Hay un país en el mundo, de Pedro Mir: oda inolvidable a una época

Por José Santana Guzmán

En este poema cumbre de la literatura hispánica, el poeta Nacional eleva un grito o más bien hace una denuncia desde su punto de vista al mundo exterior, sobre lo que acontecía en su país para el final de la primera mitad del siglo XX.

Pedro Mir fue un escritor dominicano, el cual es considerado uno de los poetas más relevantes de la literatura dominicana contemporánea. Nació en el año 1913. En su juventud ejerció el magisterio en su ciudad natal San Pedro de Macorís, donde escribió sus primeros versos; más tarde, en 1937, el rotativo Listín Diario publicó por primera vez algunas de sus composiciones. Trasladado por motivos de estudios a la capital, Pedro Mir cursó derecho en la Universidad de Santo Domingo, por la que se doctoró en 1941 y en la que impartió docencia. Falleció en la ciudad de Santo Domingo en el año 2000.

Por medio a esta majestuosa oda, el sujeto enunciador describe su país, la época en la que le tocó vivir, o sea, que nos presenta a través de esta formidable narrativa la cruda realidad de una nación rica, pero pésimamente gobernada, saqueada, según su prosa. En Hay un país en el mundo Mir describe, además, a un hombre trabajador, luchador, pero envuelto en la miseria extrema, sumido en la opresión:

“Hay

un país en el mundo

donde un campesino breve,

seco y agrio

muere y muerde

descalzo

su polvo derruido,

y la tierra no alcanza para su bronca muerte.”

 

“¡Oídlo bien! No alcanza para quedar dormido.

Es un país pequeño y agredido. Sencillamente triste,

triste y torvo, triste y acre. Ya lo dije:

sencillamente triste y oprimido.”

Nótese de qué forma el autor en estas dos estrofas hace énfasis en algunos versos, tal vez movido por cierta indignación que le invade. Esto sin embargo evidencia un claro dualismo entre la realidad y la ficción, donde se desenvuelve toda su prosa en este poema.

Finalmente, es oportuno recalcar que Hay un país en el mundo fue escrito por el autor en pleno contexto de la dictadura trujillista, o sea, en 1949, estando en Cuba por razones políticas, luego de haber estado en otras naciones como México, por ejemplo. Por tanto, es bueno señalar que esta obra poética revela claramente la posesión de Trujillo de más del ochenta por ciento de los ingenios azucareros de la época, así como su dominio pleno sobre la población, la propiedad y la industria. En ese sentido, el sujeto autor revela esta realidad por medio a los siguientes versos:

“Miro un brusco tropel de raíles

son del ingenio

sus soportes de verde aborigen

son del ingenio

y las mansas montañas de origen

son del ingenio

y la caña y la yerba y el mimbre

son del ingenio

y los muelles y el agua y el liquen

son del ingenio

y el camino y sus dos cicatrices

son del ingenio

y los pueblos pequeños y vírgenes

son del ingenio

y los brazos del hombre más simple

son del ingenio…”

y así va enumerando y develando de forma rítmica y metafórica la posesión que, de los bienes del Estado dominicano posee quien lo administra, es decir, el sujeto autor presenta en estos versos, a un Trujillo dueño de todo.

 

 

Fuentes:

  • biografiasyvidas.com
  • yavendras.com
  • Hay un país en el mundo. Pedro Mir. (poema). 1949. La Habana, Cuba.

 

Por José Santana-Guzmán

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