Hipólito, el más zorro de todos y la posibilidad de cruzada anticorrupción 

Por Fernando Peña sábado 8 de agosto, 2020

“El verdadero político debe estar por encima de la mentalidad colectiva” 

Es verdad, lo más difícil de cambiar es la mentalidad de un pueblo, Hipólito lo sabe y a veces pienso que por ello actúa con esa manera atípica, repentista, que a muchos agradas y a unos pocos desagradas.

Polémico y populista, Hipólito Mejía, le dice al pan pan y al vino vino, de conceptos claros y denuncia las cosas a su manera.

Ganada las elecciones su partido PRM, con Luis Abinader como presidente electo, Hipólito anda visitando sus amigos funcionarios del gobierno saliente de Danilo Medina PLD.

Hipólito es ya historia por su gravitación en la vida política dominicana, por ser ex presidente de la República.

Tiene una experiencia política y de Estado que ve más allá de la curva.

Es un político del sistema, él es del establishment…

Desde el poder y fuera de él le han hecho todas las campañas en su contra, ha sido denostado por años, hasta sus compañeros se le ha visto aliarse a sus enemigos políticos, aquellos que le han hecho los perores danos al expresidente.

Hipólito Mejía ha cometido errores, algunos lo han reconocido públicamente, como el de meterse en buscar una reelección presidencial.

Pienso que el mayor error de Hipólito fue no haberse acogido al relevo en el PRD y encabezar la lucha contra Miguel Vargas, que emergía como líder y promesa político en el partido blanco y el país.

Truncó la posibilidad del ascenso nueva vez del PRD al poder y dividió al partido.

Pero ya esa es harina de otro costal, ahora se le encrespa el andar en este momento de transición visitando a sus amigos funcionarios del PLD.

Se dice que manda un mensaje, él ha dicho que a lo expresidente no se le toca.

Él sabe que no es cortés, amable, ni políticamente correcto en estos momentos desatar una campaña contra el presidente saliente Danilo Medina.

Él sabe lo que eso significaría para la estabilidad y fortalecimiento de nuestra democracia y la continuidad de la estabilidad macro económica del país.

Él sabe cómo el que más, conoce de la corrupción en los gobiernos, él, la vivió y la padeció. Todos los gobiernos la padecen y la padecerán.

El deber es frenarla al límite, que no sea desbordada, que se castigada, pero sin odio, rencor, ni retaliación política.

Que se manden señales de que la corrupción es un delito, pero sin manejo politiquero ni el interés de hacer daño.

Hipólito Sabe que el verdadero político, el auténtico, tiene que estar sobre la mentalidad colectiva.

Lamentablemente la mayoría de la población no tiene, -no se interesa o no puede- tener acceso a las ideas políticas o a los conocimientos, ya sea por razones económicas o personales, entonces el político debería estar con la masa, pero adelante, dirigiéndolas, no siguiéndolas.

Hay que tener cuidado, Hipólito lo sabe, tenemos que aprende de la historia, a veces somos tan capaces de repetirla por dolorosa que haya sido, si con ello conseguimos los objetivos ideológicos, políticos, económicos y sociales, pero basado en el egoísmo y una visión miope de lo que significa el pasado, presente y futuro; lamentablemente solo pensamos en los logros inmediatos y no en el daño causado a otros.

Es una cultura de mentalidad atrasada, de praxis política arcaicas que ya no dan resultados en estos tiempos modernos.

Hipólito sabe que hay quienes agitan en el entorno del presidente electo Luis Abinader, del propio PRM, de iniciar una cruzada anticorrupción contra los funcionarios del ya casi terminado gobierno de Danilo Medina PLD.

El sabe que eso es de doble filo, que podría salir golpeado el propio partido PRM y algunos dirigentes.

El presidente Luis Abinader, ha expresados que en su gobierno no habrá borrón y cuenta nueva y que se compromete a purgar en RD la corrupción.

Hipólito sabe, Advierte, que eso nos podría entrar en aguas turbulentas.

 Pero, no solo turbulentas, sino con remolinos y agitaciones políticas y sociales constantes…

Y ante la crisis mundial, y que vive la República Dominicana, eso no es lo más conveniente.

Más cuando sabe que en RD no hay establecida una corriente de pensamientos en esa dirección, que produzca cambios vertiginosos en las estructuras sociales: políticos, económicos, morales, educativos, ambientales, familiares y, muchos más.

Aunque todos apoyamos el sometimiento de todo aquel que haya cometido hechos de corrupción documentados, con evidencias y no solo denuncias y bulla mediática.

Luis Abinader tuvo una victoria aplastante en las elecciones con la promesa de erradicar la corrupción sistémica en RD y al parecer pretende hacer de su política contra el cohecho el principal pilar de su Gobierno.

Combatir la corrupción significa, prácticamente, pelearse con todos.

Está por verse, si Luis Abinader se mete en esa cruzada anticorrupción, qué pasará cuando las investigaciones aunadas a las declaraciones de aquellos a los que la justicia alcance, cuando empiecen a develar estructuras enraizadas en lo más profundo del entretejido social. ¿Cuál será la postura del sector empresarial cuando resulte que hay empresarios involucrados en dichas estructuras? Y los sindicatos y los movimientos sociales, ¿cuál será su comportamiento cuando sus líderes salgan también implicados en estos procesos? Y no digamos los partidos políticos, sus integrantes, servidores públicos, jueces, entre otros. Es imposible que algún sector salga ileso.

Empezará en verdad con Luis Abinader el largo camino para poner en evidencia el andamiaje de las estructuras que han sido capaces de cooptar el Estado: operadores, tentáculos, alcances, mutaciones…

Luis Abinader corre el riesgo de fracasar en un país ya al borde del hartazgo, y podría llevar a pique cualquier posibilidad real de reformar el sistema político, mas si no lo logra, y se devela que es una estrategia de liquidación contra el PLD y Danilo Medina.

La cruzada anticorrupción que amenaza con iniciar Luis Abinader golpeará sin aspavientos a toda la clase política tradicional que ha dirigido el país en los últimos 30 años. O será solo una estrategia de liquidación contra el PLD y Danilo Medina

O los posibles sometimientos y arresto de exfuncionarios de Danilo Medina serán para el rebote de los medios y la propaganda en la gente….

O es una jugada hábil y sin vacilar que efectuará el establishment evidenciando su clara estrategia de liquidación y lavado de rostro.

No desesperéis, el tiempo pondrá todo en su lugar y mostrará las verdaderas caras e intenciones.

Por Fernando Peña

 

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