Infancia sin futuro= Vida sin oportunidad

Por Yovanny Almonte martes 21 de marzo, 2017

La pobreza es uno de los grandes enemigos de la infancia y la adolescencia.

En República Dominicana según el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo en el último trimestre del 2012, tanto la pobreza moderada como la pobreza extrema alcanzaron reducciones considerables, pasando la pobreza general de 41.2% en el año 2013 a 35.8% en 2014 y la pobreza extrema de 10.0% a 7.9% en el mismo período.

Pero estos son cifras frías en blanco y negro, la realidad es otra y, es que miles de niños y jóvenes atraviesan por situaciones difíciles, que inician en el seno del hogar o mucho antes de ellos haber nacidos.

Con frecuencias decimos al ver una adolescente embarazada con apenas 15 0 16 años “un niño haciendo niños” esto porque ellos aún no están preparados para tan importante responsabilidad. No cuentan con los recursos económicos y menos la experiencia para lidiar con una carga familiar.

Algunos expertos dicen que el futuro de muchos niños en República Dominicana y el Caribe está amenazado por la pobreza, la violencia y el abandono.

Se puede afirmar que estos tres factores inciden directamente en que tengamos niñas en las calles vendiendo su cuerpo para poder vivir y jóvenes metidos en bandas y delinquiendo, como modus vivendi para sobrevivir.

La falta de oportunidad es también uno de los factores que influyen en la línea de la pobreza. El hecho de que una adolescente viva en un hogar disfuncional, de padres separados o madres soltera, incrementa los riesgos de ser más pobres y que esto pase de generación en generación.

Para una joven de 16 años con niño sin padre, y en la casa materna se le hace 80 veces más difícil salir a flote y brindarle una vida decente a su hijo, y más cuando su madre, la trajo la mundo en la misma situación y a muy corta edad. Hoy ella pasa por lo que pasó su madre y probablemente sus hijas tendrán la misma suerte de su abuela o su madre.

Esta cadena de pobreza y de miseria es la que no se ven reflejadas en las cifras frías que presentan las instituciones del Estado con relación a los niveles de pobreza que tiene la República Dominicana y tal vez hacen poco eco organismos internaciones como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Romper la línea de pobreza es más que un deseo de un Gobierno, es más que planes y proyectos. Es un compromiso de nación, de Estado y de Todos. Ya que el joven que sale a la calles a delinquir no sabe a que hora o en que lugar va a cometer un delito y como consecuencia arrebatar la vida a alguien, que puede ser usted o yo.

Tenemos que hacer que nuestras instituciones sean más fuertes, dónde todas tengan una responsabilidad en el tema. Ministerio de la Mujer, De Salud, Procuraduría General de la Republica, Ministerio de Educación y la Presidencia de la República con cada uno de los programas, así como los organismos internacionales ligados al tema.

Son muchas las aristas por la que podemos ver la pobreza. También está la violencia intrafamiliar contra la mujer, que es otro de los factores que inciden en el incremento de la pobreza.

La violencia rompe los hogares y obliga a la mujer a independizarse y forman un hogar dónde ella es ahora la jefa de familia, en ausencia del padre “maltratador y violento”.

La ausencia de alternativas en estos hogares vulnerables, limita el acceso a la educación y también a las oportunidades laborales, al tiempo que incrementan los riesgos de los adolescentes a ser presas fáciles de las drogas y las bandas y el caso de las niñas la prostitución.

Brindemos una oportunidad a estos cientos de jóvenes que quieren romper el circulo de pobreza, y que quieren otra oportunidad para sus hijos, tal vez la que ellos no tuvieron o no supieron aprovechar.

Y recordarle que la pobreza es uno de los grandes enemigos de la infancia y la adolescencia.

 

 

Apple Store Google Play
Continuar