¡Increíble: multas sin conducir!

Por Rolando Fernández miércoles 17 de julio, 2019

¡Qué tan lejos han llegado los irrespetos a los derechos de los ciudadanos en este país! ¿Quién lo iba a decir? Y lo grande es que, la bola se está dejando correr sin reparo alguno.

Estuvo sobre el tapete en estos días recientes a nivel local, una situación bastante cuestionable, en el sentido de que, al señor Euclides Sánchez, senador de La Vega, no había podido inscribir su precandidatura al mismo cargo durante las elecciones primarias del Partido de la Libración Dominicana (PLD), debido a que tenía multas pendientes de pago, por  13 infracciones de tránsito acumuladas.

En declaraciones de este a la prensa del país, el mismo manifestó, “que tenía 13 infracciones sin haber conducido”, lo cual se reporta bastante creíble, debido a que ese señor dispone de un chofer. ¿Cómo será que las imputan?

Y agregó, al referirse al supuesto impedimento: “Falso de toda falsedad. Pagué las injustas multas y me inscribí en la fecha establecida. Me quejé de que la Digesett ponga multas a personas que no han violado las leyes de tránsito”.  (Periódico “Diario Libre”, del 8-7-19, página 7).

Complementó su “aclaración”, señalando: “que fue obligado a pagar 13 multas que no cometió y se enteró de la situación cuando solicitó un acta de no antecedentes penales para inscribir su precandidatura a la senaduría para las primarias del 6 de octubre en el PLD”.

La lectura más importante que se debe dar a un hecho de esa naturaleza, amén de ser una violación flagrante a los derechos de los ciudadanos, es que, si ni siquiera se toma en consideración la investidura de un senador de la República, para penalizarle de esa manera, estando libre de culpa, a su decir, ¿qué no estará ocurriendo con el grueso de la población, que sí andan a diario frente al volante de un vehículo en este país?

Esa es una práctica a la que, desde hace ya tiempo se viene recurriendo en esta nación, para indudablemente recabar dineros desde la Digesst, algo que pone en evidencia una inconsciencia estatal extrema, que debe ser combatida a como dé lugar.

Lo que ocurre es que, como en otras ocasiones han sido personas comunes las perjudicadas, aunque tengan que ir a echar los pleitos en el Tribunal de Tránsito correspondiente, y logren ciertos arreglos compensatorios, se acogen en última instancia a las penalizaciones. ¡No hay quienes las defiendan!

En ese tenor, las protestas alusivas resultan poco sonoras. Ahora mereció prensa y comentarios públicos denunciantes, por tratarse de un senador de la República, y quien de seguro pagó las multas para librarse de la eventual limitación proselitista envuelta.

De no haber sido por esa causa, es obvio que, también echaba el pleito, y se negaba a pagar lo que no debía. Claro, todo a su decir de no infractor de la ley de tránsito..

Autor: Rolando Fernández

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