Iglesia Católica: A jóvenes dominicanos les robaron el futuro, no tienen modelos a seguir

Por Domingo 5 de Febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, SANTIAGO.- La Iglesia Católica lamenta que a muchos jóvenes dominicanos les robaron el futuro, y por eso “la población no sale del asombro al observar la gran cantidad envueltos en actos delictivos”.

Y agrega que “un elevado porcentaje se ha convertido en profesionales del crimen, donde sus actuaciones delincuenciales parecen estar guiadas por cerebros diabólicos, cuyo objetivo es robarles sus mejores años de vida”.

La valoración viene en el editorial del semanario Camino, disponible en el formato físico en parroquias y puestos de venta de libros, en el que afirman que “nuestros jóvenes están vacíos y buscan la felicidad por caminos equivocados, y por eso viven insatisfechos, siendo presas fáciles para los que maquinan el mal”.

Para los religiosos, “se está en presencia de un fenómeno social que en otras naciones ha echado raíces tan profundas, que ha ido agrietando el terreno de la paz y la convivencia civilizada”.

Consideran que el problema ha crecido tanto, que no encuentran qué hacer para detenerlo, tras invitar a mirar el desasosiego y la cadena de muertes que impera en algunos países centroamericanos.

Añade, “es que nuestros jóvenes han sido abandonados a su suerte, se les cierran las puertas para un desarrollo integral, y ahí están: ni estudian, ni trabajan”.

La Iglesia Católica dice que nuestros jóvenes deambulas por “nuestras calles vegetando día y noche, y advierte que el ocio permanente es terreno fértil para articular acciones destructivas”.

Considera que los jóvenes tienen carencia de modelos a seguir, y que en muchos casos estos provienen de hogares destruidos, en donde la violencia intrafamiliar es su algo cotidiano.

Critica que se les presenten figuras exitosas promovidas y aplaudidas por los medios hasta la saciedad, pero resulta que esas personas no pueden andar con la frente en alto, porque les molesta el sol de la vergüenza y la honestidad.

Entiende que es necesario que se “haga un alto en el camino”, porque los adultos somos responsables de los frutos que estamos cosechando.

Deplora que al Estado Dominicano le ha faltado aplicar políticas sociales que tengan más en cuenta este segmento de la población.

Recuerda que “la juventud no es el futuro, es el presente, y pidió no ser cómplices de esta barbarie, y que no sigan mirando a tantos muchachos marchitando sus vidas cuando apenas el capullo comienza a ser una flor”.

Exhorta la preocupación por una juventud sana se transforme en acciones concretas y nuevas oportunidades para su desarrollo general.

POR HILARIÓN ISALGUÉZ