Historia de una joven madre que vivió la angustia de un parto a destiempo

Por El Nuevo Diario jueves 19 de noviembre, 2020

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – En una humilde y aislada comunidad, ubicada en el Alto Ganadero de Azua, reside Nikauris Bocio, quien tiene 27 años, es casada y estudiante de Magisterio.

“He tenido cuatro embarazos, dos partos y dos cesáreas; en junio de 2019 tuve un parto prematuro, un bebé de 30 semanas de edad gestacional, pero lamentablemente falleció después de haber nacido. Es triste contarlo, pero me llena de felicidad poder contar que luego quedé embarazada rápidamente”, narra Bocio.

Debido a la pandemia de la COVID-19 solo tuvo 6 chequeos prenatales. No asistió a todos los chequeos agendados por el Hospital Taiwán en Azua, debido a que en este espacio sanitario eran atendidos los pacientes de coronavirus, y fue referida al centro comunitario para seguir con sus chequeos.

“Un día me empezaron los dolores, fui a la emergencia del Hospital, el parto se me adelantó y me hicieron cesárea de emergencia. No tenía presión alta ni nada, se me adelantó y tuve en mis brazos a mi pequeña Erainy Abigail De León Bocio, nació prematura el 28 de junio de este año, en el Hospital Taiwán en Azua, su edad gestacional al nacer fue de 33 semanas, 4 libras (1.8 kilogramos o 1,800 gramos)”, afirmó la joven madre.

La bebé estuvo ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos UCI por 8 días, pero comenzó con la posición canguro a los cinco días de nacida, en la unidad de recién nacidos. Luego que pasaron los 8 días le dieron de alta y nunca más fue hospitalizada.

La metodología «Mamá Canguro» es liderada por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), presentan un modelo de atención seguro y humanizado, con una importante relación costo-beneficio, que permite no solo una mayor sobrevida sino una mejor calidad de vida para los recién nacidos.

Cabe destacar que en el mes de noviembre de cada año se celebra el Día Mundial del Niño Prematuro, una fecha que desea poner de manifiesto el alto riesgo de mortalidad que tiene el traer recién nacidos prematuros al mundo. Se trata de prevenir, pero también de ayudar a los niños y a sus familias para que puedan superar con éxito esta circunstancia.

“En el programa Madre Canguro del Hospital Taiwán, me capacitaron y explicaron cómo debía cuidar a mi pequeña, y en qué consiste el programa: el bebé prematuro debe estar semidesnudo o vestido solo con el pañal, en contacto directo piel con piel sobre el pecho de la madre o de su padre, en ‘posición canguro’. De tal manera, que se mantenga la mayor cantidad de horas el contacto para beneficio de la criatura”, aseguró la progenitora.

“Son muchos beneficios que valoro de la iniciativa Mamá Canguro; he compartido mi experiencia con muchas personas que no sabían del programa, se lo encuentran raro y tengo que explicarle como fue mi proceso y lo bien que creció Erainy, gracias a este programa”, confiesa Nikauris Bocio.

Sin lugar a duda, esta es la historia que viven muchas madres al tocarle de frente un niño o niña prematuro. Esta iniciativa del UNICEF ha contribuido desde 2009 a la sobrevida de más de 14 mil neonatos en todo el país.

“Agradezco de todo corazón la iniciativa del programa Mamá Canguro del Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que se implementan en los hospitales de nuestro país, es una luz en el desierto para aquellas madres que, como yo, no teníamos forma de enfrentar una situación de prematuridad. Es una oportunidad valiosa que otorgan a las niñas y los niños que nacen prematuros y con bajo peso”, puntualiza Bocio.

La obra de amor ‘Madre Canguro’ se implementa en el ámbito nacional en 10 hospitales de República Dominicana, gracias al invaluable apoyo financiero de The Astellas Global Health Foundation, entidad que mediante su compromiso y contribución ha salvado la vida de miles de madres y recién nacidos en el país.

Fuente: UNICEF

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