Indecisos decidirán ajustado referendo sobre sistema presidencial en Turquía

Por admin miércoles 12 de abril, 2017

EL NUEVO DIARIO, ANKARA.-Los sondeos de intención de voto ante el referéndum constitucional que se celebra este domingo en Turquía mantienen hoy la incertidumbre sobre el resultado porque calibrar bien las respuestas se revela más difícil que nunca.

Las empresas de sondeo con mayor trayectoria creen que por ahora el "sí" y el "no" al sistema presidencialista que impulsa el jefe del Estado, el islamista Recep Tayyip Erdogan, están prácticamente empatados, con quizás solo medio punto de diferencia.

Abundan también otros pronósticos que otorgan al "sí" una amplia victoria por encima incluso del 60 por ciento.

Un importante sector de la población turca se declara "indecisa" aún a pocos días de la cita con las urnas y los analistas necesitan interpretar a qué opción finalmente se inclinarán.

Las encuestas muestran que dentro de los votantes tradicionales del partido gubernamental Justicia y Desarrollo (AKP) hay un sector descontento con la reforma propuesta, pero poco dado a protestar contra lo que considera "su" partido, por lo que puede haber mucho voto negativo oculto.

También está muy dividida la opinión en el derechista Partido de Acción Nacionalista (MHP) cuyos dirigentes hacen campaña por el "sí", pero una gran parte de las bases se opone al modelo presidencialista.

Al preguntar a los clientes de un café en un municipio de la provincia de Erzurum, en Anatolia oriental, donde el AKP obtuvo el 86 por ciento de los votos en los últimos comicios, Efe ha podido observar una división entre partidarios del "sí" e "indecisos".

Todo hace pensar que quienes se declaran "indecisos" sienten incomodidad en contradecir a sus vecinos, entusiastas defensores de Erdogan, quien ideó la reforma para asumir todo el poder ejecutivo, eliminando el cargo del primer ministro.

A ello contribuye el clima creado por los discursos de Erdogan, quien reitera todos los días que tanto la guerrilla kurda como la cofradía de Fethullah Gülen, supuestamente responsable del fallido golpe de Estado en julio pasado, "piden el ‘no’ en el referéndum".

"¿Cómo se puede alinear alguien con los terroristas?", suele preguntar Erdogan en los mítines.

A esto se añade la acusación del presidente contra Alemania, repetida hoy mismo, de usar "métodos de los nazis" y de "apoyar a terroristas", por no extraditar a supuestos miembros de la guerrilla kurda, trazando una imagen en el que los adversarios de la reforma son poco más que peones de potencias extranjeras enemigas.

Con un ambiente en el que pedir el "no" equivale a ser traidor a la patria, es probable que muchos ciudadanos oculten su opinión a las empresas de sondeos, cree la socióloga Sibel Kalaycioglu, decana de la universidad ODTÜ en Ankara.

"En el clima político en este país, responder a un encuestador, una persona desconocida, se ha convertido en un riesgo. La gente tiene miedo a contestar y hay que interpretar los resultados teniendo en cuenta este factor", declaró Kalaycioglu a Efe.

Hakan Bayrakçi, responsable de la empresa Sonar, que vaticina un 51-52 por ciento del "no", opina de forma similar, al recordar los 2,6 millones de funcionarios que se sienten particularmente vulnerables, porque bajo el estado de emergencia actual pueden ser expulsados de la carrera sin necesidad de aducir razones.

"Entre un 3,5 y un 4 por ciento de los votantes son empleados públicos y es imposible que digan su opinión a un encuestador que llama a su puerta. Temen que se les despida y se queden sin trabajo", declaró Bayrakci al diario turco Aydinlik.

En este ambiente, los diarios progubernamentales lanzan a menudo sondeos con pronósticos extremadamente optimistas, pero no del todo verosímiles, como uno realizado por whatsapp que atribuye a todo el sureste, de mayoría kurda, una media de un 68 por ciento del "sí".

Otro sondeo, realizado con entrevistas en la misma región, otorga un 64 por ciento al "no", un resultado mucho más acorde a la distribución de votos para el izquierdista Partido Democrático de los Pueblos (HDP), dominante en la zona y rotundamente opuesto a la reforma.

Sibel Kalaycioglu cree que la indecisión en parte es real: "Siempre es difícil responder ‘sí’ o ‘no’, blanco o negro, y en la cultura turca no gusta el extremismo. Se escogerá algo intermedio, si hay opción, pero esta vez no la hay".

"Además, también se evita asumir una responsabilidad y ahora el ‘sí’ y el ‘no’ tienen ambos una enorme carga. Por eso, los sondeos tienen enormes dificultades de interpretar las respuestas. No me sorprendería si las urnas arrojaran un resultado que ningún sondeo haya podido prever", concluye la socióloga.

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