Hondureñas piden políticas de seguridad para erradicar la violencia de género

Por El Nuevo Diario miércoles 8 de marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, HONDURAS.- Miles de mujeres de Honduras marcharon hoy por las calles de las principales ciudades del país para exigirle al Gobierno políticas de seguridad integrales para prevenir y erradicar la violencia de género, y que el empoderamiento femenino se convierta en una prioridad nacional.

"Demandamos políticas de seguridad integrales, que tomen en cuenta las propuestas de las mujeres, exigimos un alto a la criminalización de defensoras y de organizaciones de defensoras", dijo a Efe la coordinadora del observatorio de derechos humanos de la ONG Centro de Derechos de Mujeres (CDM), Neesa Medina.

La petición se realizó durante una marcha que recorrió varias calles de la capital hondureña, así como en las ciudades de San Pedro Sula y la Ceiba, norte y caribe del país, con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Medina indicó que Honduras es considerado uno de los países "más violentos" para las mujeres, pues cifras de organizaciones feministas dan cuenta que cada 16 horas hay un asesinato de una mujer en esa nación.

Las mujeres también exigen que "se respeten" sus derechos y que estos "no se tomen como algo secundario u opcional, (pues) los derechos de las mujeres son derechos humanos", destacó.

Según datos del CDM, al menos 67 mujeres murieron de forma violenta en Honduras en los primeros dos meses de este año, un 3,07 % más que las 65 del mismo período de 2016.

Las activistas también destacaron el papel de las mujeres en el desarrollo del país y abogaron por el empoderamiento de las hondureñas como un beneficio para el resto de la sociedad, señaló Medina.

Para ello, la activista considera necesario que el Estado reconozca que "las mujeres somos personas, no somos un sector, no somos una minoría, no somos un adorno, somos personas".

Además instó a las autoridades hondureñas a "crear diálogos que sean inclusivos" entre el Gobierno y las organizaciones feministas para garantizar el respeto a los derechos de las mujeres.

"Es inconcebible lo ausentes que estamos, lo estigmatizadas y criminalizadas que estamos en el país", subrayó Medina, quien señaló que en Honduras "no hay un esfuerzo puntual" para prevenir y erradicar la violencia de género.

Lamentó que el Instituto Nacional de la Mujer tiene asignado apenas un presupuesto anual de 20 millones de lempiras (un poco más de 843.881 dólares).

Por su parte, Suyapa Martínez, participante de la marcha y directora del CDM, dijo a Efe que la situación de las mujeres en Honduras es "muy precaria y difícil", pues la violencia de género "no para".

Denunció que "más de 4.500 feminicidios" se registraron en Honduras en los últimos diez años y el 95 % de los casos está impune.

La activista es acusada de provocar daños a la empresa Desarrollos Energéticos (DESA), que desarrolla un proyecto hidroeléctrico en el occidente de Honduras al que se oponía la ambientalista Berta Cáceres, asesinada el 3 de marzo de 2016 en la ciudad de La Esperanza, departamento de Intibucá, donde vivía.

Martínez explicó que DESA le exige una indemnización de más de 42.194 dólares por los daños causados al expresar que la empresa está implicada en el asesinato de Berta Cáceres.

"Los señores de DESA han presentado una demanda (en mi contra) por exigir el esclarecimiento del crimen de Berta Cáceres", enfatizó la activista, quien dijo que el próximo 21 de marzo se celebrará una audiencia de conciliación.

Las mujeres también pidieron no penalizar la anticoncepción de emergencia en Honduras y que se despenalice el aborto en caso de que el feto padezca una alteración estructural congénita de carácter mortal, cuando el embarazo sea producto de una violación sexual o la vida de la mujer este en peligro.

El aborto es penalizado en Honduras en todas sus formas desde 1997, lo cual ha generado una "persecución" a las mujeres sospechosas de haberse practicado uno, por lo que podrían cumplir hasta 10 años de prisión.