Inteligencia emocional del líder militar

Por Raúl de los Santos jueves 19 de septiembre, 2019

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Es lamentable la frecuencia en que vemos difundir por las redes sociales videos donde se observan de una manera vergonzosa a miembros de las instituciones castrenses y policiales entrando en conflictos con ciudadanos y peor aún con miembros de sus mismas instituciones, hasta el punto de llevar a cabo luchas cuerpo a cuerpo como si se tratara de la lucha libre o de una pelea de boxeo, situación que sucede por una deficiencia en el manejo y control de la inteligencia emocional de mucho de los miembros de esas instituciones del orden y la defensa nacional, considero que si se tomara en cuenta la inteligencia emocional (EQI) como uno de los entrenamientos antes de introducir un policía o militar al servicio, es muy posible que este tipo de episodio disminuiría a su mínima expresión o más bien acabaría, teniendo esto como consecuencia un mayor respeto a las autoridades del orden y la defensa.

Esa capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien las emociones en nosotros mismos y en nuestras relaciones es lo que se llama Inteligencia Emocional, según señala Daniel Goleman en su libro titulado: Inteligencia Emocional.

Es así como para un militar el adiestramiento en los componentes de la inteligencia emocional, tales como: autoconocimiento, autocontrol, auto motivación, empatía y las habilidades sociales se convertirían en herramientas para su buen manejo.

Si tendríamos que nombrar, a nuestro juicio, los subcomponentes que un militar debe tener como vitales para su crecimiento y posicionamiento, sin duda pudiéramos decir que son:

  1. Auto Reconocimiento emocional
  2. Respeto a si mismo
  3. Solución de problemas
  4. Relaciones interpersonales
  5. Control del Impulso
  6. Tolerancia al estrés
  7. Empatía
  8. Flexibilidad
  9. Optimismo
  10. Evaluación de la Realidad

Es el autoreconocimiento o la autoconciencia de las emociones y sentimientos de cada individuo, en este caso de nuestro militar, a nuestro parecer la primera tarea es reconocer cuáles son sus detonadores emocionales para mediante este reconocimiento detectar, cuando afloren, y de esta manera buscar herramientas para controlarlos y pasar de una debilidad a una oportunidad de mejora.

El respeto a si mismo, esa fuerza de principios y valores que forman nuestro carácter, pueden ser cambiados para mal, si no nos respetamos, llevándonos a aceptar propuestas que riñen contra las normas o reglamentos militares.

Un líder, y un militar debe serlo,  no escapa a que se le presenten problemas, su capacidad de resolverlos y demostrar sus fortalezas, ante entornos inclusos adversos, darán a ese militar una diferenciación respecto a los demás de su grupo, pues el líder se crece cuando los demás se decrecen.

Evidentemente que un líder sin seguidores que reconozcan su liderazgo es un líder que tardara mas tiempo en posicionarse como tal, por tanto ese líder militar debe tener la capacidad de socializar, ósea, tener excelentes relaciones interpersonales, con los diferentes niveles de liderazgo, aquí quiero hacer la salvedad que ese líder debe socializar con liderados o lideres de menor nivel que él, así como con los de mayor nivel que él.

Es en ese ejercicio de compañerismo e interrelaciones, donde ese líder militar se va ganando el respeto y la confianza de los de arriba y los de abajo en su escala militar, pues necesita a los liderados para poder hacer que les cooperen en sus tareas y de los líderes que estén por encima de él para que puedan servir de puentes y recomendaciones para alcanzar otros niveles.

En esos desafíos emocionales encontrarán algunos que por sus características serán desafiados emocionalmente en su capacidad de tolerancia y control del impulso, y es en ese justo momento donde ese líder deberá demostrar que tan flexible y empatico puede ser.

Ese líder militar siempre debe ser realista pero no obviando el optimismo, sin ser un líder que solo ve el vaso medio vacío y evaluando las diferentes situaciones con sentido critico pero con sentido común.

El líder militar del presente necesita entrenarse en todos estos componentes, eso puede ser la diferencia entre alcanzar los mayores niveles jerárquicos o permanecer temporadas largas en los mismos rangos o en las mismas posiciones, o peor, nunca tenerlas.

Aquí van dos preguntas finales: ¿Estas tú liderando desde estos conceptos? ¿Están nuestras academias y escuelas militares conscientes que deben entrenar en estos aspectos? ¿Y usted, se esta entrenando en ellos?

 

Por Raúl  de los Santos

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