Hermanas Mirabal: Los héroes del pueblo son inmortales

Por Francisco Rafael Guzmán miércoles 25 de noviembre, 2020

Las hermanas Mirabal se agigantan en el tiempo, se vuelven colosales, cayeron sus frágiles cuerpos victimas del asesinato aleve de la satrapía, inermes en solitario camino víctimas de la asechanza o cruel emboscada. Tembló el país, tembló la dictadura feroz y cayó pocos meses rota en pedazos como material frágil, fue como si el sismo, seísmo o terremoto de Chile de 9,5 en escala de Ritter que se produjo en ese país en esos días se hubiese también producido en República Dominicana.

Los Héroes de Junio un año antes había abonado la tierra, con su sangre generosa, y se cerraba el espacio para que Rafael Leónidas Trujillo Molina pudiera seguir viviendo, aunque los cimientos de su dictadura no se cayeron. Estos gravitaban después de muerto el sátrapa y aun todavía 60 años después  gravitan con todo el daño que hicieron en la conciencia  social de los dominicanos.

Muerto Trujillo, se acabaron las torturas en La Cuarenta, pero el pueblo siguió viviendo en un mundo de injusticia. Siguieron los asesinatos políticos, los presos políticos, el exilio, las desapariciones o asesinatos simulados, con Los 12 años de Balaguer, después de la epopeya de Abril frustrada por la intervención norteamericana. Régimen de oprobios, el cual sirvió para comenzar parcialmente a enajenar el patrimonio del Estado colocándolo en manos privadas y permitir la apropiación de tierras de cultivos por parte de militares.

El tipo de Estado por el que luchó Minerva Mirabal no es el que tenemos, fue por un Estado más justo por el que lucharon ella, Manolo Tavares Justo y los miembros del 14 de Junio.

El estado de cosas en que vivimos no fue por lo que ellos lucharon. La vergüenza que debemos sentir los dominicanos con tantas desigualdades aun entre hombres y mujeres, tantos feminicidios y tantos asesinatos por robos, tantas injusticias con la ausencia de coberturas de los seguros médicos y las injustas pensiones, con el latrocinios de las empresas financieras y las faltas de controles de precios en los mercados.

Ahora bien, hay que decir hoy 25 de noviembre (fecha emblemática porque fue la del asesinato de las Hermanas Mirabal y esa fecha ha sido declarada por la ONU como el día de la lucha contra la Violencia a la Mujer)  que no es exclusiva de  Republica Dominicana esa situación de injusticia, ya que esta todavía vigente en muchos países y tiene raíces muy viejas. Podemos partir de las postrimerías del siglo XIX, con lo de la ausencia del voto femenino en las elecciones de autoridades en casi todo el mundo al cerrar ese siglo, ya que solo en Nueva Zelanda se permitió a las mujeres votar antes de finalizar ese siglo (1893), todavía siendo colonia de Inglaterra. También habría que decir que mucho antes, en el Estados de Massachusetts en 1691 las mujeres obtuvieron derecho al voto, pero lo perdieron en 1780.

No había derecho al voto de las mujeres en ningún otro país o Estado, ni siquiera en  Francia que fue la cuna del Estado Moderno, pese al afianzamiento de ese Estado Moderno en materia de otras libertades y pese a la expansión de la Revolución Industrial. El renacimiento de las viejas olimpiadas interrumpidas por muchos siglos, no podía ser más importante que la superación de tantas desigualdades, aunque no se le pueda negar el valor a la iniciativa del Barón de Coubertine en 1896 en tal sentido.

Quiero terminar el artículo con un poema o intento de poema, el cual escribí en noviembre de 1994.

Tres primaveras (noviembre 1994)

¡Oh mariposas!

Que en vuelo llevan

Sus colores Gualda y glauco

Anuncian el umbral de un futuro promisorio

Rupturas de cadenas y oprobios

El hombre y la mujer libres

De vuestros onirismos

Utopía de la vida contra la muerte

Pugilato del bien contra el mal

Como la flor que abre sus pétalos

Al volverse inmarcesible

Infalible expresión de Vida

Cual aurora que se avecina.

Terminará el pugilato

El mal caerá en pedazos

¡Oh ustedes: Tres mariposas!

Que con Rufino vencen la Muerte

Vuestros nombres suenan de Sur a Norte

Del Levante al Poniente

Vuestras luces brillan en el firmamento

Cenitales del Oriente

Sus asesinos no las mustiaron

Su grito vibrante es el grito de la raza inmortal

Vuestros cobardes asesinos los arrastró el Leteo

Desde su hontanar siguieron a través de su corriente

Su morada es la Gehena

Ustedes moran en El Edén

El Edén  que otrora vislumbraron

En el estado onírico

Eternas mariposas en el remanso

Los trinos de las aves anuncian

El fin del oprobio y el umbral de la aurora.

Eternas mariposas en El Edén

María Argentina Minerva

María como la madre del Cristo

Símbolo de acendrada pureza

Cual agua caliente y sulfurada del manantial tropical

Argentina como la plata y como la patria de Sarmiento

Minerva cual diosa romana

Patria como sustantivo de la nacionalidad

María Teresa

María igual que María Argentina Minerva

Como la madre de Jesús

Icono que simboliza  pureza

Como el lirio del Edén

O cual símbolo de la pasión de la madre por el dolor de su hijo.

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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