Hacinamiento y sobrepoblación siguen siendo “un infierno para los reclusos”

Por Liliam Mateo lunes 25 de diciembre, 2017

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El 90 por ciento de los presos preventivos y condenados no sabe, si la condena es mayor suplicio que el hacinamiento que vivirá en reclusión.

En las principales cárceles y destacamentos policiales del país, su mayor característica es la humedad, aguas negras, moscas, mosquitos, falta de letrinización, “hoyos fecales,” algunos hasta en la misma celda y el fétido hedor que emana de entre las rejas.

Y es que, poco o nada cambia el panorama para cientos de presos que viven “achicados” como vacas o cerdos dentro de una pocilga, en celdas que construidas para diez o veinte reclusos, están habitando en ellas 70 seres humanos echados al abandono y a las violaciones del llamado “debido proceso”.

Tienen hacer sus necesidades frente a los demás internos; algunos reciben agua una vez al día, para beber, no para bañarse. Si sus familiares no les llevan comida, en especial a los preventivos, pasan las de “Caín” y tienen que mantenerse “encueros” de la cintura hacia arriba debido a la falta de ventilación y “respiraderos”.

Un ejemplo de esos se comprueba al visitar las celdas de los preventivos en la cárcel de La Romana, y muchos “pasillos” de La Victoria; la famosa “15 de Azua”: definida como “el infierno”, para citar algunas.

“No ha habido ningún avance en el año 2017, respecto a la situación carcelaria en el país; más bien se ha registrado retroceso en los centros penales del viejo modelo”, denuncia en su Informe la CNDH.

De acuerdo al estudio de este 2017 hecho por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, “la tasa de hacinamiento, según datos oficiales, es de 89.7 por ciento, en forma específica en las 19 cárceles del modelo tradicional, presentan más problemas; hay que solo tienen capacidad para 4,587 y allí conviven 18 mil 001, con una tasa de hacinamiento de 292.4%.

La más grave es La Victoria, donde están recluidos 8 mil 973 hombres, pero su capacidad es de 2,011 con un nivel de hacinamiento de 346.2%.

Otras cárceles tienen niveles de hacinamiento más alto, de hasta 600, pero la población de interno es menos. “Hay hacinamiento también en el Nuevo Modelo Carcelario”, precisa el informe.

Revela dicho informe que de los 22 centros del nuevo modelo, Najayo Hombres presenta una alta de hacinamiento de 78.2%, ya que tiene 1,593 internos y su capacidad es solo para 894.

Para el Ministerio Público no valen los informes que cada año hace la Comisión Nacional de Derechos Humanos y hasta la Defensoría Pública, quien este año en su Rendición de Cuentas Anual, describió  el hacinamiento que viven los internos en cada una de ellas, especialmente en los destacamentos.

“Al igual que en años anteriores se presentaron irregularidades respeto a las condiciones deplorables de habitabilidad subsistentes dentro de los recintos de sede policial. Dentro de ellas podemos indicar que en los mismos, las autoridades policiales persisten en la práctica de ingresar cantidades excesivitas de detenidos. Actuación contraria a lo establecido en el artículo 38 de nuestra Constitución y 5.2. de la Convención Americana sobre Derechos Humanos”, precisa.

Recintos con mayor nivel de hacinamiento detectado son los siguientes:

Destacamento de La Romana: en donde la capacidad máxima es de 30 detenidos, sin embargo, en un momento fueron ingresados entre 130 a 150 personas.

Destacamento de la Onceava Compañía de Mao: su capacidad máxima es para 15 personas, no obstante, fueron ingresadas hasta 70 personas, y fueron recluidos entre 68 a 96 detenidos.

Destacamentos preventivos de Baní, espacio de 50 metros, diseñado para unas 8 personas al cual ingresaron entre 80 a 10 personas.

Cuartel de San Francisco de Macorís, albergan hasta 52 detenidos; no obstante su capacidad límite es de 12 personas.

Dice el Informe, publicado por Defensoría Pública, en su página 118: “Como se puede observar, el hacinamiento extremo se configura cuando el espacio físico que alberga a los detenidos resulta insuficiente para que estos o puedan desarrollar sus actividades básicas, en tal sentido, la Corte Europea de derechos humanos consideró que un espacio de cerca de 2,2 para un interno es un nivel de hacinamiento que en si mismo era cuestionable”.

Dicho informe destaca: “se puede constatar que las dimensiones de las celdas que albergan a los detenidos en nuestro país,, no cumplen con los estándares internacionales, puesto que  ni siquiera los garantizan el espacio de 2m2 que como medida mínima exigen los mismo”

Cabe destacar que esta situación de hacinamiento extremo es recurrente, además, en los destacamentos de la Décimo Séptima Compañía de San Cristóbal, San Juan de la Maguana, Higüey, La Vega, Bonao, Puerto Plata y Moca, así como, de forma temporal en el destacamento de Montecristi.

El hacinamiento extremo se configura cuando el espacio físico que alberga a los detenidos, resulta insuficiente para que estos puedan desarrollar sus actividades básicas.

La problemática descrita se presenta por las siguientes razones:

Inexistencia plazas disponibles o cupo, para que los  CCR,s Centros reciban a los detenidos con medidas de coerción de prisión preventiva; falta de espacios físico, también se alega que no pueden ser ingresados por un asunto de reincidencia, falta de entrega de las resoluciones de medida de coerción por parte del Juzgado de la Instrucción de Jurisdicción Permanente.

Falta de cama, (duermen en el suelo):”un aspecto que ha sido denunciado en cada uno de los informes rendidos por la Defensa Pública, es que los destacamentos del país no proporcionan los instrumentos necesarios para garantizar el respeto del derecho al dignidad humana de los detenidos.  No disponen los detenidos de camas o colchones para que estos puedan descansar, dormir durante el tiempo que permanecen allí.

“La situación es más deplorable, aunque en algunos destacamentos, como ocurre en La Romana, Mao e Higüey, ni siquiera tienen espacio para dormir sentados”, agrega.

En que destacamentos ha mejorado esta situación de camas: en El Tanque de La Vega, cárcel Publica de Salcedo, Baní, en éste “!!! Se ha permitido que algunos de los detenidos puedan dormir en hamacas!!!

Falta de suministro de alimentos

Este aspecto fue comprobado en casi la totalidad de los destacamentos del país, puesto que las autoridades no les suministran ninguna alimentación durante el tiempo que se encuentran allí detenidos.

Obviando que durante dicho espacio de tiempo es el Estado quien se constituye como garante especial del respeto de dicho derecho a la alimentación.

Que responde el Procurador

Durante una visita al Cotuí, periodistas provinciales le recordaron al doctor Jean Alain Rodríguez que el primer picazo de la nueva cárcel de Sánchez Ramírez “se dio en el gobierno de Leonel Fernández”.

 “Señor procurador tenemos una cárcel con 7 mil 500 presos, que medida va a tomar el PGR, para construir una nueva cárcel”, se le preguntó.

“Nosotros tenemos como parte de adecentar la justicia y parte de ello, es el tratamiento humano en los centros penitenciarios; estamos haciendo los esfuerzos para que todos los centros penitenciarios sean pasados al nuevo modelo penitenciario, esto conlleva recursos, y pueden estar seguros que donde haya situación precaria continuaremos esos esfuerzos y daremos el tratamiento adecuado”, respondió Rodríguez.

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