca mayor. Ofreciendo empleos, hablando mentiras, haciendo favores, mintiéndose  en todas partes, enfrentándose a  la oposición, en los bancos del parque, lograr rodearse de un grupo que le sigue, le adula, le protege y a veces le crea un aureola  del poder, que el que a su vez, explota con el  líder máximo, que es el árbitro de la República”… Cartas a Evelina, página  60, Ediciones Cosmos. Santo Domingo, 1974.

El autor de la novela Navarijo vislumbró  los líderes arribistas y politiqueros  con la siguiente premonición…  “los empleos públicos es su ilusión.  Su sueño dorado. Un nombramiento los enloqueces. Cuando están formando parte del gobierno viven una vida  de dilapidación  y placeres;  cuando están abajo, cuando han sido despedidos por algún cambio en la administración, no se ocupan de otra cosa esperando el momento de volver  al poder. Cuando están abajo viven criticando a los que están arriba…”.

El prolífico autor  de “Cañas y Bueyes” le confiesa a Evelina cual es rol  que juega la oposición dominicana frente al gobierno de turno: … “Ser  de la oposición, para los que están arriba, es un hablador,  un intrigante,  o un hombre íntegro que se le guardan consideraciones  por su  firmeza, por su obstinación por no hacer nada, en permanecer en su puesto de honor, sin venderse,  hasta que la situación no cambie.

A veces sucede lo contrario, y los ciudadanos de la oposición tienen  su precio. Se les ofrecen prebendas, según su condición,  y entran a disfrutar del presupuesto nacional. Porque en todo no hay una idea, una convicción, están en la oposición, cuando no se les da un empleo, y la abandonan tan pronto se les atiende, de acuerdo con sus aspiraciones.

La oposición es una actitud de defensa  o una posición de ataque. Van  allá por necesidad, cuando se le despide,  cuando se les hecha del poder, o por conveniencia, cuando quieren que se les llame. La oposición siempre produce algo, desde ella amenazan, piden, suplican.  Pero hay quienes nunca salen de ella, por inútiles,  por inservibles  o por rabiosos empedernidos; y esos viven siempre en la oposición  o de la oposición misma. Dentro de ella está su negocio. Los tales,  son oposicionistas por toda la vida, para vivir del prójimo. Porque en la oposición se puede vivir muy bien o muy mal, depende de la habilidad del sujeto. A veces, la oposición produce mucho, tanto como el presupuesto de la Nación…”

Son ampliamente conocidos: “Eso son de la oposición  (dice el pueblo) en esto pasan el día y parte de la noche, acabando con el gobierno. Esa es la consigna. No se les puede hablar de otras ocupaciones que no sea la política. Perder un empleo  del gobierno y  dedicarse a otro  trabajo es considerado como denigrante en este país. No hay más que dos medios dignos de ganarse la vida: Empleado en el gobierno  o en la oposición”.

Como podemos notar en las citas del trabajo  del insigne científico Moscoso Puello, en la obra Cartas a Evelina, constituye la síntesis más acabada  de la política cavernaria  de revueltas y golpes  de Estado  presididos por caudillos que sólo tenían por meta gobernar el país para beneficiar sus bandos  partidarios a través del   favoritismo  y la corrupción.

Hemos querido compartir estos pensamientos  del doctor Moscoso Puello, atildado escritor, novelista brillante, biólogo ilustre, médico distinguido, notable cirujano y Profesor Meritísimo de la Prestigiosa Universidad de Santo Domingo,   como un homenaje póstumo a sus 60 años de su partida.

Leyendo estos fragmentos de la novela Cartas a Evelina y haciendo un símil con el discurrir cotidiano de la mayoría de nuestros politiqueros oficialistas y opositores dominicanos, podríamos sentir que estamos viviendo viendo el retrato descriptivo de  la arritmia histórica  de los pasados  últimos dos  siglos  XIX y XX.

El doctor Moscoso Puello está calificado dentro de los autores pesimistas por la manera realista de como el concebía e interpretaba sociológicamente al pueblo dominicano.

Nos profesamos optimistas y progresistas pero con algunos acontecimientos seudo-democráticos que postergan el bienestar colectivo cada cuatrienio en muchos casos sin soluciones y otros sin esperanzas.

No es que sentimos tambalearnos, para comprender nuestros sentimientos acudimos al reputado intelectual Font-Bernard, cuando escribió: “Se diría que vivimos en un país surrealista, donde los valores están subvertidos, que la fantasía es la realidad, la corrupción es la honestidad, y hasta la irresponsabilidad produce orgullo”. Fin de la cita.

Aun así, con lo tétricamente panorama descrito más arriba, “sé que se puede vivir en paz en el medio de la tormenta”, cuando nos aferremos  conscientes  que somos una criatura hecha a imagen  y semejanza de Dios, dotado con ciertos derechos inalienables, como son: la vida, la libertad y  la  búsqueda de la felicidad, luchamos hasta lograr concretizar estos tres ideales, siempre se puede y se podrá.

*Autor es de profesión Abogado, Periodista, Maestro y Miembro de Ministerio Público de Carrera,  asignado a la Dirección Nacional de Resolución de Conflictos de la Procuraduría General de la República Dominicana y fundador del Instituto de Formación Gerencia y Liderazgo Americano (IFGLA). 

Por Alcedo Magarín*

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