Intelectuales antes marchaban ahora llaman a suvertir el orden…¡que timbales!

Por Humberto Salazar martes 20 de junio, 2017

Lunes en la mañana nos sorprendemos de un titular en el periódico hoy pagina 8-A donde un grupo de auto-calificados intelectuales o representantes de grupos sociales, hace un llamado a la renuncia del Presidente de la República Danilo Medina, bajo el argumento de que en el país existe una crisis política.

¿Crisis política en nuestro país? Nos imaginamos que el llamado de estos personajes deben ser fruto de la imaginación de algunos, las elucubraciones bajo el efecto etílico de otros o una especie de reflexión desesperada por los continuos fracasos electorales que han sufrido sus proyectos durante casi 20 años.

Es mas, pocas veces hemos leído un llamado tan descabellado, pero mas aún, bajo la firma de algunos personales vinculados a partidos de oposición que se suponen lógicos y racionales, porque de los ¨loquillos viejos¨ con olor a Falpo y otras sustancias podemos esperar cualquier cosa.

La política es una ciencia, no exacta porque pertenece y depende de la actuación muchas veces inexplicables de los seres humanos, es decir es una ciencia social, por lo que se debe estudiar y entender a través de reglas íntimamente vinculadas a la historia comparada, sucesos similares provocan generalmente resultados iguales.

Para que se produzca una crisis política, no basta con que un grupo de desorejados lo proclame firmando un documento a todas luces descabellado, esta es el resultado de un proceso donde la gobernabilidad esta en juego por la desaparición o crisis institucional, casi siempre precedida por una crisis económica.

El ejemplo mas señero en la historia contemporánea de la República Dominicana de lo que es una crisis política, se produjo a principios de la década de los años 60, cuando la muerte del dictador Trujillo, ¨enfermo por unas balas¨ como escribió Neruda en unos versos sobre Santo Domingo, provocó la ruptura de un orden tiránico construido durante 30 años y de pronto los dominicanos nos encontramos con una libertad que derivó en libertinaje.

Esto provocó una serie de acontecimientos que llevaron incluso a tener gobiernos sucesivos durante muy cortos periodos de tiempo, exilio de un presidente cuestionado como Balaguer, elecciones libres y posteriormente un golpe de estado que al final provocó una guerra civil y la invasión del suelo patrio por los norteamericanos.

La disolución institucional nos condujo a una crisis política, condición imprescindible para que un estallido social provoque la sustitución del orden reinante en medio del caos que generalmente provocan los enfrentamientos sociales en pueblos tan levantiscos como el nuestro.

¿Existe alguna de estas condiciones en la Repúblics Dominicana de hoy? ¿En que país es que viven los seudo-intelectuales, algunos de ellos figuras ultra conocidas de la oposición política que son capaces de percibir lo que no cabe en la cabeza de nadie? ¿Donde está la crisis o disolución institucional que asemeja lo que vivimos hoy a lo que ocurrió hace casi 60 años?

Solo en la cabeza calenturienta y soñadora, pero de pesadillas de esta gente que firma un documento que es un monumento a la locura que asoma en una parte de la clase política que ve como poco a poco termina su vida activa sin poder ni siquiera acercarse por los medios que provee la democracia a los espacios de poder que creen merecer.

Sugerir solamente la renuncia de un presidente electo por la mayoría mas amplia que haya logrado candidato alguno en la historia de nuestra democracia es una temeridad y muestra de la actitud vergonzosa de los que claman impunidad, impunidad, pero están cometiendo con su llamado un delito que se llama subversión.

Eso es igual a convocar a la ruptura del orden constitucional legalmente instituido por el voto popular, en el caso de Danilo Medina, no es el fruto de la imposición de las armas, ni de una convocatoria ¨revolucionaria¨ que se impone a un pueblo, su gobierno es el resultado de la voluntad libérrima del pueblo expresada en las urnas.

Si algo ha ayudado a la República Dominicana a convertirse del ser un país habitado por pobres de solemnidad, que es el caso de la época de la dictadura, ha sido la estabilidad institucional y la construcción de un estado de derecho, defectuoso y con problemas, pero medianamente funcional y con una evolución hacia lo positivo y la mejoría.

Los que apuestan a la inestabilidad, al desorden, al caos, al libertinaje, a la subversión y conspiración en contra de la estabilidad social, que al final es el resultado de la desesperación que ha llenado el animo de algunos que cual la mujer de Lot, por mirar siempre hacia atrás, se han convertido en estatuas de sal.

Es un buen mensaje el que dan los firmantes del documento del día de ayer para los empresarios que apoyan con su dinero las llamadas ¨marchas verdes¨, deberían preguntarse si en un ambiente de caos y desorden como el propuesto por estos ¨marchantes¨ sus empresas progresarían o sus negocios fructificarían.

Los que apuestan a eso, si es que quedara alguna después del llamado a que perdamos la estabilidad lograda con tanto esfuerzo, están afilando cuchillo para su propia garganta, menos mal que nadie hará caso a esas líneas embarradas y firmadas por los frustrados de siempre.

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