Hans Welzel: El objetivo ético-social del Derecho Penal

Por Gregory Castellanos Ruano jueves 9 de abril, 2020

Ya hemos visto que refiriéndose al Derecho Penal el famoso ius filósofo y ius penalista alemán Hans Welzel habla de: 1.- “relación de sujeción“ o dominio; 2.- “a valores ético-sociales“; por lo que necesaria y espontáneamente surgen las preguntas: ¿Porqué el Derecho Penal establece esa “relación de sujeción“ o dominio? ¿Porqué el Derecho Penal establece esa  “relación de sujeción“ o dominio a “valores ético-sociales“?  ¿Porqué o para qué debe haber una “relación de sujeción“ o dominio a valores ético-sociales?  ¿Qué persigue el Derecho Penal con establecer esa  “relación de sujeción“ o dominio a “valores ético-sociales“?

Toda norma que crea el legislador tiene un propósito, un objetivo, un fin que es enfocado en función de satisfacer una necesidad y al satisfacer esa necesidad se persigue, a la vez, que esa satisfacción sea útil. Pero la respuesta concreta común a aquellas dos preguntas nos la da dicho famoso ius filósofo y ius penalista alemán y ella se capta cuando la atención se fija en que él habla de:

“I. LA FUNCION ETICO-SOCIAL DEL DERECHO PENAL“ (Welzel, Hans: Derecho Penal. Parte General, Roque de Palma Editor, Buenos Aire, 1956, página No. 1)

Es decir, que el grandemente poderoso Derecho Penal tiene una “función ético-social“.

Las bases de una sociedad son esos “valores ético-sociales“, alrededor de ellos se ha convenido vivir en sociedad.  Con el devenir del tiempo cada sociedad va sumando desde los más elementales “valores ético-sociales“ hasta “valores ético-sociales“ menos elementales que otros, pero al fin y al cabo dichos nuevos “valores ético-sociales“ son también considerados “elementales“ para la convivencia en sociedad.

Cuando Hans Welzel habla de ´´Etico-Social´´ alude a la conducta moral de la persona en sociedad o conducta correcta de la persona en sociedad o conducta buena de la persona en sociedad o conducta  justa de la persona en sociedad (hay que recordar su condición de ius-filósofo). Por vía de consecuencia habla: de moral en sociedad,  de correcto en sociedad, de bueno o de bien en sociedad,  de justo en sociedad.

La relación de sujeción o dominio a valores ético-sociales se establece, pues, para o porque el Derecho Penal  persigue ejercer o realizar una función Etico-Social.

Con la descripción de las conductas injustas punibles y con la exhibición del arma de guerra del Derecho Penal que es la amenaza de la pena o sanción penal el Derecho Penal persigue exigirle a cada habitante de la sociedad asentada en el territorio nacional que haga que su conducta sea diferente a esas que le describe como punibles.

Con esa exigencia el Derecho Penal quiere que cada habitante de la sociedad asentada en el territorio nacional haga de su conducta una conducta conforme a Derecho, esto es, que no incurra en cometer alguna de esas infracciones penales respecto de las cuales el Derecho Penal le describe y le amenaza.

Esa conducta conforme a Derecho que le exige a cada ciudadano el Derecho Penal es una conducta de respeto a esos “valores ético-sociales“: respetando  esos “valores ético-sociales“ se respeta al Estado, se respeta a toda la sociedad, se respeta a cada uno de los demás integrantes de la sociedad y ese respeto se traduce en bienestar social, pues no hay lesionados por no haber lesiones a esos “valores ético-sociales“.

De tal suerte que dicho respeto se convierte en una condición cuyo cumplimiento permite la vida en sociedad, es decir, que el respeto a cada uno de dichos “valores ético-sociales“  son condiciones de vida en sociedad  y dichas condiciones de vida en sociedad se ven fortalecidas y el tráfico social  igualmente queda fortalecido y, por ende, las bases de esa sociedad, que son esos “valores ético-sociales“, se ven igualmente fortalecidas con dicho respeto a los mismos.

Por Lic. Gregory Castellanos Ruano

Comenta