Honduras ofrece a propios y extraños ruta del café como experiencia turística

Por El Nuevo Diario sábado 25 de febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, TEGUCIGALPA.- Honduras, el primer productor de café de Centroamérica, apuesta por transformar el grano no solo en una deliciosa bebida sino en una experiencia turística en la que propios y extraños pueden visitar importantes zonas cafeteras en las que disfrutarán desde la naturaleza hasta deportes de aventura.

La Ruta Turística del Café es el nombre de la propuesta de aventura que aglutina a una variedad de fincas en los departamentos de la Paz, Intibucá, Lempira, Santa Bárbara, Ocotepeque y Copán, occidente de Honduras, que ofrecen degustación del grano, deportes de aventura y naturaleza, entre otros servicios.

La finca Santa Elena, en Intibucá, ha logrado cautivar a visitantes nacionales y extranjeros, donde su subgerente, Gabriela Hernández, dijo a Efe que ofrecen "servicios garantizados e innovadores".

Señaló que la oferta turística de Santa Elena incluye alojamiento en cabañas, restaurante, avistamiento de aves, una piscina climatizada, deportes de aventura como el kayak y paintball, así como rutas de senderismo entre un bosque de pinos, árbol común del país.

Santa Elena, que se localiza en la comunidad de San Juan, con una extensión de unas 45 hectáreas, es "un destino integral", pues los huéspedes pueden disfrutar, además de turismo deportivo y naturaleza, de la rica gastronomía, añadió.

En esta finca, donde se producen 1.500 quintales de café al año a 1.300 metros sobre el nivel del mar, los turistas pueden vivir la experiencia, de la mano de productores, de sembrar, recolectar y secar el fruto, actividad por la que reciben una paga simbólica.

Un concepto parecido al de Santa Elena ofrece Capucas, Copán, donde los visitantes pueden disfrutar de un atractivo turístico por la belleza que irradia, pues en sus alrededores se esconden decenas de actividades que permiten un encuentro con la naturaleza y la aventura.

Capucas, una especie de palma común en el occidente de Honduras, es el nombre de una cooperativa que aglutina a más de 800 socios que cultivan café con abono orgánico producido por ellos mismos y que venden a otras fincas.

Localizada al sur de Copán, a 1.300 metros sobre el nivel del mar, la Cooperativa Cafetalera Capucas Limitada (COCAFCAL), fundada en 1999, es uno de los sitios donde los visitantes pueden degustar de uno de los mejores café que produce Honduras, así como de miel de abeja pura.

José Luis Estévez, técnico de la COCAFCAL, dijo a Efe que Capucas ofrece un clima agradable y un entorno natural tranquilo, la comodidad de un complejo de cabañas familiares para turistas con cocina, dos habitaciones, jacuzzi y otros servicios, como senderos y piscinas.

"Vivir aventuras en estos parajes" permite cambiar el concepto tradicional en torno al grano y convertir las fértiles zonas cafeteras en escenarios para aventuras como el "canopy" (desplazamiento entre montañas en garrocha que se desliza sobre un cable de acero templado), entre otros servicios, señaló.

Con un concepto similar de cultivo y servicios, la finca Montecristo, también en Copán, ofrece "una experiencia diferente" al turista basada en cabalgatas, ciclismo de montaña, senderismo, campings, tour por plantaciones de café, dijo a Efe su encargado, Noel Quiñones.

Además ofrece la experiencia de aprender a ordeñar vacas y un "conglomerado" de actividades, como el recorrido por más de 200 hectáreas en las que se producen más de una decena de variedades de café, entre las que figuran Pacamara y Maragogipe, señaló.

Los productores hondureños cuentan con el apoyo del Instituto Hondureño del Café (IHCAFE), que en la ciudad de Marcala maneja el Centro de Investigación Las Lagunas donde se produce café a 1.500 metros sobre el nivel del mar.

El centro se dedica a la investigación y transferencia de tecnología, entre otras actividades a favor de los productores, en un país que en la cosecha pasada exportó 6,7 millones de quintales del grano, indicó el encargado del centro, Daniel Mendoza.

Para el presente año se espera que la producción de café de Honduras, que está a cargo de unos 110.000 pequeños productores, llegue a los nueve millones de sacos de 46 kilos y deje ingresos por unos 1.500 millones de dólares.