Intelectuales y activistas sociales ignorantes

Por Luis Columna Solano Martes 20 de Junio, 2017

La solicitud hecha por un significativo grupo de intelectuales y activistas sociales, quienes osaron proponer la renuencia del presidente de la República Licenciado Danilo Medina, es sin lugar a dudas,  un disparate colosal, que deja en evidencia el nivel intelectual de los firmantes sobre la base de una supuesta crisis política en el país, a consecuencia del tema Odebrecht.

Ese grupo de ciudadanos encabezado según el orden del listado, por el escritor Andrés L. Mateo, ha cometido un gravísimo error y un atrevimiento, pero sobre todo, un fallido intento de llevar la confusión a ciertos sectores de la población, que por cuestiones de desigualdad social, carecen del nivel cultural y los conocimientos que se suponen, tienen los firmantes.

Que tan grande es la situación política creada por el escándalo Odebrecht, que el país requiere de la renuncia del Jefe del Estado y del gobierno?..  Saben esos intelectuales y activistas políticos cuantos presidentes de la República han renunciado y las razones de orden político e histórico que motivaron tal acción?.. A lo mejor algunos si lo saben cómo L. Mateo o Cesar Pérez, pero la mayoría quizás lo ignoran.

La  República Dominicana en sus 173 años de existencia ha tenido 56 presidentes, repartidos en 63 periodos de gobiernos y solo 4 de ellos, han renunciado al cargo. El primer Jefe de Estado en renunciar fue: Pedro Santana, el día 26 de mayo del 1956 y lo sucedió Manuel de Regla Mota, por un periodo de cinco meses, hasta 8 de mayo de ese mismo año. Luego el segundo en hacerlo fue: Horacio Vásquez el 28 de febrero del 1930 y lo sucedió Rafael Estrella Ureña ese mismo día, a consecuencia del tanque con el jefe de la Guardia Nacional General Rafael Leónidas Trujillo Molina, quien empezó su régimen el 16 de agosto del 1930 hasta 1961.

El tercero en hacerlo fue Emilio de los Santos Salcié, el 29 septiembre de 1963, segundo presidente del Triunvirato, tras el golpe del Estado al presidente constitucional Juan Bosch el 25 de septiembre de 1963 y lo sucedió Donald Reid Cabral y el cuarto fue: José Rafael Molina Ureña quien gobernó el país por dos días, del 25 abril del 1965 al 27 de abril de ese mismo año.

Como podemos observar, cada renuncia fue acompañada de un momento histórico determinado y de gran ebullición social como fueron la inestabilidad política de la primera República (1884-1861), la crisis política entre Horacistas y Jimenista (1828-1930 correspondiente a la tercera República) y las ambiciones de Trujillo como jefe del Ejercito, igualmente el golpe de Estado a Bosch en 1963, el gobierno del Triunvirato,  la invasión norteamericana  y la guerra civil de abril de 1965.

Estos datos debieron ser contrastados y estudiados por aquellos que hoy usan los medios de comunicación de manera alegre, vulnerando que son ellos por su privilegiada educación, los primero comprometidos con llevan luz y entendimiento al pueblo.

República Dominicana en la actualidad vive un  estado de derecho y democrático con un sistema de partido que funciona de acuerdo al momento histórico y con grandes expectativas de mejorar con la futura Ley de Partidos Políticos, La reforma de la Ley Electoral 275-97 y la elección de los nuevos magistrados del Tribunal Superior Electoral.  Así mismo deseo destacar que la fortaleza del Partido de la Liberación Dominicana, en el poder desde el año 2004 se debe más a la incapacidad de los partidos opositores en organizarse, y no a una supuesta intención de instalar en el país, una dictadura de partido único, al estilo del Partido Dominicano de la era Trujillo.

Si  rastreamos la afinidad política y militante de esos intelectuales y activistas sociales que piden la renuncia del presidente Danilo, nos daremos cuenta que en realidad, son dirigentes de oposición, rabiosos con el sistema y la cúpula de sus respectivos partidos, que no arrancan en intención del voto de cara a sacar al PLD del poder en el 2020.

Esos mismos intelectuales han previsto  que dicho escándalo de corrupción por el que guardan prisión preventiva varios altos dirigentes de la clase política nacional, no constituye un problema exclusivo del PLD, sino también del principal partido opositor (PRM) y de un aliado al gobierno (PRD). Por esta razón, han querido magnificar la situación ante el pueblo, pero eso no será posible.