Hombres Solidarios: En la conquista de la equidad de género y nueva masculinidad

Por El Nuevo Diario martes 11 de febrero, 2020

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La cultura machista o del patriarcado transmitida por generaciones es la principal causa de violencia intrafamiliar, de pareja y feminicidios, específicamente en los sectores vulnerables; este tipo de creencias le atribuye al hombre soberanía absoluta en la toma de decisiones en el hogar; obliga a la pareja y los hijos a ser sumisos, a obedecer órdenes y minimiza el rol de la mujer limitándola solo a la crianza de los niños y las labores domésticas.

Pero esta idea errada del papel del hombre en el hogar está cambiando gracias a los esfuerzos que realiza la vicepresidenta Margarita Cedeño, quien desde el programa Progresando con Solidaridad (Prosoli) promueve la creación de pequeños grupos de apoyo en las comunidades para lograr una masculinidad positiva y cambios de comportamientos que conlleven a la paz, armonía, a una paternidad responsable y evitar las muertes de mujeres en hechos violentos.

Para lograrlo, la Vicepresidencia de la República dispuso de dos proyectos denominados Hombres Solidarios (orientado a los varones para definir su responsabilidad en actos de violencia cometidos) y Grupos Familias en Paz (integrado por hombres y mujeres), destinados a prevenir la violencia intrafamiliar y de género. Ambas iniciativas emanan de las Escuelas de Familia, una estrategia pilar del Prosoli mediante la cual se ejecutan acciones participativas y colectivas para alcanzar el desarrollo integral de cada miembro del hogar intervenido por el Estado.

Gregorio Martes, coordinador de Familias en Paz, afirma que con los grupos de Hombres Solidarios la Vicepresidencia contribuye a romper con viejos estereotipos como el machismo y promueve el reaprender para que se involucren en el cuidado de sus hijas e hijos, a partir del buen trato consigo mismos, con las mujeres y su entorno en sentido general.

 

 

“En la familia no nos han enseñado a resolver los conflictos, ni a aprender a gestionar nuestras emociones, ni el buen trato. Necesitamos que los hombres aprendan el buen trato para prevenir la violencia, eso es fundamental para que no tengamos ni un feminicidio más; y eso lo logramos a través de Hombres Solidarios”, señaló.

Las estrategias del proyecto la ejecutan 480 hombres que fueron integrados en diferentes grupos para prevenir la violencia en el hogar y ayudar a otros a integrarse. En la actualidad cuenta con cinco mil 870 participantes distribuidos en las 32 provincias del país.

Para lograr el cambio de conducta, los varones son sometidos a entrenamientos de concientización y capacitación para que promuevan masculinidades positivas.

En ese sentido, son sensibilizados sobre temas de violencia intrafamiliar, crianza positiva, paternidad y maternidad con valores, relación de pareja con equidad de género, nueva masculinidad y sexualidad responsable, acoso sexual, inteligencia emocional, entre otros.

En cuanto a Familias en Paz, fruto del trabajo realizado, en 2019 supervisores de campo y de enlace de Prosoli intervinieron a 102 mil 430 hombres y mujeres en los 10 mil 243 grupos conformados hasta el momento.

 

Hombre nuevo

Pese a haber conformado una familia compuesta de su esposa y sus cuatro hijos, Jorge Pérez se consideraba un alma libre. Su forma violenta de resolver los problemas, junto con su adicción a las drogas lo llevaron a destruir su hogar y a recibir el rechazo de quienes él debía proteger.

Sin embargo, luego de integrarse a los grupos de apoyo de Prosoli y tras recibir orientación sobre cómo ser un buen hombre, dejó el vicio, aprendió a canalizar sus emociones y a prevenir todo tipo de actos de violencia. Recuperó a su familia, su trato con los vecinos cambió y hoy es un ejemplo de superación en su comunidad de Villa Duarte.

“Hoy en día soy feliz porque sé cómo convivir con mi familia, sé cómo tratar a mi familia y a mis hijos, porque cuando uno pone de su parte y aprende con personas como las del programa, entonces uno echa para adelante. Cuando uno les da amor a sus hijos, sus hijos obedecen según cómo usted les trata. Exhorto a los hombres del barrio a que busquen este proyecto y participen”, manifestó.

Alberto Martínez, del sector Maquiteria, ha participado en las capacitaciones, pese a que en su familia siempre ha habido un clima de paz. Sus padres le inculcaron valores, pero aun así afirma que aprendió mucho en los grupos, sobre todo a cambiar su visión de la convivencia.

“En esos grupos se puede encontrar la paz que se necesita para que no haya más violencia en los hogares. Para evitar el feminicidio, la pareja debe convivir, llevarse bien, en igualdad, compartir los gastos, educar a los hijos y corregirlos adecuadamente. Lo que lleva al hombre a ejercer violencia contra la mujer es el machismo. Hay hombres que se creen que son los únicos en el hogar, que nadie debe imponerle leyes. Algunos piensan que las mujeres son sus hijas, cuando son sus compañeras”, opina.

En las reuniones los participantes pueden expresarse libremente y sacar a flote sus emociones.

Para Julio César Pérez, coordinador de los grupos de Hombres Solidarios, compartir experiencias propias los convierte en hombres nuevos.

Considera que contribuir para facilitar y promover la organización de los encuentros en su sector constituye un gran privilegio para él.

Afirma que se están viendo los frutos, se han rescatado personas que antes tenían otros comportamientos y ahora son padres ejemplares.

“La vicepresidenta Margarita Cedeño ha hecho un aporte excepcional en su personal para que podamos formarnos y formar hombres en nueva masculinidad y agentes de paz. La familia es un equipo y cada miembro es importante. El hombre debe cambiar su rol en la sociedad. Debe ser un ente de paz”, agrega.

 

Participación activa

Consciente de que la igualdad de género es una cuestión que no concierne exclusivamente a las mujeres, y que por el contrario requiere de la participación activa de los hombres, la vicepresidenta de la República, doctora Margarita Cedeño, ejecuta políticas públicas de protección social con perspectiva de género a los fines de propiciar un cambio de comportamiento de la ciudadanía, en especial en las familias que viven en pobreza extrema.

Los grupos de Hombres Solidarios se reúnen mensualmente para leer y analizar el manual “Vivir en paz”, el cual les ayuda a identificar los actos de violencia que han cometido o están cometiendo en sus relaciones de pareja, así como los sentimientos asociados para asumir cambios de prácticas, actitudes y comportamientos que les sean favorables.

Estas iniciativas de la vicepresidenta ayudan a las personas a desaprender aspectos básicos de la construcción social de masculinidad y feminidad, y se constituyen en agentes de cambio para desarrollar relaciones saludables que disminuyan los conflictos y acaben con el feminicidio.

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