Guterres insta a Yemen al cese de hostilidades y a buscar la paz con diálogo

Por El Nuevo Diario martes 25 de abril, 2017

EL NUEVO DIARIO, GINEBRA.- El secretario general de la ONU, António Guterres, instó hoy a las partes en el conflicto armado de Yemen a implicarse en las conversaciones de paz para el cese de las hostilidades y lograr una solución política a una guerra que dura ya dos años.

"Insto a las partes enfrentadas a implicarse en las negociaciones de paz facilitadas por mi enviado especial para Yemen, Ismail Uld Sheij Ahmed, señaló Guterres.

Asimismo, les urgió a "facilitar rápidamente y sin trabas el pasaje de ayuda humanitaria por aire, mar y tierra", al inaugurar la conferencia de donantes para ese país.

Yemen está inmerso en "la mayor crisis humanitaria en el mundo y enfrenta el riesgo muy real de una hambruna", advirtió el coordinador humanitario de la ONU, Stephen O’Brien.

"Esperamos que, al atender las necesidades urgentes de los yemeníes, se cree también el espacio necesario para que los yemeníes y las partes enfrentadas se sientan y pongan fin a esta terrible guerra", añadió O’Brien.

El llamamiento de Guterres fue secundado por la ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Margot Wallström, y el jefe de la diplomacia suiza, Didier Burkhalter, quienes organizan junto a la ONU el encuentro para recaudar al menos 2.100 millones de dólares, el monto solicitado por el organismo multilateral para 2017 pero del que solo se ha financiado hasta ahora el 15 %.

"Todas las infraestructuras deben permanecer abiertas y operativas", recalcó además el máximo responsable de la ONU.

"Solo el cese de hostilidades y un acuerdo político puede generar un fin permanente al conflicto y al sufrimiento de los yemeníes", subrayó Guterres.

Yemen es escenario de un conflicto entre los rebeldes hutíes y sus aliados y las fuerzas leales al presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, que cuenta con el apoyo de la coalición árabe encabezada por Arabia Saudí.

Esta coalición árabe impuso en marzo de 2015 un bloqueo aéreo y naval a Yemen que restringe la entrada de bienes comerciales y humanitarios y paraliza el país.

Guterres pidió a la comunidad internacional que "actúe ahora" con "solidaridad y generosidad" para ayudar a Yemen.

"La necesidad de ayuda humanitaria y de la protección de civiles es mayor que nunca" en ese país, dijo, dado que casi dos tercios de la población o casi 19 millones de personas necesitan asistencia de emergencia y unos 17 millones no tienen asegurada la alimentación.

Explicó que siete de 22 provincias de Yemen se enfrentan a una "emergencia alimentaria grave", y los niños son los más vulnerables.

"De media, cada diez minutos un niño menor de cinco años muere en Yemen por causas que se podrían evitar. Esto quiere decir que 50 niños yemeníes morirán durante la conferencia de hoy, muertes todas que se podrían prevenir", sostuvo.

Muchos de los niños que sobreviven se verán afectados por "impedimentos y condiciones de salud precarias toda su vida" en lo que será una generación "paralizada" o perdida, dijo.

Unos dos millones de niños no pueden ir al colegio, lo que les expone al reclutamiento o la radicalización, señaló Guterres, y advirtió de que niñas de 13 años son casadas para que familias desesperadas tengan dinero para cubrir sus necesidades esenciales.

"La guerra ha devastado la economía, destruido los servicios de salud y obligado a tres millones de personas a abandonar sus hogares", recalcó, y señaló que casi 300 instalaciones de salud han sido dañadas o destruidas y la tasa de la mortalidad materna es la más alta en la región.

"Más de un millón de mujeres embarazadas sufren malnutrición", destacó Guterres.