Inseguridad ciudadana   

Por Domingo Mendoza jueves 25 de octubre, 2018

ARTÍCULOS ANTERIORES

Domingo Mendoza Domingo Mendoza

La sociedad dominicana está viviendo momentos muy difíciles a causa del aumento de la delincuencia y el delito. Estos problemas están afectando de manera significativa a ciudadanos de todas las clases sociales del país. Salir del hogar a cumplir compromisos cotidianos representa temor en los ciudadanos y hasta en ocasiones, algunos de estos entienden que es exponerse al peligro. Para otros, regresar a la casa sin haber sido asaltado, sin haber sufrido algún susto o sin haber tenido alguna duda de riesgo personal, se ha convertido en un milagro.

¿Pero, podrá la población continuar viviendo con ese sobresalto? ¿Hay esperanza que esta situación de pánico mejore, cambie o desaparezca algún día? ¿Conoce la sociedad qué hacen las autoridades para enfrentar la delincuencia? ¿Cuál es la contribución de la ciudadanía para construir y mantener la seguridad? ¿Cuál es el presupuesto que tiene la nación para prevenir el delito y la delincuencia? ¿Cuáles son las condiciones técnicas, profesionales, de garantías legales, económicas y sociales que tienen los responsables policiales que protegen a los ciudadanos? ¿Han asumido o han abandonado las autoridades su rol de proteger a las personas como está prescrito en la Constitución de la República?

Esas y otras interrogantes suelen surgir  con relación a estos temas. Cada ciudadano formula las suyas y opina sobre las posibles soluciones y fracasos de tales problemas.  Pero, ¿qué hacer ante el aumento de la inseguridad ciudadana?

Lo cierto es que la delincuencia y el delito son problemas que existen desde hace mucho tiempo en la sociedad y que no se pueden erradicar de la noche a la mañana. Requieren tiempo para sus soluciones. Pero, ¿pa’ cuándo? La Población reclama que sean resueltos con carácter de urgencia. No será posible lograr seguridad ciudadana si se mantienen los niveles de delincuencia y delitos actuales. Aunque no se quiera creer, ellos están perjudicando la vida de cada ciudadano, directa o indirectamente.

Problema sencillo, solución simple. Problema complejo, solución en equipo. La delincuencia y el delito son problemas complejos y como tales requieren de la cooperación de todos los ciudadanos.

En una actitud delincuencial han podido intervenir múltiples factores sociales que pudieron haber tenido su origen en el individuo mismo, en su familia, en grupos sociales donde este interactúa, en la sociedad o en ciertas acciones de algunas autoridades públicas o del ámbito privado.

Como el problema de la delincuencia y el delito no se han solucionado en el grado como lo espera la población, y cada día estos son más graves, se requiere entonces que los mismos sean resueltos con la participación de todos. Estos son asuntos que afectan a todos, y, por tanto, todos los ciudadanos, según corresponda, deben involucrarse en sus soluciones. Las autoridades correspondientes han hecho un gran esfuerzo para frenar la delincuencia y el delito, pero no han podido con ellos. ¿Por qué? Es probable que hayan creído que no necesitan cooperación, y si es así, ahí radica una de las dificultades que no han permitido que se resuelvan como es debido, dado a que los ciudadanos son los verdaderos conocedores de todo cuanto ocurre en su comunidad o en su barrio, en consecuencia, ellos son los primeros en consultar y darle participación en la solución de estos problemas.

 

Por Domingo Mendoza

Anuncios

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar