Iberoamérica necesita docentes mejor preparados en las escuelas más pobres

Por EFE lunes 11 de junio, 2018

EL NUEVO DIARIO, MADRID.- La OCDE alertó hoy de que existe una desigualdad socioeconómica “considerable” entre las escuelas iberoamericanas, ya que las más favorecidas cuentan con mejores docentes que las más pobres, donde se necesita personal más preparado y experimentado para reducir la brecha educativa.

“Cualquier política docente que intente abordar la situación de desventaja de los estudiantes de entornos desfavorecidos debe esforzarse por asignarles profesores de calidad, no solo más profesores”, según un informe presentado hoy.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó sendas investigaciones sobre políticas docentes eficaces y el profesorado iberoamericano, basadas en la última evaluación de alumnos de 15 años PISA (2015) y la encuesta de profesorado TALIS (2013).

Los resultados de PISA determinan que una distribución desigual de los profesores de alta calidad, según indicadores objetivos y subjetivos, “va asociada a mayores brechas en el rendimiento de los estudiantes desfavorecidos”.

Y en muchos países se observa que había menor probabilidad de que los profesores más cualificados y experimentados enseñaran en centros en situación de desventaja.

La equidad en la distribución de recursos es muy importante, pues los alumnos de familias pudientes van a tener muchas posibilidades de prosperar en la vida, pero los de entornos pobres solo tendrán la oportunidad de una buena escuela, explicó en rueda de prensa en Madrid el director de Educación de la OCDE, Andreas Schleicher.

Iberoamérica necesita un “cambio drástico” de políticas educativas, avisa la OCDE.

Aunque la escolarización ha tenido aumentos de hasta el 24 % en países como Brasil, Colombia y México entre 2003 y 2015, los sistemas regionales educativos muestran aún un alto nivel de repetición de curso, un bajo gasto educativo relativo y un rendimiento académico pobre de sus alumnos.

Según las respuestas de los directores de los centros educativos, el 55 % del profesorado trabaja en centros donde los estudiantes llegan tarde semanalmente (hasta el 70 % o más en Chile); y el 41 %, en escuelas donde el absentismo se produce todas las semanas.

Una proporción elevada de profesores iberoamericanos son de edad mediana, lo que refleja que la docencia “no logra atraer a nuevos docentes con talento”.

Los niveles generales de profesionalidad docente son bajos, especialmente en comparación con los países de alto rendimiento académico, como Estonia y Singapur.

Los países iberoamericanos participantes en TALIS 2013 -Brasil, Chile, México, Portugal y España- presentan, en general, puntuaciones menores en cuestiones como la autonomía académica, conocimientos profesionales y participación en redes de docentes.

“Los gobiernos tendrán que diseñar mecanismos para mejorar las condiciones de trabajo, aumentar los salarios y reducir la carga de trabajo de los profesores, con el fin de aumentar los resultados de aprendizaje de los estudiantes”, recomienda la OCDE.

Otro problema es que la docencia carece de “prestigio” en la región, deduce la OCDE, pues los muchachos de 15 años que desean ser profesores tienen competencias académicas inferiores a las de los que quieren dedicarse a otros trabajos.

Además, se constata que el tipo y la calidad de la formación que reciben los profesores, así como los requisitos para acceder a la profesión docente y la evolución dentro de la profesión configuran la calidad del profesorado.

Sin embargo, los profesores tienen en Iberoamérica “muchas menos oportunidades” de formación constante y continua y de mejora profesional que en otros muchos países, advirtió Schleicher.

El desarrollo profesional constante es “más importante” que la formación inicial, subrayó. Pero cerca de dos tercios de docentes iberoamericanos alegan “falta de ofertas de formación pertinente”, según el informe.

A menudo se observa en los países iberoamericanos un índice de autonomía de enseñanza muy bajo y una cultura de colaboración con compañeros “muy débil”, pues trabajan de manera “aislada”, reiteró Schleicher.

Añade que una buena estructura de carrera docente debería poder reconocer y recompensar a los profesores que continúan desarrollándose y aprendiendo.

Algunos países -por ejemplo Brasil, Chile, Colombia y Portugal- parecen estar en transición hacia un enfoque mixto de carrera profesional, que suele combinar la evaluación del rendimiento profesional y la formación con la antigüedad.

En los últimos años, un gran número de países iberoamericanos han comenzado a aplicar sistemas de evaluación del profesorado, que deberán adecuarse al contexto local, pues “no existe un modelo universalmente válido para mejorar la calidad de la educación”, según la OCDE.

Además de una formación adecuada, el profesorado de los sistemas con mejores resultados académicos hacen una buena práctica “clínica” docente previa, tienen oportunidades de desarrollo profesional y se someten a evaluaciones enfocadas a la mejora continua.

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